El legado del agua en la Cacera del Cambrones: la toponimia.

La Cacera del Cambrones, formada en la actualidad por los pueblos de Trescasas, Sonsoto, Palazuelos, Tabanera, San Cristóbal y La Lastrilla es, sin duda alguna, una de las que “más solera” tiene de las existentes en la vertiente segoviana de la Sierra de Guadarrama. Este fin de semana, el sábado 30 de mayo, precisamente, se tendría que haber celebrado el día grande de esta cacera, el Día de la Cacera Mayor, la limpieza comunal de La Cacera Madre (aquí tenéis el artículo que hicimos en el 2013: https://escueladenaturalistas.com/2013/05/27/dia-de-la-cacera-mayor-del-cambrones/

Del año 1401 son sus ordenanzas más antiguas conservadas, en las que se habla de una costumbre antigua. En ellas se habla de las razones por las que se redactan: “porque sepan todos los omes del mundo que agora son e seran de aqui adelante como e en que manera an de usar entre si el agua que viene por la cabcera de rio Cambrones termino de la cibdad de Segovia para regar los linos e prados e otras cosas que con la dicha agua se suele e de cuia e pertenencia regar y para todos los aprovechamientos que de la dicha agua se devian aprovechar comunmente en las aldeas de Palazuelos e de Tabanera del Monte e de Sonsoto e de Trescasas e de San Chriptobal con Aragoneses e de Ojalvilla […]“.

Traslado de las Ordenanzas de 1401

En este apartado se nos habla de dos elementos del paisaje que han permanecido en estos pueblos hasta los años del “boom” del ladrillo, que desconfiguró totalmente la estructura de los pueblos y sus alrededores. Muchos habrán conocido aún los prados cercados con buenos ejemplares de fresnos o de álamos que aquí y allá salpicaban las poblaciones y los linares cultivados, eso sí, ya de patatas y no de la planta que les dio nombre y que tan importante fue en las localidades durante muchos siglos. Hoy la mayor parte de estos suelos, los más productivos, han sido urbanizados. Una costumbre, urbanizar los mejores suelos, que no es exclusivo de nuestra provincia, pero que denota una falta absoluta de planificación.

Durante unos cuantos meses hemos estado en el Archivo Histórico Provincial, consultando los libros del Catastro de la Ensenada de mediados del siglo XVIII para recopilar la toponimia de cada uno de los pueblos en los que tenemos documentados caceras, desde Otero de Herreros hasta Grado del Pico. Esta toponimia de regadío recogida, pueblo por pueblo, será uno de los capítulos del libro sobre el lino que pretendemos publicar el año que viene casi por estas fechas.

Junto al antiguo despoblado de Aragoneses

La lectura de la descripción de cada uno de los linares, prados cercados, abiertos, tierras de labor… te traslada a esa época y a imaginar cómo serían nuestros pueblos y el cambio tan brutal en el paisaje en los últimos 40 años, puesto que no fue hasta los años 80 cuando las localidades protagonistas de esta entrada no comenzaron a cambiar tan profundamente. Una tarea que se podría hacer (lanzamos el guante por si alguien quiere colaborar) es usar mapas antiguos del pueblo y del término para poder ubicar muchos de estos prados, tierras y linares apoyándose en la gente mayor que aún recuerda cómo eran los pueblos.

Tomando como referencia el citado Catastro de la Ensenada, a continuación enumeramos los nombres de los linares y prados de regadío de cada uno de los pueblos pertenecientes a la Cacera del Cambrones. En el caso de La Lastrilla, no se dice nada más que se regaba una dehesa boyal. Nosotros, en otras publicaciones, hemos encontrado el nombre de algún linar, ubicado, precisamente, en la zona llamada “Ojalvilla”. Hay que tener en cuenta, en lo que se refiere a las superficies de los términos municipales, que en Palazuelos, Tabanera, Sonsoto y Trescasas, la parte situada por encima de la carretera de La Granja a Torrecaballeros, pertenecía a la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia y no se consideraba dentro de los límites administrativos de los términos municipales, aunque estuvieran ubicados en los mismos. Hemos de tener en cuenta que la elaboración del Catastro de la Ensenada tenía un fin fiscal, por lo que en algunos casos se omitía información. Aún así, es la herramienta más detallada para conocer cómo se explotaba el territorio en el siglo XVIII.

TRESCASAS

A mediados del siglo XVIII, la superficie del término era de 483 obradas, algo más de 193 hectáreas. De ellas, se regaban unas 223 obradas, un poco más del 46 %. De estas 223 obradas, unas 83 (algo más de 33 hectáreas) eran de linares y 140 (unas 56 hectáreas) de prados de regadío, muchos de ellos cercados de piedra. También sabemos por otros documentos, que en esa fecha, algunos linares se habían convertido en prados para la alimentación del ganado lanar que venía a esquilarse a los distintos esquileos del pueblo.

Algunos de los linares y prados de regadío se ubicaban en el propio casco, y el paraje no recibía ningún nombre concreto, y en algunos casos podemos adivinar más o menos su situación gracias a los linderos, algo que ocurre también en algunos otros pueblos protagonistas de esta entrada. Hay que recordar que, cuando se habla de la iglesia, se refiere al antiguo templo de origen románico dedicado a San Benito, que estaba situado donde se ubica en la actualidad el cementerio, la actual iglesia no estaba construida. Así pues, comenzamos con los nombres de parajes recopilados:

Linares: Camino de Segovia, Linar de la Yta, Linar de Plaza, los Espinillos, el Linar de las Dos Piernas, Barrial, Cerca López, Prado Redondo, caz de La Lastrilla, Berrocalejo, en el casco del lugar (lindando al sur y poniente con las eras), Vimbrera, la Cerquilla (lindando a oriente con el encerradero del esquileo de la Cartuja y sur con camino que va a Segovia), por bajo de la Cerquilla, La laguna, Calleja de la Iglesia, Rincón de la Cerca del Palomar, por bajo del Rincón de la Cerca del Palomar, la Zarza del Avenal, Bajada del Linar de la Yta, Eras del Barrio de Arriba, Calleja del Fraile, el Plantío, la Cerquilla del Conde, Cerca del Fraile, en el casco (entre la fragua y la iglesia) y Linar de Moya.

Prados de regadío: En algunos casos se hace referencia a si estaban cercados o no. Entre los cercados tenemos: Cerca del Mingote, Huerto de los Cepos, por encima del Huerto de los Cepos, calle pública de la iglesia, Prado Redondo, Prado de la Reina, el Barrial, el Fresno, el Charco Manantío, la Cerca Vieja, Cerca del Palomar,la Cerca de la Alberca, la Preturilla, Cerca de López, Pesquera, la Parramera y Bajada del Charco Manantío.

En el caso de los prados abiertos, había algunos situados en los mismos parajes que los cercados o, por lo menos, no se especifica: Cerca Vieja, Berrocalejo, Bajada del Caz, las Eras, Retamalejo, Moya, Zarza del Avenal, Prado Semeno, Cerquilla, Cerca de la Peña Gorda, Huerto de los Cepos, la Preturilla, Prado Nuevo, Charco Manantío, bajada del Charco Manantío, Bajada de la Preturilla, Chopo Bajero, junto al caz que baja de la iglesia, al Caz de la Iglesia, la Laguna, Linares del Fraile, la Parra, las Peñuelas, la Tierra del Tesoro, los Portillos, Cerca del Fraile, Encimada del Barrial, Portera de los Portillos y Rincón de la Fuente Antigua.

Como todo pueblo en el que se cultivaba el lino, existía un lugar conocido como “las pozas”, donde se maceraba esta planta textil y cuyo lugar se conserva hoy con ese nombre, convertido en un parque de trazas modernas.

Una de las antiguas pozas de lino de Trescasas

SONSOTO

La superficie del término era de 634 obradas y media, casi 254 hectáreas. De ellas, se regaban unas 287 obradas,  un poco más del 45 %. De estas 223 obradas, unas 99 (casi 40 hectáreas) eran de linares y el resto (algo más de 75 hectáreas) de prados de regadío. Al igual que en Trescasas, hay que decir que la iglesia, dedicada a San Pedro, estaba situada en otro punto. Como en Trescasas, había una cerca dedicada a las pozas de lino, situada hoy por detrás de unos chalés y en estado de abandono.

Linares: Calleja de Segovia, la Cabra, Canal, Cerca Nueva, el Pico, Prado de las Azas, Bajada del Lomo, Linares del Camposanto, en el casco (lindando al Sur con corral del Concejo y al Norte con huerto del esquileo), en el casco en la calle que va a Trescasas, en el casco, con frutales, en el casco lindando con posesiones del esquileo, en el casco lindando con la cacera que va a los linares del Concejo, en el casco lindando con huerto cercado de la iglesia, el Lomo, el Linar del Moral, Linares de los Abades, los Ejidos, Linares Concejiles (Concejil), la Fragua, los Alamillos, la Onvieja, los ¿Treve?, Garonverta, Cagamesinos, Prado de Socasa, los Pradillos, Cerezuelo, Prado Sazes, Caz de San Cristóbal, la Peña, junto a la iglesia, Cerca Caída, Fuentillerto, Bajada de la Calleja, en el casco lindando al norte con las eras, el Rincón, el Vadillo, la Estevilla, los Espinillos, la Viguilla, la Paradeja, a la Iglesia, las Charcas, la Fuente Antigua, Pradillo de la Paradeja y el Camino Viejo de las Charcas.

Prados de regadío: Al igual que en el caso de los linares, nos encontramos con prados salpicando el disperso casco urbano, la mayor parte cercados de piedra: a la salida del lugar hasta Trescasas, lindando con la cacera que baja de las pozas, junto a las eras, en las eras lindando con la cacera que va la iglesia, por encima del esquileo, otro lindando al sur con la salida de las eras y Fuente Nueva. Otros prados cercados eran la Cerca Grande, la Cerca Nueva, en las Pozas, los Nabos, el Arroyo, prados de la Iglesia, en el Camino de Palazuelos, el Vadillo, el Palomar, los Perales, la Arroyada o la Cerca del Chantre.

Los prados abiertos de regadío se encontraban en la Fuente Antigua, la Orcajada, Prado de Dueña, Concejil, Fuentillerto, la Dehesa, la Asomadilla, Carramingos, Cerca de los Perales, la Paradeja, las Charcas, Prado de los Azes, Cerca de Peñafresno, La Alcabala, Los Abades, el linar del Moral, la Arroyada, los Espinillos, Cagamesinos, Cerca del Trigo, calleja de la Fuente Antigua, el Tomadero del Agua, la Onvieja, Prado de Socasa, Fuente Ojalva, de Doña Mónica, la Solana de la Onvieja y la Presa de la Alcabala.

TABANERA

La superficie del término era de 738 obradas y media, poco más de 295 hectáreas. De ellas, se regaban unas 152 obradas, un poco más del 20 %. De estas 152 obradas, unas 62 (casi 25 hectáreas) eran de linares y el resto (36 hectáreas) de prados de regadío.

Linares: Como en la mayoría de estos pueblos, los linares se encontraban en las cercanías, cuando no dentro, del núcleo habitado. Así, algunos se encontraban cercados “de canto”, como los situados en las Eras de Arriba, Las Huertas, Camino de La Granja (este con 10 álamos en su interior), los Pradillos, junto a la Iglesia, “como se sale a San Cristóbal” (uno de ellos con 20 álamos), en la Encimada o la Cerca Grande. Los otros linares del término se encontraban en el Pradejón, los Pozuelos, la Asomadilla, en el Camino de la Sierra, el Valle, los Alamillos, la Estivilla (o Estevilla), en las Eras de Abajo (las dividía el camino del Barrero), el Pedazo, en el camino de las Asomadilla, en la encimada de la Asomadilla, por encima de la Huerta, la Fuente del Juarro, el Barrero, La Sequera, la Zarza del Gabejón, Colladillo y por debajo del Pradejón.

Prados de regadío: Estos prados que, como hemos dicho, ocupaban alrededor de 36 hectáreas, se ubicaban en los siguientes parajes: Estivilla (o Estevilla), el Valle, el Turmal, la Calada, la Asomadilla, las Saleguillas, los Regajales, la Pradera del Carril, el camino del Carril, junto a la iglesia, por debajo del Nido de la Cigüeña, Camino de Sonsoto, Cerca Grande, Prados de la Iglesia, Vereda de Segovia, Veredilla de San Cristóbal, los Barreros, la bajada de los Regajales, el Juarro, el Cañuelo, la Cerrada, Fuente del Palomar, el Pradejón y la Cerca de la Lámpara.

Testimonio del cultivo del lino (además de los topónimos) es la existencia aún hoy de un paraje denominado las pozas.

Los Cepos de reparto entre Palazuelos y Tabanera

PALAZUELOS

El término de Palazuelos tiene la particularidad de estar dividido en dos por el río Eresma. Los terrenos situados a la orilla derecha de este río forman parte del área de riego de la Cacera del Cambrones, mientras que los ubicados en la orilla izquierda están regados por la Cacera de Navalcaz. En el Catastro de la Ensenada estos últimos eran los pertenecientes al despoblado de Pellejeros y a la Dehesa de Aldeanueva (hoy día perteneciente al término de Revenga- Segovia). En el siglo XVIII, se regaban 42 obradas (casi 17 hectáreas) de linares. Las cifras de prados de regadío en el lado de la Cacera del Cambrones es un poco confuso, así que no los aportamos, pero sí el nombre de los mismos. El topónimo de las “Pozas” sigue vigente en el término, un poco por encima del casco urbano actual.

Linares:  Algunos salpicaban el casco urbano de la población, descritos como “al medio del lugar”, o “junto a la carnicería”. El resto de parajes son: detrás de la Iglesia, el Sequedal, la Ermita de San Antonio, el Pradejón, la Cerca de los Álamos, la Cerca del Chopo, la Fuente del Chopo, la Cerca de la Aldigüela, el Humilladero, la Charca, el Linar de la Pila, la Cerca del Caño, las Eras, las Zarzas, el Corralón, las Longueras, el Melgar, el Pradejón, el Maello, la Calleja de la Iglesia, el Pajarón y la Calleja de las Eras. En un documento de Venta de Bienes Nacionales de 1907, se venden el Linar de Doña Ana y el Linar de San Blas, situado junto al cementerio.

Prados de regadío:

Son numerosos los topónimos de prados: la Encimada del Hoyo, los Eriales de Arriba, los Eriales, la Charca, la Carnicería, las Pasaderas, Vereda de Sonsoto, el Hoyo, por debajo del Hoyo, por debajo de los Eriales,los Postigos, las Pozuelas, Las Pozas, la Bajada del Hoyo, la Estevilla, el Rabanal, la Fuente de la Cigüeña,el Escandanchal, el Nuevo Plantío, la Cerca del Huerto, el Gamonal, la Cerca de Blanca Flor, la Cerca del Sotillo, la Cañadilla, la Vega, la Gradavera, Las Chorreras, junto a la Iglesia, la Canaliza, la Bajada del Escandanchal, La Longuera, Cerca del Chopo, Prados de Arriba, Cerca de las Zarzas, Cerca de las Eras, el Recogedero, El Sequedal, el Venajo de la Huerta y la Vereda de Tabanera.

SAN CRISTÓBAL

En el siglo XVIII, tanto San Cristóbal como La Lastrilla eran considerados arrabales de la ciudad de Segovia. Su superficie era de 884 obradas (casi 354 hectáreas), de las que se regaban 192 obradas (más del 21 % de la superficie). De estas, 65 obradas (26 hectáreas) eran de linares, mientras que el resto (casi 51 hectáreas) eran de prados de regadío. También se conserva el topónimo de las Pozas, hoy abandonadas y desdibujadas. Es el único pueblo de los pertenecientes a la Noble Junta de Cabezuelas que incorpora en su escudo la flor de lino.

Linares: El Ranal, el Cercado de las Pozas, la Rozuela, el Cañuelo, los Fresnos, el Valle, el Berrocal, bajada de Prado Socasa, Canto Blanco, detrás de los Cercados, Barrial de Prado Socasa, Cercado de la Hoz, Cerradillas, los Barreros, Pradillo del Valle, Prado Socasa, Huerto de Barros, Corral Grande, Huerta Grande, Huerta Chica, Puentecilla, Vereda de Tabanera, las Eras, La Huerta, el Calderón, Calle de la Iglesia, Rincón de los Fresnos, las Charcas y la Vereda del Otero.

Prados de regadío: Como en todos los pueblos, existían prados de regadío cercados y abiertos. Entre los primeros nos los encontramos en la Ladera de Enmedio, la Vetuela (¿?), Regajales, las Tejoneras, el Ajustadero, Savedra, Monago, los Álamos, Calle de la Iglesia, Prado O Casa y Fresneda. Los abiertos se ubicaban en el Camino de Segovia, Prado Pellón Grande, Prado Pellón Chico, Cerca del Pozo, Fresnera, la Rozuela, Aldigüelas, el Valle, Fuente del Valle, Corredores, el Calderón, la Angostadura, las Zarzas, los Navales, Calle de la Iglesia, la Cerquilla, la Dehesa, Prado de los Zaces, Prado del Fresno, la Encimada, el Berrocal, enmedio del Valle, la Encimada de Corredores, la Bajada de Corredores, enmedio de Corredores, la Bajada del Calderón, la Fuente de la Bajada de Calderón, la Encimada de Calderón, la Laguna de Calderón, Prados, la Rozuela y el camino de Espirdo.

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Pozas de lino en San Cristóbal

LA LASTRILLA

De las 2290 obradas del término municipal (916 hectáreas), en el Catastro de la Ensenada tan sólo se refieren como de regadío 42 obradas (casi 17 hectáreas), de dehesa boyal. Es decir, menos del 2%. En el Catastro no se hace referencia a los nombres de los parajes que se regaban pero, sin duda alguna, estaban en el lugar que ocupaba la pequeña aldea de Ojalvilla, que aparece en las ordenanzas de 1401. ¿Se cultivó lino en Ojalvilla-La Lastrilla?. Por diversas fuentes y por la toponimia sabemos que sí.

María Asenjo González, en el obligado libro de consulta “Segovia. La Ciudad y su Tierra a fines el medievo”, recoge la compra, el 13 de marzo de 1477, por parte de Alonso González de la Hoz de varias tierras y bienes en La Lastrilla, entre ellos dos fanegas de linar en Serracín, otras dos fanegas (sin determinar) y 1 fanega de linar por encima del Serracín. El mismo Alonso compra el 13 de enero de 1479 un linar con 4 fanegas de siembra en La Lastrilla donde dicen Ojoalvilla.

En el Catastro de la Ensenada perteneciente a San Cristóbal, se habla de ciertas tierras de secano que lindan con “las pozas de La Lastrilla”, topónimo que aún hoy sigue vigente en la zona cercana donde se cree estuvo el poblado de Ojalvilla y en las cercanías del caz.

Aunque hoy (año 2020) nos puede resultar complicado imaginar el riego en determinadas zonas, hasta hace no mucho tiempo se regaba y se puede todavía observar el recorrido de los distintos ramales. Francisco Javier Mosácula María, en el libro “Historia económica y social de La Lastrilla” enumera los boquerones de reparto del agua en el año 1962: Boquerón de los Picones, de Fuente Maestro, del Puente de Maderas, Rehondo, Cacera Madre y Sestil.

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Solar del despoblado de Ojalvilla

Queremos que esta entrada sirva para dar a conocer la enorme riqueza toponímica de estos pueblos (aunque la aquí enumerada sólo sea la de regadío) y la necesidad de seguir recopilando los conocimientos y saberes tradicionales de nuestros mayores. Recogemos una cita de  Oppenheimer: “Sólo tiene futuro aquel que investiga en el pasado, porque investigando en el pasado, se puede re-descubrir el futuro“.

Os recordamos que todo este trabajo de recopilación (escrita y oral) es posible gracias a los fondos que obtenemos con la venta del libro  Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama

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Referencias:

Archivo Histórico Provincial. Libros del Catastro de la Ensenada: Sonsoto (E-242), Trescasas (E-242), Tabanera (E-183), Palazuelos (E-183), San Cristóbal de Segovia (E-183) y La Lastrilla (E-137).

Asenjo González, M. (1986). “Segovia. La ciudad y su Tierra a fines del Medievo”. Segovia

Mosácula María, F.J. (2008). “Historia económica y social de La Lastrilla”. Ayuntamiento de La Lastrilla. Segovia.