Trampando el boquerón

Escribimos esta entrada pocas horas después de terminar nuestras últimas entrevistas dedicadas a conocer los entresijos del manejo tradicional del agua en la vertiente segoviana de la Sierra de Guadarrama y muy cerca de cumplir los 3 años del “reinicio” de la recuperación de los saberes tradicionales vinculados al uso de este recurso natural. Es momento, por tanto, de hacer un balance de estos años visitando y revisitando pueblos, hablando con los mayores, consultando algún que otro archivo, dando charlas y conferencias, promoviendo hacenderas y participando en pequeños proyectos de recuperación de caceras o elementos vinculados a ellas.

En Matandrino

Aunque esta historia comenzó hace la friolera de 15 años con una beca de la Obra Social de Caja Segovia titulada “Caceras de la provincia de Segovia: un recorrido por la tradición”, en la que describimos los recorridos de 5 caceras y recogimos testimonios de personas que vivían y habían usado el agua de esas infraestructuras de origen (al menos) medieval, no ha sido hasta la publicación, a finales del 2015, de “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” cuando este proyecto ha dado un salto cualitativo y cuantitativo.

A lo largo del periodo “entrelibros” fueron varias las personas a las que entrevistamos, ya que se pusieron en contacto con nosotros para contarnos sus vivencias y conocimientos y, sobre todo, hablarnos del cultivo tradicional del lino, que nosotros habíamos dado por olvidado al creer que esa última generación que lo cultivó había desaparecido. Lógicamente, no fueron años de mucha intensidad recopilatoria, pero sí de gran calidad en cuanto a informaciones y pudimos ampliar conocimientos sobre otras dos caceras. Hubo un momento en el que se pudo haber realizado un extenso y pormenorizado estudio ambiental, cultural y etnográfico de muchas de las caceras presentes en el piedemonte de la vertiente segoviana, con el proyecto de cooperación interterritorial “Caminos de agua y biodiversidad: modelo de desarrollo rural sostenible”, en el que fuimos actores principales, pero la llegada de la crisis hizo que sólo se pudieran dar los primeros pasos haciendo el diseño de investigaciones. Fue, además, cuando tuvimos la suerte de conocer a los profesionales que estaban trabajando en la recuperación de las acequias de careo de Sierra Nevada, proyecto del que siempre hemos tenido una sana envidia.

Basándonos en el diseño de investigaciones, elaborado por nosotros, hemos ido realizando nuestros propios estudios, entre ellos, el de otra beca de medio ambiente de Caja Segovia en el año 2009 (y publicada en el 2010) titulada “Proyecto charcas: microrreservas de anfibios y su utilidad para la educación ambiental” y en la que se estudiaban las comunidades de anfibios de dos zonas de pozas de lino. En ese mismo año 2010 recibimos en nuestra casa un libro que nos marcó en cuanto a formato y contenido: el “Manual del acequiero“, editado por la Junta de Andalucía y elaborado por los magníficos profesionales que habían trabajado en el proyecto de recuperación de acequias de Sierra Nevada.

Tras años presentando infructuosamente el proyecto de recuperación de saberes tradicionales a varias entidades para su posible financiación, llegó el año 2014 y decidimos embarcarnos en la redacción y elaboración del libro. En aquel momento teníamos 30 horas de grabaciones de muy buena calidad informativa y descriptiva, un elevado número de documentos históricos e incluso inventarios de flora y fauna de 7 caceras. Y como no hubo posibilidad de que alguien financiara o quisiera hacer frente a la edición del libro, decidimos embarcarnos en la aventura editorial.

El 16 de agosto del 2015 llevamos el material a imprenta: el resumen de gran parte de lo recogido en las investigaciones de todos esos años, un montón de acuarelas y dibujos en distintas técnicas realizados por Mar (ya en avanzado estado de gestación del pequeño Mateo). Además, no teníamos ni lugar de presentación del libro. La casualidad hizo que conociéramos a Rubén García de Andrés, recién elegido alcalde de Torrecaballeros, quien recogió el guante y, sin apenas conocernos, apostó por ser el anfitrión de la puesta de largo de la publicación. Con muchos nervios, los ejemplares llegaron el día anterior a la presentación, por la tarde. Se hizo una buena tirada, de la que aún quedan unos cuantos ejemplares y con la que hemos sufragado los estudios posteriores.

Presentación Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama

Comenzó la gira de presentaciones, hasta el día de hoy 101, repitiendo en algunos pueblos. Hemos aprendido mucho de cara a futuras promociones, sabemos dónde hay interés y apoyo y podemos hacernos una idea de los lugares donde ir. Han sido algunos los sinsabores por el esfuerzo realizado y poco el resultado y muchos los buenos momentos y el cariño recibido.

Una de las entidades (además del Ayuntamiento de Torrecaballeros) que ha hecho un esfuerzo por apoyar con la compra de libros este proyecto ha sido la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia, con su entonces vicepresidente Nicolás Herranz, la presidenta de la Comisión de Cultura María Teresa Llorente y su gerente Luis Asenjo. Hicieron una importante inversión teniendo en cuenta su presupuesto, cosa que no podemos decir de otras instituciones que manejan mucho más.

Fue en septiembre de hace tres años cuando, abrumados por la gente que quería contarnos más cosas, iniciamos la presente fase de estudio. La comenzamos en Basardilla, pueblo que nos ha acogido con gran cariño en varias ocasiones y allí descubrimos algo que no nos habían contado (ni enseñado) hasta el momento: la piedra reloj que indicaba cuándo cambiaba el turno de riego entre los pueblos de Brieva, Adrada y Basardilla. Es un ejemplo único (de momento que sepamos) en la provincia de Segovia. Con Vicenta y Faustino conocimos más detalles de las tradiciones y costumbres en Basardilla. Ayer dimos por finalizada (y esperamos que sea sólo por el momento) esta fase. Los resultados han sido muy positivos, mucho más de lo que nos esperamos: De las 30 horas que teníamos grabadas hemos pasado a más de 120, es decir, más de 90 horas más en tres años. Todo esto a pesar de no poder hacer una campaña continua, porque hemos dependido de las ventas del libro directamente relacionadas con las presentaciones y charlas.

Hemos pasado de 22 a 57 poblaciones / usuarios muestreados y de 7 a 25 sistemas de regadío tradicional recogidos. Durante este tiempo se nos han ido varios informantes cuyos testimonios pudimos recoger y otros tantos a los que no hemos llegado a tiempo. En los siguientes mapas, vemos la situación de partida y la actual. En rojo, los pueblos donde tenemos información oral (y en muchos casos escrita) y en verde los pueblos donde habría sido interesante llegar y no hemos podido. En algunos casos, en pueblos donde hemos recogido testimonios, sería interesante realizar alguna entrevista más.

Pueblos muestreados hasta septiembre de 2016

 

Pueblos y usuarios muestreados (septiembre 2019)

Hemos llevado la cultura del agua de nuestra vertiente a muchos pueblos del otro lado de la Sierra de Guadarrama, donde hemos tenido el apoyo inestimable, desde el primer momento, del Observatorio para la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama y muchas de las asociaciones que lo componen.  También lo hemos llevado más allá de nuestras fronteras, a Lisboa, en un Workshop sobre manejos históricos del agua en Europa. De los resultados de ese encuentro, en breve saldrá a la luz un libro en inglés editado por la prestigiosa editorial Springer. Las caceras segovianas tendrán un capítulo y no podemos estar más orgullosos.

Un trabajo “colateral” a este ha sido el trabajo de recuperación del patrimonio inmaterial del pueblo de Revenga, gracias a la persistencia de su alcalde Alfonso Nevado, donde pudimos recoger los testimonios de algunos vecinos, entre ellos el del último guardacacera de la cacera del acueducto de Segovia, Pedro Nogales y conocer, entre otras cosas, la gestión del agua y del soto del pueblo. Esto dio como resultado la publicación: “Revenga: paisaje y paisanaje”, editado gracias a las subvenciones que tanto el Parque Natural como el Nacional, dan a las poblaciones incluidas dentro del área de influencia socioeconómica.

Durante este tiempo hemos comenzado a realizar actividades de recuperación de tramos de caceras mediante hacenderas, en un principio en nuestro pueblo, Cabanillas del Monte, con una participación creciente, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Torrecaballeros. Recientemente, con la colaboración de alumnos del Grado de Ciencias Ambientales de la Universidad Autónoma de Madrid, se ha realizado la limpieza de un tramo con bastantes pérdidas de la Cacera de San Medel en Torrecaballeros. Queremos continuar con esta labor de recuperación de caceras, bien a través de este tipo de acciones o de otros proyectos y es una de las líneas de trabajo futuro.

De limpieza con los alumnos de la UAM

Como hemos visto, el proyecto ha llamado la atención de Universidades y hemos tenido la visita de alumnos de la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid, acompañados de varios de nuestros profesores más queridos de la carrera. En los tres años que nos llevan visitando, hemos podido mostrar la riqueza que generan las caceras y hablarles de la cultura del lino.

Mención aparte merece el apoyo recibido por el profesor José María Martín Civantos, de la Universidad de Granada, que ha contado con nosotros para participar en varios proyectos europeos (y alguno nacional) que lamentablemente no han podido salir adelante. Sin duda, sus ánimos son muy importantes para nosotros.

Durante el año 2018 y en alguna fecha del año 2019, hemos llevado por muchos pueblos la exposición “Gotas de recuerdos, caceras históricas, origen de vida” para la que aportamos muchas de las fotografías y material y que fue promovida por el Aula de Cultura Hontanar, a quien tenemos que agradecer el esfuerzo realizado. Precisamente esta exposición viajará a Portugal, a la Universidad del Algarve, en octubre, donde daremos una conferencia sobre las Comunidades de Aguas segovianas. Hemos de dar las gracias también al profesor Desiderio Luis Sares Batista por su invitación e interés en este proyecto, pues nos visitó el verano pasado para conocer algunos de estos sistemas de regadío tradicional.

Cartel con algunas de las exposiciones realizadas en el verano de 2018

Hemos puesto a las caceras en el centro del debate político, o por lo menos en los programas electorales de los partidos políticos en varios de los pueblos beneficiarios. Hace unos años esto era impensable. Y precisamente hemos estado en la lucha por la defensa de los derechos de los vecinos de los pueblos por el uso ancestral de las aguas del río Cambrones y de la cacera de Navalcaz. Un tema que sigue pendiente de resolución. Durante el verano del 2018 donamos parte de nuestras ventas para la defensa jurídica de la Noble Junta de Cabezuelas. Esperamos que la cordura al final se imponga.

Hoy día tenemos información para hacer monografías de muchas de las caceras estudiadas, pero todavía queda mucho por hacer. Habría que reforzar entrevistas en algunos pueblos, en unos sería posible, pero en otros quizás estaría ya complicado por la desaparición de la gente mayor. Uno de los temas que nos quedarán en el tintero para mejores tiempos es la del estudio del cultivo de la otra planta textil de la provincia: el cáñamo, también muy relacionada con el agua. Tenemos ya localizadas algunas personas y localidades donde poder investigar, pero lamentablemente no nos va a ser posible por la falta de fondos. Seguramente, con una financiación más estable, se podría llegar a más de 200 horas, con lo que eso significa de recuperación y salvaguarda del patrimonio inmaterial local y provincial.

De entrevista en San Cristóbal de Segovia

Después de todo este esfuerzo, toca “trampar el boquerón”, es decir, tapar la entrada del agua en el linar o el prado y dejar que el agua pase al siguiente o siga su curso. Quizás si la implicación de algunas entidades hubiera sido mayor, todavía tendríamos la posibilidad de continuar. Ahora toca el ingente trabajo de transcribir todas estas conversaciones grabadas a lo largo de estos años, que nos llevará bastante tiempo e intentaremos seguir buscando financiación a través de conferencias y proyectos varios (además de las ventas de ejemplares del libro que aún quedan en stock).

Como veis no es, a priori, un adiós definitivo. Ojalá podamos comunicaros que continuamos con estas investigaciones, pero de momento no es posible. Lo único que podemos decir es que os estamos muy agradecidos a todos los que habéis contactado con nosotros para dar charlas o hacer las presentaciones, nos habéis ayudado a encontrar informantes, nos habéis pasado información y nos seguís desde el principio. Gran parte de este trabajo no habría sido posible sin vosotros. Nuevos retos, esperemos que relacionados con el agua, nos aguardan.

David y Mar

 

 

Recuperando las Raíces, nuestro nuevo proyecto

A lo largo de unas cuantas entradas hemos ido ofreciendo nuestra visión sobre la pérdida irremediable, si no se hace nada, de nuestro rico patrimonio inmaterial: conocimientos y saberes tradicionales, gestión del territorio y oficios en extinción.

En nuestras “incursiones” por los pueblos, hemos podido conversar con alcaldes y gentes que nos han comentado que todo eso se está perdiendo, que si fallecen las personas mayores del pueblo muchos no sabrían ni dónde tendrían tierras, ni sabrían cómo se llamaba tal paraje. En otros casos nos han reconocido que ya se ha perdido por no haberlo recuperado a tiempo, que  fueron dejando esa recopilación y que ya no se podrá recuperar.

Tras un tiempo de reflexión, hemos decidido lanzar esta propuesta, llamada “Recuperando las raíces” dirigida a Ayuntamientos y entidades, encaminada a la recuperación de saberes, conocimientos, gestión del territorio, industrias pasadas, oficios tradicionales… mediante la grabación en audio y vídeo de entrevistas a las personas que guardan en su memoria todo este saber. Estas grabaciones y su transcripción serían entregadas a los Ayuntamientos para la creación de un archivo digital sobre su pueblo.

Recuperando las raíces

Pensamos que el valor de lo que se puede obtener es incalculable, no podemos dejar que se pierdan siglos de conocimientos transmitidos de generación en generación, porque forman parte de esa herencia que nos han dejado nuestros antepasados. Y en muchas ocasiones, todo esto no aparece en los libros…

Aquí os dejamos el archivo con el proyecto. Os agradecemos profundamente que lo podáis difundir.

RECUPERANDO LAS RAICES

Toponimia vegetal y animal en Torrecaballeros, La Aldehuela y Cabanillas del Monte

La toponimia o nombre que las personas han dado a lo largo de la historia a los parajes donde han vivido y desarrollado actividades forma parte del acervo cultural de los pueblos. Son indicativos de la relación que se ha tenido con el entorno más cercano y nos da mucha información sobre la vegetación, la fauna y otros usos tradicionales o la explotación del territorio desde muy antiguo.

En esta entrada nos vamos a centrar en la toponimia de origen vegetal y animal en Torrecaballeros, La Aldehuela y Cabanillas del Monte, lo que se denominan fitotoponimia y zootoponimia, respectivamente. No pretende ser más que una pincelada de la toponimia local, pues son muchos más los nombres recogidos. Para su elaboración hemos revisado el Catastro del Marqués de la Ensenada del concejo de Torrecaballeros y sus barrios de mediados del siglo XVIII, alguna de las entrevistas que hicimos para el libro “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” y algún protocolo de las desamortizaciones del siglo XIX. Hay que decir que en el siglo XVIII lo que hoy es el Caserío de la Torre, el salido de Cabanillas (de la carretera hacia la Cañada) y la finca del Rancho de la Marquesa pertenecían a la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia y fueron desmortizadas y pasaron a propiedad privada en el siglo XIX, por lo que el 98 % de los topónimos recogidos no se sitúan en esta parte del término municipal.

Mapa del término municipal de 1906

En cuanto a la toponimia de origen vegetal, son tres las especies que dominan. Por número, la que más veces aparece es el lino, con el topónimo de linar y las zonas que se dedicaban a su tratamiento, las pozas. El lino (Linum ussitatisimum) es una planta textil que se regaba en este término con la Cacera de San Medel y que fue fundamental en la economía de los pueblos de la Sierra de Guadarrama. Así, nos encontramos con los siguientes topónimos: Linarones, Linar de los Cantos, Linar del Calero, Linares de Carravilla, Linar de la Cruz, Linar de la Obrada, Linar de Sancho y Linar del Espino. Para el tratamiento de esta planta se necesitaba tenerla en remojo durante unas semanas, por lo que en casi todos los pueblo se excavaron unas pozas para realizar este proceso. Así, tenemos las pozas de Torrecaballeros en el lugar donde hoy se encuentra el parque del mismo nombre y las pozas de la Aldehuela, que todavía se conservan, en el paraje de Castilmirón.

Las otras dos especies vegetales en importancia son las zarzas (Rubus sp) y los álamos negros (Ulmus minor). En cuanto a la primera, tenemos recogidos los nombres de Zarza Quemada, Fuente de la Zarza, Zarza de la Higuera, Zarza de las Mentiras y Camino de los Zarzales. En cuanto al segundo, árbol muy utilizado para elaborar multitud de herramientas y hoy desaparecido por la grafiosis, hemos recopilado el Álamo de la Matilla, Cerca de los Álamos, el Álamo, La Alameda y La Olmerina.

Hojas de álamo negro (Ulmus minor), especie representativa del término municipal

Otra especie vegetal aparece en dos ocasiones (tres si contamos el Linar del Espino). Se trata de Los Espinos y Los Espinillos, que pueden hacer referencia al Crataegus monogyna (espino albar) o bien a Prunus spinosus (endrino). Seguramente sea éste último el que dio lugar al nombre de estos parajes.

Los frutales están representados por dos parajes denominados El Manzano (Manzano encimero y Manzano bajero) que se refieren a Malus domestica, El Maellejo, que seguramente indique la presencia del maíllo o manzano silvestre (Malus sylvestris), la Cerca de los Ciruelos (de Prunus domestica) y El Moral (Morus nigra, seguramente).

El resto de topónimos vegetales son muy variados, haciendo referencia a diferentes especies: la Cerca de los Fresnos (Fraxinus angustifolia), Los Saúcos (Sambucus nigra), El Cornejo (Cornus sanguinea), El Tomillar (puede hacer referencia a Thymus vulgaris o Thymus mastichina), El Trebolar (Trifolium sp), El Garbanzal (Cicer arietinum), El Cardenchal y El Escardenchal (de la cardencha, Dipsacus fullonum), El Carrasco (que hace referencia a una encina, Quercus ilex ssp ballota), Las Retamillas (posiblemente Genista florida o incluso Cytisus scoparius), Siete Robles (Quercus pyrenaica) y Mata Redonda (posiblemente un pequeño rodal de robles). Un topónimo que posiblemente sea también de origen vegetal sea La Gardavera, corrupción de La Bardaguera, especie de sauce (Salix sp).

Sáuco (Sambucus nigra), que dio nombre a un paraje en Cabanillas

En un término por donde cruza la Cañada Real Soriana Occidental, ha sido centro de esquileo y, supuestamente, importante en la actividad ganadera, destaca la escasez de topónimos de origen animal. Así, tenemos Los Valles del Asno, El Colmenar, El Prado de la Oveja, El Gallinero, Cerca Borriquera y Tierra del Toro como indicativos de especies utilizadas como animales domésticos. El listado de topónimos de origen animal se cierra con Las Zorreruelas (lugar con abundancia de zorros, Vulpes vulpes), Las Topineras (con abundancia de topos, Talpa occidentalis) y el Charco de la Cigüeña (Ciconia ciconia), animal muy frecuente en los pueblos de la zona por la abundancia de caceras y prados encharcados.

Esta entrada y trabajo se elabora gracias a los trabajos de recuperación de saberes tradicionales que llevamos a cabo sin ningún tipo de financiación. Si te ha parecido interesante y quieres que podamos seguir estudiando y elaborando más entradas como estas, puedes colaborar adquiriendo alguno de nuestros productos en el siguiente enlace: https://www.tenadadelmonte.es/editorial/

 

Hacendera en Cabanillas 26/01/2019

Sábado 26 de enero de 2019. Aunque la mañana comienza fría, un sol radiante saluda a los participantes en la primera hacendera del año que, con la inestimable colaboración del Ayuntamiento de Torrecaballeros, convocan los vecinos de Cabanillas. Hacendera… bonita palabra que escuchamos de los mayores de muchos de los pueblos a los que entrevistamos para nuestro estudio. Se trata de los trabajos que se hacían en los pueblos para el bien común: limpieza de caceras, arreglo de caminos, limpieza de espacios, arreglos de las paredes de las dehesas y propiedades comunales…

Hoy toca la limpieza de la cacera que desde la Sierra llega hasta el pueblo, taponada por cardos y el crecimiento excesivo de zarzas y rosales silvestres que con sus ramas y tallos secos ayudan a la creación de obstáculos y, por tanto, a que se ralentice el discurrir del agua y no llegue a determinados lugares. Se aprovechará también a renovar una pequeña presa que permite la llegada del agua de la cacera en un cruce perpendicular a un arroyo. El objetivo es que el agua vuelva a discurrir por aquellas zonas del pueblo que se han ido recuperando a lo largo de estos años y que estaban medio perdidas por la falta de mantenimiento, que se puedan seguir prados y, que en definitiva el agua cumpla con su función vivificadora allá por donde discurra.

Comenzando la hacendera

Durante toda la mañana las ocho personas (entre ellas nuestra hija de 7 años) estuvimos trabajando sin parar podando zarzas, quitando cardos, limpiando de limo el fondo de la cacera y arreglando roturas del cauce. Es impresionante lo que puede hacer la acumulación de cardos en un cauce. Tras la tarea, el cauce ha quedado limpio y en caso de copiosas lluvias no se formarán tapones que puedan producir pequeñas inundaciones o problemas.

Y como buena hacendera, tiene que terminar con una comida de hermandad, un buen cocido para recuperar fuerzas que degustamos en la Casa Barrio, el local vecinal.

Tras el trabajo, una buena comida

¿Y para qué sirven estas hacenderas? Pues para algunos, estos trabajos no sirven para nada, que ya trabajan toda la semana para luego tener que trabajar en cosas que ni les viene ni les va. Y que ya están los Ayuntamientos para encargarse de todas estas cosas, que ya pagan impuestos…

Sin embargo, creemos que estas actividades deberían ser recuperadas en nuestras localidades, es una forma de “hacer pueblo”, de generar comunidad (que al fin y al cabo eso es un pueblo), cuando se recupera o restaura algo con tus propias manos, se genera una responsabilidad de conservación, es decir, se valora mucho más. Tres o cuatro mañanas al año pueden dar mucho de sí para recuperar espacios que forman parte del patrimonio cultural, emocional o recreativo del pueblo. Pensamos que los Ayuntamientos deberían ser los catalizadores de estas iniciativas, que además de ser de bajo coste, suponen un beneficio para el propio pueblo.

Desde que comenzamos nuestro estudio hace ya catorce años y medio, uno de los objetivos (además del de conocer el funcionamiento y cultura de las caceras), ha sido el de recuperar estos espacios y el de generar una actitud de respeto hacia estos cauces. Por lo tanto, creemos que poco a poco vamos consiguiendo algunas cosas. Los Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama, pasito a pasito, van dando frutos…

Aquí os dejamos unas cuantas fotos de la hacendera de ayer (amablemente cedidas por Rubén García de Andrés) y algún vídeo en el que veréis lo que ocurre cuando se elimina un tapón de cardos.

Y para los que digan que estas actividades no sirven para nada o se quieran animar para la próxima, os dejamos unas imágenes del antes y el después de la hacendera que hicimos el pasado mes de septiembre.

 

Hacendera de septiembre

Hacendera de septiembre (2)

Estado actual tras la hacendera de septiembre

Estado actual tras la hacendera de septiembre (2)

A por el 2019

Como bien sabéis algunos de vosotros, el último trimestre del 2017 y casi la mitad del 2018 no fueron muy positivos. Una lesión que hizo que pasara por quirófano ralentizó y paró algunos de los proyectos e ideas que nos rondaban (y aún nos rondan). La segunda mitad de año ha sido algo más normal y diríamos que provechosa para desarrollar algunas actividades que llevábamos tiempo queriendo organizar.

La gira de verano de la exposición “Gotas de recuerdos: caceras históricas, origen de vida” patrocinada por el Aula de Cultura Hontanar y que, en principio iba a visitar 11 localidades, al final se desbordó y fueron 17 las que acogieron esta muestra de la cultura del agua de nuestra provincia. Nos ha permitido conseguir algunos fondos para seguir investigando, aunque no la cantidad que hubiéramos deseado para intensificar el estudio.

Cartel de la exposición en Torre Val de San pedro

Durante la segunda mitad del año visitamos la vertiente madrileña para ir en dos ocasiones a Galapagar, de la mano del Club Clístenes, compañeros del Observatorio para la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama. La primera ocasión fue para hablar del proyecto de recuperación de saberes vinculados al agua y la segunda para hablar de la cultura del lino. Hemos de agradecer muchísimo el interés en nuestro trabajo y la difusión que realizaron tanto del libro como de la charla sobre el lino, que aparecieron en varios medios de comunicación serranos.

Durante el mes de noviembre tuvimos la enorme suerte de poder desarrollar un programa de actividades en Revenga relacionadas con el proyecto “Revenga: paisaje y territorio”. La actividad estrella fue la titulada “Paisaje emocional de Revenga”, en la que participaron casi 65 personas y en la que los protagonistas fueron las personas del pueblo que contaron sus vivencias y nos mostraron sus trabajos y algunas herramientas. Las otras actividades consistieron en una ruta interpretativa guiada por el entorno del pueblo y tres charlas, dos para público general y otra para los alumnos del CRA El Encinar de Revenga.

Actividad Paisaje Emocional de Revenga

También hemos tenido la oportunidad de participar en el proyecto de recuperación de las pozas de lino de Sotosalbos (financiado con ayudas europeas por la Asociación para el Desarrollo Rural de Segovia Sur) aportando algunas ideas, realizando los materiales para el panel divulgativo e impartiendo una conferencia sobre la importancia del cultivo del lino en la población, con los datos recogidos en nuestra investigación.

Y entre medias, hemos llevado a cabo distintas actividades interpretativas propias, del programa “Conocer para Conservar” y para otras entidades y centros educativos, además de alguna que otra conferencia.

Queremos agradecer, por tanto, a todos los que habéis confiado en nosotros, asistido a las conferencias y actividades y apoyado nuestros proyectos.

Tenemos muchas esperanzas puestas en este próximo año 2019. Serán ya 14 años desde que decidimos comenzar nuestro proyecto de vida en el medio rural, intentando revalorizar el patrimonio natural y cultural de nuestra provincia, a través de las más diversas actividades. Y estamos orgullosos de lo que hemos hecho y conseguido, con nuestros errores y aciertos.

Actividad educativa “El despertar de la primavera”

En el 2019 cerraremos el proyecto de Revenga, financiado por los Parques Nacional y Natural de la Sierra de Guadarrama, con una actividad el día de la limpieza de las Caceras de Arriba y con la presentación del libro con el resultado de las investigaciones realizadas en archivos , visitas a los días de hacenderas y entrevistas a algunas personas mayores del pueblo.

Continuaremos con nuestras investigaciones sobre la cultura del agua y del lino en la vertiente segoviana del Guadarrama, porque creemos que es algo que no podemos dejar que se pierda a pesar de que algunas veces, por la falta de apoyo, nos den ganas de abandonar.  Y continuaremos difundiéndolo con la exposición que llevaremos en abril a la Facultad de Ciencias Biológicas de la Complutense y muy probablemente a la Universidad del Algarve en Portugal, con sendas conferencias, a otros puntos de la provincia y la Comunidad de Madrid y con algunas salidas de campo con las caceras como protagonistas y que ya tenemos concertadas para el 2019.

Intentaremos aprovechar al máximo los fondos recaudados en este año, que nos van a permitir entrevistar a 13 de las más de 40 personas que tenemos en el listado.Hasta el mes de marzo nuestra intención es entrevistar a diversos informantes en los pueblos de Tabanera del Monte, Palazuelos, Bernuy de Porreros, Arcones, Ortigosa del Monte, La Salceda, Caballar, Gallegos, Prádena y El Guijar.

Nos quedan, para el futuro, las siguientes localidades: Valle de San Pedro, Torre Val de San Pedro, Santiuste de Pedraza, San Cristóbal de Segovia, La Cuesta, Turégano, Carrascal, Sigueruelo, La Higuera, Espirdo, Casla, barrio de San Lorenzo de Segovia, Sotosalbos, Valdeprados, Valle de Tabladillo, La Aldehuela, Santo Tomé del Puerto-La Rades, Pelayos, Brieva, Tizneros, Hontoria,  La Losa y Pinarnegrillo, a los que hay que añadir alguna población de la vertiente madrileña. Como veis, queda mucha tela que cortar. Para que os hagáis una idea, se necesitarían vender 300 ejemplares del libro para hacer frente a toda esta investigación en estos pueblos (sin contar con los que se añadan), así que cualquier esfuerzo para poder llegar a esa cifra es poco.

Exposición y conferencia en Caballar (foto de Julio Robledo Huerta)

De momento, para intentar seguir obteniendo fondos,  hemos decidido incluir en nuestra tienda on line, además del libro “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” y el “Pack Guadarrama”, los últimos ejemplares disponibles de los otros dos libros relacionados con la cultura del agua que hemos publicado: “Caceras de la provincia de Segovia, un recorrido por la tradición”, el germen de este proyecto, y “Proyecto Charcas: microrreservas de anfibios y su utilidad para la educación ambiental”. Del primero quedan tan sólo 5 ejemplares y del segundo 10. Así que tenéis dónde elegir…  Si creéis que le puede interesar a alguien estaremos muy agradecidos si lo difundís. El enlace es https://www.tenadadelmonte.es/editorial/

En primavera se publicará el libro sobre manejos históricos del agua en la Península Ibérica, editada por la prestigiosa editorial Springer, en el que se incluye nuestro capítulo sobre las Comunidades de Aguas en la Sierra de Guadarrama. Para nosotros es un espaldarazo al trabajo que llevamos realizando durante todos estos años. Y antes, seguramente, se publicará un artículo sobre una parte de nuestros estudios en una revista de cultura tradicional.

Seguimos abiertos a asistir a aquellos lugares donde interese el proyecto de recuperación de saberes y del patrimonio cultural y natural y colaborar con asociaciones y colectivos de un lado y otro de la Sierra de Guadarrama.

Vamos a crear una actividad abierta a los grupos que quieran y a los huéspedes de nuestra casa rural https://www.xn--elmiradordelacigea-30b2t.es/, la ruta temática “Los linares y la dehesa de Cabanillas”, en la que hablaremos de los usos tradicionales y rincones de nuestro pueblo, terminando con una demostración de las distintas herramientas que se utilizaban para trabajar esta planta textil. Además, cumpliremos uno de nuestros deseos, que es el de sembrar de nuevo el lino. Con las semillas que hemos conseguido, haremos en nuestro huerto (que era además un antiguo linar) un cultivo experimental para dar a conocer esta importante planta.

Algunas herramientas de trabajar el lino

Tenemos ya prácticamente cerrado un programa de rutas interpretativas con una entidad y también un proyecto de elaboración de materiales de difusión del patrimonio natural y cultural de un municipio. En breve tendréis más noticias.

Dentro de nuestros programas de actividades, vamos a lanzar una nueva serie de itinerarios, que se van a denominar “Paisaje y paisanaje”, en los que intentaremos poner en valor los paisajes culturales de la provincia y visitar lugares de interés poco conocidos y alejados de las rutas turísticas habituales.

Las huertas de Caballar, paisaje cultural

Y, por último, pretendemos iniciar (aunque tal vez no lleguemos a publicarlos este próximo año) dos nuevos proyectos editoriales. Uno de ellos tendrá colaboración especial… ya os iremos dando detalles.

Como veis, esperamos que sea un año movido. Pero está claro, sin vuestro interés y participación, esto no sería posible. Muchas gracias.

David y Mar

 

 

El cultivo del lino en la Sierra de Guadarrama: una cultura casi olvidada.

El cultivo del lino en la Sierra de Guadarrama es una parte de la cultura tradicional  desconocida para la mayoría de los habitantes actuales de muchos de nuestros pueblos. Sin embargo, fue uno de los grandes motores de la economía local durante muchos siglos. En algunos pueblos de la vertiente segoviana se mantuvo su cultivo hasta casi los años 60 del pasado siglo XX y aún hay personas que lo han llegado a cultivar. De hecho, en la mayor parte de los pueblos, a un lado y otro de la Sierra de Guadarrama, se conservan los topónimos de linares, en los que posteriormente se cultivaron patatas y legumbres.

Nosotros hemos tenido la enorme suerte de poder hablar y conversar con las últimas personas que guardan aún en su memoria el proceso de tratamiento de la fibra, nos han enseñado las herramientas, nos han explicado su cultivo y nos han enseñado multitud de labores hechas con esta fibra textil.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Todo este conocimiento es el que vamos a transmitir en las charlas que vamos a dar durante este otoño, en principio, en tres lugares de ambas vertientes que nos han solicitado esta conferencia.

La primera parada va a ser en Galapagar, donde visitaremos de nuevo a los amigos del Club Clístenes, el próximo viernes 5 de octubre, a las 19:00 h. Allí, como en el resto de lugares que visitaremos, los asistentes podrán ver y tocar las distintas herramientas que llevaremos y que hemos ido recopilando, algunas de ellas donadas por nuestros informantes y diversas labores como costales o restos de sábanas. De forma muy didáctica se explica todo el proceso de cultivo y tratamiento de la fibra hasta llegar al producto final. Así que os animamos a asistir a las personas que estáis cerca si os interesa el tema.

LINO

Ya en el mes de noviembre y diciembre están cerradas dos conferencias más, en este caso en la vertiente segoviana, de cuyas fechas os daremos cuenta en este blog. Si alguien quiere contratar esta conferencia, podéis poneros en contacto con nosotros en el correo info@tenadadelmonte.es

 

 

 

El patrimonio inmaterial ligado a los usos tradicionales, en peligro crítico de desaparición

“Según la Convención de 2003 para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial -también llamado patrimonio viviente-, es la raíz de nuestra diversidad cultural y su mantenimiento es una garantía para la continuación de la creatividad. Se define de esta manera:

Patrimonio cultural inmaterial significa las prácticas, representaciones, expresiones, conocimientos y habilidades – así como los instrumentos, los objetos y artefactos, los espacios culturales asociados con los mismo que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconocen como parte de su legado cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, transmitido de generación a generación, es constantemente recreado por comunidades y grupos en respuesta a su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, y les proporciona un sentido de identidad y continuidad, promoviendo de este modo el respeto por la diversidad cultural y la creatividad humana.”

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

En Caballar, con Dionisio y Máximo, hortelanos.

Desde hace unos cuantos años, una de nuestras actividades (remuneradas o no, por el simple hecho de que disfrutamos haciéndolo) es la de recopilar de las personas mayores de nuestros pueblos el conocimiento que tienen relacionado con el uso de los recursos naturales. Eso incluye no sólo el agua (tema en el que como sabéis estamos muy metidos), si no también etnobotánica, ganadería, pastos, usos forestales y oficios. En muchos casos hablamos con las últimas personas que han trabajado, han usado o gestionado el territorio de una manera que no varió en siglos y cuyo conocimiento ha pasado de forma oral de generación en generación. Sucede en ocasiones que ese conocimiento no ha pasado a la siguiente generación debido a que los hijos y nietos no han seguido la tradición y han emigrado o se han dedicado a otras cosas y en las entrevistas que hacemos nos piden escuchar lo que nos cuentan sus mayores.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Conversando con Francisco Pascual, de Revenga, antiguo gabarrero

Lamentablemente, no podemos llegar a todos los sitios y sabemos que quizás hemos perdido para siempre la información almacenada en la mente de aquellos que han fallecido y que teníamos en la lista. Tampoco podemos volver a preguntar a algunas personas ya entrevistadas que también han desaparecido y no hay nadie más en sus pueblos a los que preguntar, porque o ya no lo han vivido, han venido de fuera… o simplemente no hay más gente.

No hace falta irse a lugares remotos para descubrir cosas, “contactar” con los últimos indígenas o pobladores de un determinado lugar que guardan la esencia de una cultura en desaparición. A escasos kilómetros de Segovia puedes descubrir costumbres congeladas en el tiempo, a la última generación que ha cultivado el lino (que ha durado 750 años), a alguien que ha trabajado los viejos telares que antes existían en casi todos los pueblos, que todavía sigue practicando el arte de injertar tradicionalmente los frutales, que guarda en un mapa mental todos los rincones y topónimos del pueblo o que usa determinada planta para curar dolencias. O qué decir de los tesoros que se guardan en los viejos pajares, detenidos a veces en los años 50 ó 60 del pasado siglo XX, como si estuvieran esperando la vuelta a aquellos tiempos, antes que la emigración y la “modernización del campo” dieran la puntilla a la vieja pero más rica agricultura.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Gavilla de lino en un pajar en Berrocal de La Cuesta

Podríamos hacer un artículo sólo con las anécdotas que tenemos en nuestra búsqueda de personas que nos pudieran contar cosas y conceder entrevistas, pero por lo general todas han colaborado de muy buena gana y con muy buena disposición. Son casi 80 las horas de grabaciones que tenemos realizadas, muchas de las últimas también en vídeo. Es un placer escuchar y aprender de los testimonios de estos últimos representantes de una cultura en desaparición.

¿Y para qué sirve todo esto en un mundo en el que lo digital, lo virtual o lo rentable son los postulados dominantes? En primer lugar, es cultura, es el conjunto de conocimientos que nos han hecho llegar hasta donde hemos llegado. En segundo lugar, son conocimientos válidos, ya que nos pueden servir para conocer cómo se gestionaba el territorio, en su mayor parte hoy protegido y saber cómo se ha de gestionar para que no pierda los valores naturales y culturales. No existen “apps” para gestionar el agua de una cacera, o los riegos a manta en las huertas, o injertar frutales para dar mejor producto o recoger determinadas plantas para tal o cual dolencia o hacer hachas en forja antigua… En tercer lugar, la recopilación de estos saberes pueden ser utilizados (de hecho los utilizamos) para dar valor al territorio a través de rutas temáticas aprovechando sus recursos naturales y culturales y difundiéndolos entre la población. Cada vez es mayor el número de personas cansada de las rutas turísticas habituales y demanda otro tipo de relación con el paisaje y lugares visitados.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

En la fragua con Mauro García, fabricando un hacha gabarrera

Entre los proyectos de futuro se haya la difusión de toda esta información recopilada, puesto que no es patrimonio de aquel de quien lo recoge, si no de todos. En esa línea han ido, por ejemplo, las conferencias que hemos estado impartiendo en los pueblos que han acogido la exposición “Gotas de recuerdos: caceras históricas, origen de vida”, con muy buena acogida, devolviendo a la gente de las localidades lo que sus mayores nos transmitieron o muchas de las entradas en este blog. Todo lo que conseguimos vendiendo el libro “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” o en las charlas donde nos pagan, va íntegro a la recopilación de todos estos conocimientos y así poder seguir divulgándolos.

El plazo para poder recuperar el máximo posible de estos saberes se agota a pasos agigantados. Lo sabemos porque lo sufrimos en carne propia y se necesitaría un esfuerzo intenso al menos de dos o tres años con dedicación exclusiva. Sin embargo, esta parte del patrimonio inmaterial, no tan “vistoso” como las danzas, bailes tradicionales, ceremonias religiosas o festivas no llama la atención de ninguna institución dedicada a la recuperación y puesta en valor del patrimonio segoviano. No tenemos la suerte que tienen los profesionales o estudiosos en esos ámbitos. Es CULTURA TRADICIONAL en mayúsculas y debería ser tenida en cuenta.  Pero mientras tanto, seguiremos trabajando, no hay tiempo que perder.

 

NOTA: Una muy honrosa excepción es la del Ayuntamiento de la Entidad Local Menor de Revenga, que decidió utilizar las subvenciones de los Parques Natural y Nacional Sierra de Guadarrama para recuperar la memoria de los mayores de pueblo, para posteriormente difundirla entre la población: gabarreros, hacheros, guardacaceras, herreros… serán algunos de los protagonistas del libro que se editará al año que viene. Precisamente esa línea y no otras, debería ser la que inspirara los proyectos que se llevaran a cabo en las poblaciones de estos espacios naturales. Agradecemos la confianza que han puesto en nuestro trabajo.