Hilando voces, Tejiendo raíces

Hacía tiempo que no nos pasábamos por aquí. Hoy lo hacemos para presentar uno de los proyectos que dan sentido al Ecomuseo del Pastor del Agua,: «Hilando voces, Tejiendo raíces».

Desde hace más de 20 años venimos recogiendo testimonios de la gente de nuestros pueblos, conocedores de la gestión tradicional del territorio, de las formas de gobierno y coordinación vecinal o que han ejercido profesiones u oficios que ahora mismo están en proceso de desaparición o ya desaparecidas en la provincia de Segovia. Así, hemos hablado con personas ligadas a la gestión tradicional del agua (guardacaceras, pastores del agua, alcaldes de cartas, regantes…), resineros, gabarreros, hacheros, ganaderos de vacuno, pastores trashumantes, herreros, tejeros, caleros, personas que han cultivado el lino o el cáñamo, la achicoria… Gente que conocía cada palmo de la tierra donde trabajaba y que había heredado muchos de sus conocimientos por tradicional oral de generación en generación. Una sabiduría muchas veces proveniente de siglos de experiencia y que nos ha llevado a recoger testimonios de 72 entidades de población de nuestra provincia y 6 de la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama.

Hemos entrevistado a personas que trabajan o han trabajado en oficios en peligro de extinción

Tras la pandemia del COVID-19, muchos de nuestros potenciales informantes desaparecieron y, aún así, hemos podido realizar alguna que otra entrevista de gran valor, (como lo son todas las que hemos hecho en todo este tiempo), aunque de una manera muy limitada. Como hemos dicho en múltiples ocasiones, recopilar estos saberes es primordial y muy urgente, sabemos que no podemos llegar a todo, pero cada entrevista es un pedazo de conocimiento recuperado. Hasta ahora tenemos algo más de 210 horas de grabaciones, que podrían incrementarse en un buen número si se pudiera hacer una campaña más intensiva de entrevistas.

Entrevista en El Valle de San Pedro

Además de los objetos y documentos que exponemos y mostramos a los visitantes (muchos de ellos donaciones de nuestros entrevistados o de personas que han colaborado), quizás el gran valor patrimonial que alberga el Ecomuseo es el archivo de todas estas entrevistas, el legado inmaterial, lo que no se ve ni se toca, pero que da sentido a este proyecto y que es una de las labores de un centro como el nuestro. Aquellos que nos habéis visitado o que participáis en nuestras actividades, sabéis que solemos contar muchas de las cosas que hemos aprendido de aquellos que nos han abierto las puertas de su memoria.

También hemos estado digitalizando documentación histórica de algunos Ayuntamientos, de Comunidades de Regantes y de particulares que nos han traído documentos familiares con bastante valor para algunos de nuestros estudios.

Libro de Cuadrilla de Galíndez

El título del proyecto «Hilando voces, Tejiendo raíces«, resume perfectamente su filosofía y contenido. Entendemos la cultura rural como un gran tapiz: las voces de nuestros mayores son los hilos que, al ser recuperados, permiten tejer de nuevo las raíces de nuestra identidad y nuestra relación con el entorno.

Se trata de realizar un, quizás, último esfuerzo por recuperar la sabiduría de nuestros mayores, de personas que han ejercido oficios tradicionales ya perdidos o conocen la gestión tradicional del territorio donde han vivido y trabajado toda su vida, mediante la elaboración de entrevistas en vídeo/audio. De ahí, la primera parte de «Hilando voces». Estas entrevistas, además de custodiarse en el Ecomuseo como parte del archivo del patrimonio inmaterial, serán también transcritas y se usarán para realizar divulgación sobre la cultura y conocimientos tradicionales, como parte de esa devolución a la sociedad en su conjunto, que explican la segunda parte del proyecto: «Tejiendo raíces», generar sentimiento de identidad.

Haz que el hilo no se rompa: Apoya la custodia de nuestra memoria

Por qué colaborar?

Vuestra aportación es el agua que permite que nuestras raíces sigan creciendo. Al colaborar con nosotros en este proyecto , te conviertes en custodio directo de un legado que pertenece a todos.

Tu colaboración en este proyecto se transforma en:

  • Horas de investigación de campo: Grabación, transcripción y edición de testimonios de los últimos portadores de saberes tradicionales.
  • Adquisición de sistemas de conservación segura del archivo digital para conseguir que existan copias seguras de esta información recopilada en el pasado y en el futuro.
  • Divulgación y comunicación: Creación de materiales para que el conocimiento rescatado esté al alcance de toda la sociedad. Materiales didácticos, materiales divulgativos y publicaciones científicas.

Formas de Tejer Comunidad

Puedes colaborar en este proyecto de las siguientes maneras:

  • Legado Solidario: Para particulares, entidades públicas o privadas y empresas que quieran colaborar económicamente para tejer estas raíces mediante donación (en la tienda on-line en la dirección https://www.tenadadelmonte.es/tienda?store-page=Novedad-c175550225) o mediante adquisición de libros o artículos en nuestra web.
  • Legado Material: ¿Tienes herramientas antiguas, fotografías o documentos? Puedes facilitarnos acceso a personas a las que se podría entrevistar, en cualquier punto de la provincia (podéis enviarnos un correo a info@ecomuseoelpastordelagua.es o info@tenadadelmonte.es o llamarnos al teléfono 629069515). Ayúdanos a completar la colección del Ecomuseo.
  • Amigo del Ecomuseo (próximamente): Conviértete en un aliado constante. Habrá distintos niveles con diferentes ventajas.

«No estamos salvando el pasado; estamos asegurando que el futuro tenga raíces.»

Hablando del cultivo del lino en las pozas restauradas de La Aldehuela

Como punto de partida, os podemos anunciar que para este mes de febrero ya tenemos agendadas nuestras primeras entrevistas, una en Torrecaballeros, otra en Valdeprados y al menos otra en Sauquillo de Cabezas, a las que pretendemos ir sumando más con vuestras aportaciones. Ojalá podamos recuperar la mayor cantidad de información posible para que no se pierda con la desaparición de aquellas personas que tanto conocimiento atesoran.

Os pedimos la difusión de este proyecto entre vuestros contactos y que pueda llegar a la mayor cantidad de personas posible.

El lino: devanando la madeja

El pasado 14 de diciembre salió a la luz el segundo libro de nuestro sello editorial, dentro de la colección «Conocer para conservar». Se trata del dedicado a la cultura del lino, bajo el título «El lino: devanando la madeja».

Es un viaje a través del tiempo, pero también a nuestras raíces. Es el resultado de 20 años de investigaciones, que comenzaron oficialmente en noviembre de 2005, con la entrevista a Pablo Egido, de Tenzuela. Aunque la curiosidad ya nos entró un año antes, mientras estábamos investigando para la beca de medio ambiente que recibimos un año antes para realizar nuestro primer trabajo sobre caceras: «Caceras de Segovia: un recorrido por la tradición». La portada es un homenaje a Pablo, pues los husos que la ilustran nos los mostró él durante la entrevista que le hicimos.

Durante este tiempo hemos entrevistado a personas de unos cuantos pueblos de nuestra provincia y del otro lado de la Sierra de Guadarrama, visitando sus casas y pajares llenos de utensilios y herramientas, hemos recorrido archivos digitalizando libros de concejo, catastros y protocolos notariales, transcribiendo y recolectando toda la información posible. A los textos, que hemos querido hacer lo más amenos y sencillos posibles con cientos de referencias, se le añaden las bellas ilustraciones de Mar y distintas fotografías realizadas en estas visitas.

Hemos dividido el libro en varios capítulos para ir explicando desde el origen y descripción de la planta, un poco de su historia y las distintas fases de su cultivo: la siembra, los riegos, la extracción de la fibra y el hilado. Posteriormente hablamos de otros usos de la planta, la toponimia, nuestros informantes, el vocabulario y la bibliografía.

Así, hablamos de la domesticación de la especie, los tipos de linos textiles que existen, cómo llegó hasta la Península Ibérica y a nuestra provincia para generalizarse en algunas zonas a lo largo de la historia y cómo fue desapareciendo poco a poco de nuestros campos. También cómo era el proceso de cultivo, su crecimiento y su cuidado. En el capítulo de los riegos hablamos de las distintas maneras que existían en los pueblos de organizarse para regar el lino y las distintas figuras existentes para regular los tiempos.

Cacera de Navafría

En el apartado de la extracción de la fibra hablamos de las pozas, la regulación del proceso de empozado mediante las ordenanzas concejiles y distintas costumbres, además de las distintas herramientas usadas en el proceso. De igual manera, en el capítulo dedicado al hilado, se explica el proceso que se realizaba para convertir la fibra en hilo para ser tejido. Contamos, además con un testimonio del hijo del último tejedor de El Guijar.

El lino, además de ser utilizado como planta textil, tuvo otros usos de los que damos cuenta en otro de los capítulos: producción de aceite, usos veterinarios, lúdicos, como moneda de pago…

Esta publicación está llena de datos inéditos, puesto que nunca se ha hecho una publicación sobre la cultura del lino en nuestra provincia: un cultivo que fue fundamental en los pueblos de la vera de la Sierra e incluso en lugares más alejados. El apartado de toponimia recoge más de 3000 nombres de parajes, la mayoría en pueblos de nuestra provincia, pero también en la vertiente sur de la Sierra de Guadarrama. Llamará la atención, sin duda alguna, la existencia de topónimos sobre el lino en lugares como Navalmanzano, Navas de Oro, Navares de Ayuso, Navares de Enmedio, Navares de las Cuevas, Madrona, Pedraza o El Guijar de Valdevacas. En definitiva, una tarea ingente de recolección de datos que , sin duda, dará mucho juego para futuros estudios.

No podíamos hacer este libro sin una referencia a nuestros informantes, los protagonistas de este viaje por nuestra cultura. Un buen porcentaje de ellos ha fallecido, por lo que sus testimonios cobran un valor muy especial. Algunos de ellos eran los últimos habitantes que habían vivido toda su vida en el pueblo de origen, con lo que pudimos recopilar algunos de los conocimientos atesorados a través de generaciones antes de su desaparición.

Por último, cerramos la publicación con un vocabulario que recoge muchos términos que aparecen en el libro y que hacen referencia al lino, a su modo de cultivo, labores y a los riegos. La extensa bibliografía que se presenta en el último apartado del libro, da muestra de la cantidad de documentación manejada.

El libro seguirá el formato de «Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama», apaisado, con tapa dura y cosido a mano y combinará fotografías con ilustraciones originales a acuarela, tinta y lápiz elaboradas por Mar. La tirada, por razones presupuestarias, es de 500 ejemplares y cuenta con una aportación económica del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico a través de una subvención para la financiación de proyectos innovadores para la transformación territorial y la lucha contra la despoblación.

El libro no va a estar disponible en librerías, se vende directamente a través nuestro, bien por pedido a través de tienda on line, bien por solicitud a través de nuestro correo info@tenadadelmonte.es

Aquí os dejamos el enlace a nuestra tienda:

https://www.tenadadelmonte.es/tienda?store-page=Novedad-c175550225

Esperamos que este nuevo libro sea de vuestro interés y que, aquellos que decidáis adquirirlo, disfrutéis de él. Aquí tenéis el vídeo del libro, con la canción «Las hilanderas» de La Musgaña, de su disco «Temas Profanos»:

Galería de imágenes del cambio del Ecomuseo del Pastor del Agua

Han pasado casi dos años desde el inicio de las obras y ya queda menos para poder terminar la obra civil para poder dedicarnos a la limpieza y la preparación de la exposición interior. Aquí os dejamos una galería de imágenes donde podéis ver el cambio desde el año 2021, cuando comenzamos a pensar el proyecto, cómo nos encontramos el edificio y cómo fuimos limpiando el interior para que iniciaran las obras. Hemos logrado conservar las grandes vigas originales de madera y muchas de las vigas que formaban la estructura del tejado, el portón de entrada está restaurado, las paredes laterales del edificio se han conservado, así como algunas partes de la pared más antigua del edificio, los aislamientos son sostenibles, procedentes del reciclado de material textil, la teja colocada al estilo segoviano y los revocos son de cal, un material natural y tradicional de construcción.

Todavía nos queda tarea para ver este edificio en todo su esplendor, un proyecto que pretende ser un revulsivo para nuestro medio rural. Puedes colaborar con nosotros en la siguiente página web, https://www.tenadadelmonte.es/tienda adquiriendo algún producto o bien realizando alguna donación. Cualquier ayuda es bienvenida.

Microrreservas de anfibios y recuperación del patrimonio: una apuesta por el desarrollo rural sostenible

Hace unos cuantos años (15 o así) nos embarcamos en la presentación de un proyecto sobre la creación de microrreservas en la falda de la Sierra de Guadarrama. Lamentablemente no salió adelante, pero la semilla de aquello brotó en la beca de Medio Ambiente de la Obra Social de Caja Segovia: «Proyecto charcas: microrreservas de anfibios y su utilidad para la educación ambiental». En ella mostrábamos la riqueza que atesoran las antiguas pozas de lino de Losana de Pirón y de Carrascal de La Cuesta y hacíamos propuestas para su protección y gestión.

Quisimos demostrar que la mayoría de artículos científicos y publicaciones que se estaban presentando por entonces, asegurando que no había casi charcas en el piedemonte segoviano, no estaban en lo cierto. Nuestros estudios sobre las caceras y los usos tradicionales del agua demostraban lo contrario. Lo que había que hacer era recuperarlos, porque estaban ahí. Una corriente dominante hace unas décadas tendió a colmatar o hacer desaparecer la mayoría de estos puntos ya que se consideraban insalubres y llenos de «bichos».

Algunos de esos puntos importantes estaban en nuestro pueblo, Cabanillas. Eran las charcas de «Las Canteras» y junto al arroyo del Pontón, de las que os hablamos en otro de los artículos de este blog. Como parte de nuestras investigaciones sobre las caceras, hacíamos muestreos cuyos datos enviábamos a la Junta de Castilla y León y a las autoridades de los Parques Natural y Nacional de Guadarrama. Ahí vimos la necesidad de intentar protegerlas, pero antes había que mostrar su riqueza para que la gente lo conociera. Ya sabéis nuestro lema «Conocer para conservar». Así que a través de talleres propios, con Diputación de Segovia y con el Ayuntamiento de Torrecaballeros y algún que otro cameo en televisión (en este enlace, abajo, podéis verlo) conseguimos crear esa sensibilidad. Y así se consiguió, con la apuesta del Ayuntamiento de Torrecaballeros y la predisposición del Parque Natural.

Charca en «Las Canteras»

Luego llegó el proyecto de restauración de las pozas de lino de La Aldehuela, apuesta del Ayuntamiento de Torrecaballeros para recuperar su patrimonio cultural y natural y que se ha convertido en una referencia para Universidades y la Plataforma de Custodia del Territorio de la Fundación Biodiversidad. Esta actuación, que pretendía recuperar funcional y ecológicamente este sistema, ha superado todas las expectativas. De una especie de anfibio presente antes de su recuperación ha pasado a 8 en dos años. Todo un logro, que confirma la rapidez con que estos sistemas pueden recuperarse con un poco de atención.

Un siguiente paso debería ser realizar un pequeño proyecto de gestión, ponerlo en papel, bajo unas ordenanzas que eviten agresiones en estos espacios y declararlas «microrreservas». Apostamos también por la recuperación de una tercera charca que fue colmatada por el Ayuntamiento hace unas décadas y que haría de enlace entre las dos ya recuperadas o la restauración de varias fuentes en el término municipal.

También, como idea a más largo plazo, sería que los sistemas gestionados de forma tradicional como pueden ser las dehesas y prados cercados entraran a formar parte de estas figuras. Para ello habría que ir recuperando poco a poco, quizás mediante incentivos a los usuarios de estas zonas y participantes en las acciones de recuperación de caceras, todo el sistema de manejo. Es una idea que ya se usa en otras poblaciones como Revenga.

¿Y todo esto sirve para algo? Siempre hay gente que piensa que para nada, pero los resultados están ahí:

  • Son espacios de un singular valor ecológico y actúan como ecosistemas que combaten localmente el cambio climático.
  • Son parte del patrimonio cultural de nuestro municipio, al igual que la iglesia, los potros de herrar o los esquileos, pues son los vestigios de la forma de vida de los habitantes de nuestros pueblos.
  • Son puntos de atracción para centros de investigación, como las universidades.
  • Pueden usarse como herramienta para la educación ambiental de la población escolar y población en general.
  • Son visitados por multitud de personas. Unas cuantas de esas personas se quedan posteriormente en el pueblo a disfrutar de su gastronomía o de otros atractivos.

Estas actuaciones pueden ser replicadas en otros municipios, con una inversión no muy elevada y pueden ser un motor de desarrollo rural basado en los recursos endógenos del territorio. A la vista está.

EL ARCHIVO DEL PATRIMONIO INMATERIAL DEL ECOMUSEO DEL PASTOR DEL AGUA

Quizás la misión más importante de un ecomuseo es la de custodiar ( y también ir ampliando) el patrimonio inmaterial del territorio donde se ubica. Es algo más que el espacio físico en sí, es una herramienta de cohesión y dinamización de las poblaciones locales.

Una de las bases del proyecto de Ecomuseo del Pastor del Agua es precisamente ese, custodiar y recopilar el conocimiento tradicional de gestión del territorio vinculado no sólo al agua, sino también el de otros recursos naturales. Para ello tendremos centralizado todo el patrimonio oral recopilado hasta la fecha (más de 170 horas de conversaciones) y el documental que hemos ido obteniendo.

El patrimonio oral está basado en las entrevistas que llevamos haciendo desde hace 20 años a los habitantes de los pueblos serranos y de otros puntos de la provincia. También disponemos de entrevistas al otro lado de la Sierra de Guadarrama. No sólo están recopilados datos sobre el agua, sino también sobre etnobotánica, oficios tradicionales y otras formas de gestión del territorio. Uno de los trabajos más laboriosos, en cuanto a tiempo, es el de la transcripción de estas entrevistas a papel, para poder hacerlas accesibles a los investigadores. Lo ubicaremos en la primera planta del edificio. En el siguiente mapa tenéis los pueblos donde hemos recogido información hasta el día de hoy:

El patrimonio documental también está muy presente en el futuro archivo del Ecomuseo del Pastor del Agua. A lo largo de estos años hemos visitado archivos de todo tipo y hemos podido ir recopilando distintos documentos y legajos de interés, algunos de ellos están fotocopiados y otros están en formato digital. Aquí nos podemos encontrar desde ordenanzas, pleitos, testamentos… hasta libros de concejo. Incluso conservamos algunos documentos familiares de interés (hijuelas, testamentos y compra ventas) que también se mostrarán en la exposición. Algunas personas nos han comentado su intención de donar algunos documentos de interés.

Todo este archivo inmaterial, recogido a lo largo de estos años es el de las personas de los pueblos donde lo hemos recogido, es parte de su historia, en ocasiones a punto de desaparecer. En otros casos, los testimonios recogidos son los de las últimas personas que nos pudieron contar cosas de sus pueblos y ya no están aquí. Ya no se les puede «repreguntar». De ahí lo valioso del trabajo que realizamos. Muchas de estas cosas que nos han contado, os las trasmitimos en nuestras actividades.

Veinticuatro entidades (Ayuntamientos, asociaciones, fundaciones…) han entendido el valor de este lugar para la custodia y transmisión de este legado de siglos y han colaborado con nosotros. De muchos de ellos tenemos testimonios de sus vecinos. Otros no lo han visto, aunque tengamos en nuestros archivos conversaciones con algunos de sus vecinos, algunos ya desaparecidos. Y también algunas personas a título personal están participando en la recogida de fondos. En este enlace tenéis los colaboradores:

https://www.ecomuseoelpastordelagua.es/apoyanos

Afortunadamente, seguimos recogiendo testimonios, incorporando saberes y conocimientos a esa biblioteca inmaterial, muy poco a poco, más lento de lo que nos gustaría por la ausencia de fondos, En paralelo, seguimos avanzando las obras para que, el mes de abril, el edificio pueda abrir sus puertas.

Si te interesa lo que hacemos y lo que pretendemos, puedes colaborar en el siguiente enlace. Cualquier ayuda es bienvenida. https://www.ecomuseoelpastordelagua.es/tienda

Historia de un edificio: el ecomuseo del pastor del agua

Como hemos comentado en más de una ocasión, el edificio donde se ubica nuestro ecomuseo tiene un pasado muy ligado a la actividad trashumante y lanera desde, al menos, el siglo XVIII. Aquí os contamos cómo hemos ido reuniendo las piezas del puzzle para intentar desentrañar la historia del edificio.

Hace unos 19 años, cuando adquirimos el pajar donde hoy se ubican nuestra casa rural El mirador de la cigüeña y nuestra vivienda (y oficina), que se hayan anexas al futuro ecomuseo no nos imaginábamos la historia que poco a poco hemos ido recomponiendo. Si en aquel momento hubiéramos sabido lo que hoy sabemos, las cosas quizás habrían sido diferentes en la restauración del edificio. Nuestra intención era respetar al menos parte de la estructura del mismo, pero no pudo ser así, ya que algunas paredes se encontraban en mal estado y hubo que derribarlas, rehaciéndose posteriormente respetando los materiales de la zona.

Vista de la Calle Cigüeña (antigua calle de la Iglesia) en el año 2003. A la izquierda, el primer edificio que sobresale es nuestro pajar, hoy casa rural y nuestra casa. El siguiente edificio, con la pared un poco más blanca, es el futuro ecomuseo.

Para cuando ya estaba iniciada la obra, recibimos una carta de la Junta de Castilla y León para hacer comprobaciones de la edad y estado del edificio de cara al valor de la compra venta, para lo cual tuvimos que presentar unas escrituras del año 1960 en las que se hablaba del pajar como un encerradero perteneciente a Ciriaco Pinillos Gil (el bisabuelo de Mar) por compra a Dª Ventura Contreras y López de Ayala, el 3 de febrero de 1920. Eso demostraba que el edificio tenía una cierta edad y el asunto quedó ahí, durmiendo durante unos cuantos años.

Vista del pajar antes de la rehabilitación en el año 2004. A la izquierda, el futuro Ecomuseo.

Terminamos las obras y en alguna conversación con los padres de Mar salió el tema del bisabuelo, su vida y de cómo fue adquiriendo diversas fincas, entre ellas el pajar donde tenemos nuestra casa. Ventura Contreras y López de Ayala, hija de Luis Antonio Contreras Thomé (7º Marqués de Lozoya) reunió las posesiones que la familia Lozoya tenía en Cabanillas, entre ellas el esquileo.

Fue pasando el tiempo y en 2020 se nos presentó la oportunidad de adquirir el edificio y corral anexos a nuestra casa, trámite que logramos hacer en enero de 2021. A partir de ese momento nos pusimos manos a la obra para diseñar el Ecomuseo del Pastor del Agua, un sueño de muchos años y que pretende convertirse en referencia de los estudios sobre la gestión tradicional del territorio, además de centro de actividades medioambientales y de promoción de la bioeconomía.

Este edificio también había sido usado como pajar durante muchos años y contaba también con un corral. Una de las primeras actuaciones que hicimos fue la de ir limpiando el interior, que contaba con una gran cantidad de hierba y paja acumulada, muchísimos sacos vacíos de pienso y multitud de residuos. También aparecieron trillos y diversas herramientas y objetos, algunos de los cuales se recuperarán para el nuevo espacio.

Más o menos limpio, cuatro elementos nos llamaron mucho la atención: las paredes interiores se parecían mucho a las del esquileo de Cabanillas, la presencia de una gran piedra que parecía la base de apoyo de un pilar muy parecida también a las del esquileo, el empedrado del suelo y la existencia de lo que parecía ser una puerta cegada formada por dos mochetas que entremezclaban ladrillo y piedra, similares a los edificios del siglo XVIII que tenemos por la zona.

Vista exterior de la puerta cegada, en la que se puede apreciar un pequeño ventanuco. En la base hay una gran piedra de granito alargada que se ubicará en el patio del ecomuseo.
Vista interior de la puerta cegada.
Suelo empedrado

Fue en este momento cuando nos comenzó a picar la curiosidad. Recordamos la compra del pajar del bisabuelo de Mar a la heredera del esquileo de Cabanillas y la descripción del edificio como encerradero. Con motivo de los trabajos para la recuperación de las pozas de lino de La Aldehuela consultamos el Catastro de la Ensenada de Torrecaballeros, municipio al que pertenece Cabanillas. Si eso era un encerradero y perteneció a los marqueses de Lozoya, este edificio debía formar parte del complejo lanero. Y, o bien pertenecía a los propietarios del esquileo en aquel entonces, D. Miguel Antonio de Dueñas, o bien a la persona que esquilaba allí, D. Gabriel de Herrera y Silva y que luego compró el mismo años después de la redacción del catastro (y cuyos descendientes emparentaron con los marqueses de Lozoya, pasando el edificio después a esta familia). El catastro de la Ensenada da noticias de los diferentes edificios pertenecientes a ambas personas. En el caso de Gabriel de Herrera y Silva aparece un corral junto a la iglesia, aunque por los linderos y medida no parece ser el que nos ocupa. D. Miguel Antonio de Dueñas tenía un encerradero también junto a la iglesia y según los linderos podría ser, aunque el tamaño no parece cuadrar con las actuales dimensiones.

Otros documentos que manejamos fueron los procedentes del Archivo de la Nobleza referentes al esquileo, de los fondos de Vivero. En ellos se encuentra la escritura de compra del esquileo y de los edificios anexos por parte de Gabriel de Herrera y Silva. En él no se habla de linderos para poder identificar la ubicación de las diferentes instalaciones de las que disponía. Sabemos que los herederos de D. Gabriel de Herrera y Silva hicieron compras de diversos edificios y prados en Cabanillas, engrosando la lista de bienes que ya de por sí tenían.

El edificio del ecomuseo antes del inicio de la rehabilitación.

Con estos indicios, no teníamos ninguna duda del origen del edificio, que se sumaban a las similitudes constructivas. Para terminar de salir de dudas, acudimos al Archivo Provincial de Segovia y acceder al protocolo notarial donde se encontraban las escrituras de compraventa del pajar por parte de Ventura Contreras y López de Ayala. Lo que nos encontramos nos sacó de todas dudas y nos arrojó muchas respuestas sobre Cabanillas. El 3 de febrero de 1920, Dª Ventura se deshace de varios edificios de Cabanillas, los que sus antepasados fueron reuniendo, ya que su situación económica no era la mejor. Y entre todas las ventas, ahí estaba la que correspondía a nuestra casa y al ecomuseo. Su descripción no dejaba lugar a la imaginación:

«Un encerradero en Cabanillas, Ayuntamiento de Torrecaballeros, en la calle de la Fuente, señalada con el número siete, con un corral y cerquilla de labor, mide el encerradero cuatrocientos treinta y seis metros, sesenta y tres centímetros y el corral y la cerquilla mil ciento catorce metros sesenta centímetros y todo ello mil quinientos cincuenta y un metros veinte centímetros y linda al frente plazuela o calle de la Fuente, derecha calle de la Iglesia, izquierda casa taberna del pueblo y espalda cerca de Julián Llorente».

El edificio se divide en cuatro partes iguales de 387 metros y ochenta centímetros cuadrados y se vende a cuatro vecinos del pueblo: Marcelino Sanz Herrero, Ciriaco Pinillos Gil (el bisabuelo de Mar), Pedro Llorente Llorente (la parte que será el ecomuseo) y Paulino Marcos Llorente. Posteriormente, entre los compradores hicieron las divisiones entre las distintas fincas en que quedó dividida la parcela inicial y que son las que existen en la actualidad.

Cerchas fabricadas con las vigas existentes en el edificio.

Llegados a este punto, en el que se demuestra la vinculación del ecomuseo con el esquileo de Cabanillas, nuestra idea es la de mantener en la medida de lo posible la esencia del edificio. Para ello se ha mantenido la mayor parte de las paredes originales, abriendo además la puerta ciega y manteniendo su estructura de piedra y ladrillo. Se ha restaurado el portón de entrada original, se reutilizarán las tejas del edificio y las que se tengan que reponer serán las procedentes del último tejar que hubo en funcionamiento en el pueblo de Melque de Cercos, al igual que los ladrillos macizos y las baldosas de barro que irán en los balcones. Las piedras de las que hemos hablado anteriormente se reubicarán en el corral-patio del ecomuseo, las impresionantes vigas de madera que soportaban el edificio se han reconvertido en las cerchas que sujetarán el tejado y el revoco de las paredes de piedra será, en la medida de lo posible, de cal, tal y como estaban revocadas antiguamente.

No está siendo fácil el proceso de rehabilitación, pero poco a poco vamos avanzando. Para el mes de marzo tenemos preparada una muy buena noticia de la que os daremos cuenta. Si os ha gustado esta entrada y queréis colaborar con la creación del ecomuseo, con una donación o compra, podéis hacerlo en esta página: https://www.ecomuseoelpastordelagua.es/tienda

Un otoño para reiniciarse

Después de un verano tranquilo (aunque no hemos dejado de hacer cosas), volvemos este mes de septiembre con alguna que otra actividad. A medida que vayamos cerrando fechas os iremos informando a través de nuestra lista de correo. Os podéis apuntar en el correo info@tenadadelmonte.es o en el formulario de contacto de nuestra web www.tenadadelmonte.es

Durante el mes de julio se ha llevado a cabo la restauración de las pozas de lino de La Aldehuela (Torrecaballeros), proyecto que elaboramos y hemos dirigido. Haremos una entrada en el blog dedicado a este proyecto. En octubre se realizarán dos actividades relacionadas con este proyecto: una visita guiada en la que se explicará la restauración y una hacendera entre varios pueblos para terminar de limpiar el tramo de cacera que llega a las pozas. Ya os informaremos.

Pozas de lino durante la restauración
Pozas de lino durante la restauración

El próximo día 18 de septiembre, dentro de la Noche del Patrimonio que organizan las Ciudades Patrimonio de la Humanidad, haremos una visita guiada de una hora de duración a varios jardines de Segovia, en la que explicaremos su historia, especies presentes… El límite de participantes se ha puesto en 12 personas y se gestionará todo a través de Turismo de Segovia.

Con Turismo de Segovia también realizaremos la visita por el Caz del acueducto el domingo 10 de octubre, con motivo de los Domingos de Patrimonio. Las inscripciones también se realizarán a través de Turismo de Segovia.

Para octubre (además de lo que os hemos comentado de las pozas de lino), tenemos preparada una ruta especial, que será de mañana y tarde, dedicada a uno de los personajes singulares de nuestra Sierra de Guadarrama, en la que recorreremos algunos de los lugares donde se hizo famoso. Este hilo conductor nos permitirá conocer una zona muy rica en patrimonio natural, cultural y geológico. La fecha dependerá de las distintas actividades que vayan surgiendo con distintas entidades.

Azud del acueducto

Por otro lado, seguimos adelante con el proyecto de Ecomuseo del Pastor del Agua. En breve nos dirán si obtenemos o no la subvención que hemos solicitado. Independientemente de si nos la conceden o no, seguramente a inicios del 2022 iniciaremos las obras, dado que el estado del edificio requiere ya intervención. Si no obtenemos la subvención, iremos poco a poco realizando la obra. No obstante, pondremos en marcha un crowdfunding para aquellas personas que nos habéis ofrecido ayuda y aquellos que se quieran sumar, podáis hacerlo.

Para este proyecto contamos con el apoyo de la Universidad de Granada (con la que hemos firmado un convenio de colaboración para apoyarnos en el tema expositivo a través del Laboratorio de Arqueología Biocultural, dirigido por el profesor José María Martín Civantos), la Universidad Autónoma de Madrid, con la que estamos colaborando en distintos proyectos y la Universidad Complutense de Madrid con la que también queremos comenzar a realizar cosas.

Ya tenemos logotipo del Ecomuseo, realizado por el artista local Mariano Carabias y que recoge perfectamente el espíritu del centro. En este mes de septiembre lo llevaremos a imprenta para dar el toque definitivo. Este mismo logotipo lo recreará Mariano en un esgrafiado mural en la fachada trasera del ecomuseo y en una placa en la fachada principal.

También estamos trabajando a contrarreloj para poder tener la publicación sobre el lino antes de fin de año. Hemos podido recoger algunos testimonios más que complementarán lo que ya teníamos. Además, la inclusión de información oral y escrita de la vertiente madrileña ha hecho que se retrasara un poco todo. Agradecemos a Raquel Santos y a Francisco Cañizares, la información recogida en diversos pueblos de la Sierra Norte madrileña.

Entrevistando en Alquité

Y todo esto sin dejar de investigar. Este otoño queremos seguir investigando en varios pueblos de nuestra provincia en los que, o bien nos faltan informantes o bien tenemos que «repreguntar» ya que los informantes a los que entrevistamos fallecieron.

Como veis, «seguimos en la brecha». Nos vemos.

Restaurando caceras, recuperando ecosistemas (y prácticas culturales)

Una de las aplicaciones de nuestro trabajo de investigación sobre la importancia de las prácticas y conocimientos tradicionales del uso del agua en la Sierra de Guadarrama es la recuperación de las caceras. Entendemos que la restauración de estas importantes conducciones es fundamental para la conservación de nuestros paisajes, declarados Parque Natural, Parque Nacional y también situados en su Área de Influencia Socioeconómica. Es vital la recuperación de sus funcionalidades para mejorar el estado de los ecosistemas circundantes, pero a su vez también es necesaria la vuelta a las prácticas culturales que permiten su mantenimiento. Nos referimos a las hacenderas.

Cacera de San Medel

Es evidente que la importancia económica de las caceras no es la misma que hace 30 años, o incluso menos, pero esa importancia ha derivado en ambiental (que siempre tuvieron, por otro lado). El mantenimiento de estos cauces, salvo contadas excepciones, ya no es para el riego de huertos o linares que jalonaban los alrededores de nuestros pueblos y que lamentablemente han sucumbido al ladrillo, pero sí para el riego de prados y dehesas para la ganadería extensiva y para mantener la biodiversidad que generan a su paso: fresnedas, robledales, charcas temporales… Es este último enfoque (aunque no es el único), el que ha de servir para defender estas centenarias conducciones.

Una de las labores que hemos realizado estos últimos años, es el de contactar con grupos de investigación o facultades universitarias para mostrarles la importancia de las caceras y difundir sus valores de todo tipo. Fruto de ello es la realización de actividades de recuperación de tramos de caceras, estudio de elementos asociados a ellas y la realización de salidas de campo para dar a conocer los manejos tradicionales del elemento agua en algunos de nuestros pueblos.

Explicando la restauración de las pozas de lino de La Aldehuela a alumnos de la UCM (Grado en Biología)

Durante la pasada semana, hemos realizado con alumnos de la Universidad Autónoma de Madrid, de las asignaturas de Sistemas Ambientales del Grado de Biología y de Restauración de Ecosistemas del Grado de Ciencias Ambientales, la recuperación de un tramo de la Cacera de San Medel, concretamente, del ramal del Cuarto que se dirige a las pozas de lino de La Aldehuela y posteriormente a los términos de Basardilla y Brieva.

El estado inicial de este tramo era desolador: los dientes estaban medio ocultos, el ramal totalmente acenagado y tan sólo se intuía el cauce. La primera labor fue la de reabrir de nuevo el canal, desbrozando y haciendo el canal. Posteriormente, se echó el agua para ver los niveles y dónde había que cavar más para que el agua corriera. Toda una lección práctica a los alumnos, que pudieron comprobar de primera mano el esfuerzo que debió realizarse para abrir en la Edad Media este canal. Ese primer día, los alumnos de Biología, cumplieron con creces el objetivo.

Y aquí os dejamos la reacción de los alumnos cuando se consiguió que el agua discurriera por todo el canal recién abierto.

Al día siguiente, el turno fue para los alumnos de Ciencias Ambientales. El reto era continuar el trabajo iniciado por sus compañeros el día anterior y, para ello, había que desbrozar un tramo de unos 50 metros totalmente cubierto por vegetación espinosa, árboles secos y caídos, que interrumpían el discurrir del agua, además de rehacer el canal para que el agua siguiera su curso. El trabajo fue agotador, pero dio sus frutos. Se consiguió recuperar ese tramo y otros doscientos metros.

Aún queda un tramo por recuperar, que pensamos debería quedar ya en mano de los pueblos y sus vecinos, lo más difícil está ya hecho. En estas actividades es muy importante la colaboración e interés de los Ayuntamientos, porque además son (o deberían ser) los más interesados en el mantenimiento y conservación de estas infraestructuras. En nuestro caso, siempre hemos tenido el apoyo y colaboración del Ayuntamiento de Torrecaballeros, que se ha volcado en la recuperación de hacenderas en los núcleos de población que componen el municipio. No queremos dejar de agradecer a Víctor Manuel Pardo Moreno, concejal de Medio Ambiente de Torrecaballeros, así como al Alcalde Rubén García de Andrés y al resto de corporación, su predisposición a acoger estas actividades y potenciarlas.

Tras la tarea, la comida ofrecida por el Ayuntamiento de Torrecaballeros

Las hacenderas generan en los participantes sentimiento de pertenencia e impulsan la conservación del entorno más cercano, siendo un ejemplo de Educación Ambiental de primer orden. Las personas que intervienen se convierten en los mejores embajadores de la recuperación de estos espacios. Por este motivo, la restauración de las pozas de lino de La Aldehuela seguirá este método participativo, con la convocatoria de dos hacenderas, una para hacer labores previas de extracción de la capa superficial del lecho de las mismas, donde se encuentra el banco de semillas, huevos y formas de resistencia de diversos invertebrados y otra para volver a extender esta capa una vez realizada la obra civil.

Estos proyectos de participación ciudadana son extrapolables a muchos otros pueblos, pues es mucho el trabajo por hacer en este ámbito y en otros de recuperación del patrimonio cultural y natural. Es cuestión de querer y apostar por ello… ejemplos de que se puede conseguir, los hay.

Hay veces que…

Hay veces que las oportunidades salen cuando menos te lo esperas y hay que decidir rápidamente lo que hacer. Eso nos ha ocurrido este verano cuando, el pajar de al lado de nuestra casa y sede, salió a la venta. Desde hace mucho tiempo nos rondaba la idea de dar una vuelta de tuerca a todo lo que llevamos haciendo de recuperación de saberes tradicionales vinculados al agua, la cultura del lino… y, además, tener un espacio en el que poder hacer los talleres de nuestra «Escuela de naturalistas» y otras actividades y así poder ofertarlas regularmente sin necesidad de estar buscando local o que los Ayuntamientos y otras entidades decidan contratarlos.

Sin casi dudarlo, decidimos la adquisición del pajar con su corral, algo que hemos hecho efectivo en estos días. Es un buen ejemplo de la arquitectura tradicional serrana, con mampostería de piedra y vigas de madera. Su estado de conservación no es el óptimo, lo que nos obligará a acometer reformas profundas que llevarán su tiempo y más con esta situación tan complicada en la que estamos. Calculamos que en un año, con muchísima suerte, podremos iniciar la reforma e ir poco a poco convirtiéndolo en lo que queremos.

Pajar y corral

Vista del corral y del pajar

Las primeras actuaciones que haremos serán las de limpieza del interior del edificio y del corral, en las que es probable que nos encontremos con alguna joya, que intentaremos restaurar y aprovechar. Esto nos llevará su tiempo, pues hay muchas cosas inservibles que se han acumulado y hay que deshacerse de ellas. Es algo que iremos haciendo poco a poco.

Interior del pajar

Así, el nuevo edificio se convertirá en el Museo del Pastor del Agua, dedicado a las caceras y la cultura del lino, donde habrá una exposición en la que se mostrarán todas las herramientas y labores que estamos recopilando y que pretendemos ampliar mediante compra o donaciones.

Además, este espacio servirá para realizar los talleres y algunas charlas, cursos y conferencias que tenemos en mente.

Por otro lado, se realizarán visitas interpretativas por los alrededores de Cabanillas del Monte para conocer el patrimonio hidráulico del pueblo, los linares y otros elementos de interés del pueblo.

A esta parte de exposición-divulgación, hay que sumarle otra pata importante: la de la investigación. Estamos en contacto con departamentos de Universidades para que se puedan realizar, por parte de alumnos o de grupos de investigación, labores de recopilación de saberes tradicionales (ecológicos, agronómicos, culturales…) de nuestra Sierra de Guadarrama y del resto de la provincia.

Por tanto, no sólo pretendemos hacer un espacio expositivo, el único en la provincia dedicado a la cultura tradicional del agua y del lino, sino también de divulgación y de investigación.

Herramientas de trabajo del lino

Mientras tanto, estamos en plena elaboración del libro sobre el cultivo tradicional del lino. Mar ya está realizando las ilustraciones, el guión general está diseñado y ya tenemos las primeras versiones de algunos capítulos. Para junio, si la cosa no se tuerce, estaremos presentándolo. ¿Dónde? Ya veremos…