El legado del agua en la Cacera del Cambrones: la toponimia.

La Cacera del Cambrones, formada en la actualidad por los pueblos de Trescasas, Sonsoto, Palazuelos, Tabanera, San Cristóbal y La Lastrilla es, sin duda alguna, una de las que “más solera” tiene de las existentes en la vertiente segoviana de la Sierra de Guadarrama. Este fin de semana, el sábado 30 de mayo, precisamente, se tendría que haber celebrado el día grande de esta cacera, el Día de la Cacera Mayor, la limpieza comunal de La Cacera Madre (aquí tenéis el artículo que hicimos en el 2013: https://escueladenaturalistas.com/2013/05/27/dia-de-la-cacera-mayor-del-cambrones/

Del año 1401 son sus ordenanzas más antiguas conservadas, en las que se habla de una costumbre antigua. En ellas se habla de las razones por las que se redactan: “porque sepan todos los omes del mundo que agora son e seran de aqui adelante como e en que manera an de usar entre si el agua que viene por la cabcera de rio Cambrones termino de la cibdad de Segovia para regar los linos e prados e otras cosas que con la dicha agua se suele e de cuia e pertenencia regar y para todos los aprovechamientos que de la dicha agua se devian aprovechar comunmente en las aldeas de Palazuelos e de Tabanera del Monte e de Sonsoto e de Trescasas e de San Chriptobal con Aragoneses e de Ojalvilla […]“.

Traslado de las Ordenanzas de 1401

En este apartado se nos habla de dos elementos del paisaje que han permanecido en estos pueblos hasta los años del “boom” del ladrillo, que desconfiguró totalmente la estructura de los pueblos y sus alrededores. Muchos habrán conocido aún los prados cercados con buenos ejemplares de fresnos o de álamos que aquí y allá salpicaban las poblaciones y los linares cultivados, eso sí, ya de patatas y no de la planta que les dio nombre y que tan importante fue en las localidades durante muchos siglos. Hoy la mayor parte de estos suelos, los más productivos, han sido urbanizados. Una costumbre, urbanizar los mejores suelos, que no es exclusivo de nuestra provincia, pero que denota una falta absoluta de planificación.

Durante unos cuantos meses hemos estado en el Archivo Histórico Provincial, consultando los libros del Catastro de la Ensenada de mediados del siglo XVIII para recopilar la toponimia de cada uno de los pueblos en los que tenemos documentados caceras, desde Otero de Herreros hasta Grado del Pico. Esta toponimia de regadío recogida, pueblo por pueblo, será uno de los capítulos del libro sobre el lino que pretendemos publicar el año que viene casi por estas fechas.

Junto al antiguo despoblado de Aragoneses

La lectura de la descripción de cada uno de los linares, prados cercados, abiertos, tierras de labor… te traslada a esa época y a imaginar cómo serían nuestros pueblos y el cambio tan brutal en el paisaje en los últimos 40 años, puesto que no fue hasta los años 80 cuando las localidades protagonistas de esta entrada no comenzaron a cambiar tan profundamente. Una tarea que se podría hacer (lanzamos el guante por si alguien quiere colaborar) es usar mapas antiguos del pueblo y del término para poder ubicar muchos de estos prados, tierras y linares apoyándose en la gente mayor que aún recuerda cómo eran los pueblos.

Tomando como referencia el citado Catastro de la Ensenada, a continuación enumeramos los nombres de los linares y prados de regadío de cada uno de los pueblos pertenecientes a la Cacera del Cambrones. En el caso de La Lastrilla, no se dice nada más que se regaba una dehesa boyal. Nosotros, en otras publicaciones, hemos encontrado el nombre de algún linar, ubicado, precisamente, en la zona llamada “Ojalvilla”. Hay que tener en cuenta, en lo que se refiere a las superficies de los términos municipales, que en Palazuelos, Tabanera, Sonsoto y Trescasas, la parte situada por encima de la carretera de La Granja a Torrecaballeros, pertenecía a la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia y no se consideraba dentro de los límites administrativos de los términos municipales, aunque estuvieran ubicados en los mismos. Hemos de tener en cuenta que la elaboración del Catastro de la Ensenada tenía un fin fiscal, por lo que en algunos casos se omitía información. Aún así, es la herramienta más detallada para conocer cómo se explotaba el territorio en el siglo XVIII.

TRESCASAS

A mediados del siglo XVIII, la superficie del término era de 483 obradas, algo más de 193 hectáreas. De ellas, se regaban unas 223 obradas, un poco más del 46 %. De estas 223 obradas, unas 83 (algo más de 33 hectáreas) eran de linares y 140 (unas 56 hectáreas) de prados de regadío, muchos de ellos cercados de piedra. También sabemos por otros documentos, que en esa fecha, algunos linares se habían convertido en prados para la alimentación del ganado lanar que venía a esquilarse a los distintos esquileos del pueblo.

Algunos de los linares y prados de regadío se ubicaban en el propio casco, y el paraje no recibía ningún nombre concreto, y en algunos casos podemos adivinar más o menos su situación gracias a los linderos, algo que ocurre también en algunos otros pueblos protagonistas de esta entrada. Hay que recordar que, cuando se habla de la iglesia, se refiere al antiguo templo de origen románico dedicado a San Benito, que estaba situado donde se ubica en la actualidad el cementerio, la actual iglesia no estaba construida. Así pues, comenzamos con los nombres de parajes recopilados:

Linares: Camino de Segovia, Linar de la Yta, Linar de Plaza, los Espinillos, el Linar de las Dos Piernas, Barrial, Cerca López, Prado Redondo, caz de La Lastrilla, Berrocalejo, en el casco del lugar (lindando al sur y poniente con las eras), Vimbrera, la Cerquilla (lindando a oriente con el encerradero del esquileo de la Cartuja y sur con camino que va a Segovia), por bajo de la Cerquilla, La laguna, Calleja de la Iglesia, Rincón de la Cerca del Palomar, por bajo del Rincón de la Cerca del Palomar, la Zarza del Avenal, Bajada del Linar de la Yta, Eras del Barrio de Arriba, Calleja del Fraile, el Plantío, la Cerquilla del Conde, Cerca del Fraile, en el casco (entre la fragua y la iglesia) y Linar de Moya.

Prados de regadío: En algunos casos se hace referencia a si estaban cercados o no. Entre los cercados tenemos: Cerca del Mingote, Huerto de los Cepos, por encima del Huerto de los Cepos, calle pública de la iglesia, Prado Redondo, Prado de la Reina, el Barrial, el Fresno, el Charco Manantío, la Cerca Vieja, Cerca del Palomar,la Cerca de la Alberca, la Preturilla, Cerca de López, Pesquera, la Parramera y Bajada del Charco Manantío.

En el caso de los prados abiertos, había algunos situados en los mismos parajes que los cercados o, por lo menos, no se especifica: Cerca Vieja, Berrocalejo, Bajada del Caz, las Eras, Retamalejo, Moya, Zarza del Avenal, Prado Semeno, Cerquilla, Cerca de la Peña Gorda, Huerto de los Cepos, la Preturilla, Prado Nuevo, Charco Manantío, bajada del Charco Manantío, Bajada de la Preturilla, Chopo Bajero, junto al caz que baja de la iglesia, al Caz de la Iglesia, la Laguna, Linares del Fraile, la Parra, las Peñuelas, la Tierra del Tesoro, los Portillos, Cerca del Fraile, Encimada del Barrial, Portera de los Portillos y Rincón de la Fuente Antigua.

Como todo pueblo en el que se cultivaba el lino, existía un lugar conocido como “las pozas”, donde se maceraba esta planta textil y cuyo lugar se conserva hoy con ese nombre, convertido en un parque de trazas modernas.

Una de las antiguas pozas de lino de Trescasas

SONSOTO

La superficie del término era de 634 obradas y media, casi 254 hectáreas. De ellas, se regaban unas 287 obradas,  un poco más del 45 %. De estas 223 obradas, unas 99 (casi 40 hectáreas) eran de linares y el resto (algo más de 75 hectáreas) de prados de regadío. Al igual que en Trescasas, hay que decir que la iglesia, dedicada a San Pedro, estaba situada en otro punto. Como en Trescasas, había una cerca dedicada a las pozas de lino, situada hoy por detrás de unos chalés y en estado de abandono.

Linares: Calleja de Segovia, la Cabra, Canal, Cerca Nueva, el Pico, Prado de las Azas, Bajada del Lomo, Linares del Camposanto, en el casco (lindando al Sur con corral del Concejo y al Norte con huerto del esquileo), en el casco en la calle que va a Trescasas, en el casco, con frutales, en el casco lindando con posesiones del esquileo, en el casco lindando con la cacera que va a los linares del Concejo, en el casco lindando con huerto cercado de la iglesia, el Lomo, el Linar del Moral, Linares de los Abades, los Ejidos, Linares Concejiles (Concejil), la Fragua, los Alamillos, la Onvieja, los ¿Treve?, Garonverta, Cagamesinos, Prado de Socasa, los Pradillos, Cerezuelo, Prado Sazes, Caz de San Cristóbal, la Peña, junto a la iglesia, Cerca Caída, Fuentillerto, Bajada de la Calleja, en el casco lindando al norte con las eras, el Rincón, el Vadillo, la Estevilla, los Espinillos, la Viguilla, la Paradeja, a la Iglesia, las Charcas, la Fuente Antigua, Pradillo de la Paradeja y el Camino Viejo de las Charcas.

Prados de regadío: Al igual que en el caso de los linares, nos encontramos con prados salpicando el disperso casco urbano, la mayor parte cercados de piedra: a la salida del lugar hasta Trescasas, lindando con la cacera que baja de las pozas, junto a las eras, en las eras lindando con la cacera que va la iglesia, por encima del esquileo, otro lindando al sur con la salida de las eras y Fuente Nueva. Otros prados cercados eran la Cerca Grande, la Cerca Nueva, en las Pozas, los Nabos, el Arroyo, prados de la Iglesia, en el Camino de Palazuelos, el Vadillo, el Palomar, los Perales, la Arroyada o la Cerca del Chantre.

Los prados abiertos de regadío se encontraban en la Fuente Antigua, la Orcajada, Prado de Dueña, Concejil, Fuentillerto, la Dehesa, la Asomadilla, Carramingos, Cerca de los Perales, la Paradeja, las Charcas, Prado de los Azes, Cerca de Peñafresno, La Alcabala, Los Abades, el linar del Moral, la Arroyada, los Espinillos, Cagamesinos, Cerca del Trigo, calleja de la Fuente Antigua, el Tomadero del Agua, la Onvieja, Prado de Socasa, Fuente Ojalva, de Doña Mónica, la Solana de la Onvieja y la Presa de la Alcabala.

TABANERA

La superficie del término era de 738 obradas y media, poco más de 295 hectáreas. De ellas, se regaban unas 152 obradas, un poco más del 20 %. De estas 152 obradas, unas 62 (casi 25 hectáreas) eran de linares y el resto (36 hectáreas) de prados de regadío.

Linares: Como en la mayoría de estos pueblos, los linares se encontraban en las cercanías, cuando no dentro, del núcleo habitado. Así, algunos se encontraban cercados “de canto”, como los situados en las Eras de Arriba, Las Huertas, Camino de La Granja (este con 10 álamos en su interior), los Pradillos, junto a la Iglesia, “como se sale a San Cristóbal” (uno de ellos con 20 álamos), en la Encimada o la Cerca Grande. Los otros linares del término se encontraban en el Pradejón, los Pozuelos, la Asomadilla, en el Camino de la Sierra, el Valle, los Alamillos, la Estivilla (o Estevilla), en las Eras de Abajo (las dividía el camino del Barrero), el Pedazo, en el camino de las Asomadilla, en la encimada de la Asomadilla, por encima de la Huerta, la Fuente del Juarro, el Barrero, La Sequera, la Zarza del Gabejón, Colladillo y por debajo del Pradejón.

Prados de regadío: Estos prados que, como hemos dicho, ocupaban alrededor de 36 hectáreas, se ubicaban en los siguientes parajes: Estivilla (o Estevilla), el Valle, el Turmal, la Calada, la Asomadilla, las Saleguillas, los Regajales, la Pradera del Carril, el camino del Carril, junto a la iglesia, por debajo del Nido de la Cigüeña, Camino de Sonsoto, Cerca Grande, Prados de la Iglesia, Vereda de Segovia, Veredilla de San Cristóbal, los Barreros, la bajada de los Regajales, el Juarro, el Cañuelo, la Cerrada, Fuente del Palomar, el Pradejón y la Cerca de la Lámpara.

Testimonio del cultivo del lino (además de los topónimos) es la existencia aún hoy de un paraje denominado las pozas.

Los Cepos de reparto entre Palazuelos y Tabanera

PALAZUELOS

El término de Palazuelos tiene la particularidad de estar dividido en dos por el río Eresma. Los terrenos situados a la orilla derecha de este río forman parte del área de riego de la Cacera del Cambrones, mientras que los ubicados en la orilla izquierda están regados por la Cacera de Navalcaz. En el Catastro de la Ensenada estos últimos eran los pertenecientes al despoblado de Pellejeros y a la Dehesa de Aldeanueva (hoy día perteneciente al término de Revenga- Segovia). En el siglo XVIII, se regaban 42 obradas (casi 17 hectáreas) de linares. Las cifras de prados de regadío en el lado de la Cacera del Cambrones es un poco confuso, así que no los aportamos, pero sí el nombre de los mismos. El topónimo de las “Pozas” sigue vigente en el término, un poco por encima del casco urbano actual.

Linares:  Algunos salpicaban el casco urbano de la población, descritos como “al medio del lugar”, o “junto a la carnicería”. El resto de parajes son: detrás de la Iglesia, el Sequedal, la Ermita de San Antonio, el Pradejón, la Cerca de los Álamos, la Cerca del Chopo, la Fuente del Chopo, la Cerca de la Aldigüela, el Humilladero, la Charca, el Linar de la Pila, la Cerca del Caño, las Eras, las Zarzas, el Corralón, las Longueras, el Melgar, el Pradejón, el Maello, la Calleja de la Iglesia, el Pajarón y la Calleja de las Eras. En un documento de Venta de Bienes Nacionales de 1907, se venden el Linar de Doña Ana y el Linar de San Blas, situado junto al cementerio.

Prados de regadío:

Son numerosos los topónimos de prados: la Encimada del Hoyo, los Eriales de Arriba, los Eriales, la Charca, la Carnicería, las Pasaderas, Vereda de Sonsoto, el Hoyo, por debajo del Hoyo, por debajo de los Eriales,los Postigos, las Pozuelas, Las Pozas, la Bajada del Hoyo, la Estevilla, el Rabanal, la Fuente de la Cigüeña,el Escandanchal, el Nuevo Plantío, la Cerca del Huerto, el Gamonal, la Cerca de Blanca Flor, la Cerca del Sotillo, la Cañadilla, la Vega, la Gradavera, Las Chorreras, junto a la Iglesia, la Canaliza, la Bajada del Escandanchal, La Longuera, Cerca del Chopo, Prados de Arriba, Cerca de las Zarzas, Cerca de las Eras, el Recogedero, El Sequedal, el Venajo de la Huerta y la Vereda de Tabanera.

SAN CRISTÓBAL

En el siglo XVIII, tanto San Cristóbal como La Lastrilla eran considerados arrabales de la ciudad de Segovia. Su superficie era de 884 obradas (casi 354 hectáreas), de las que se regaban 192 obradas (más del 21 % de la superficie). De estas, 65 obradas (26 hectáreas) eran de linares, mientras que el resto (casi 51 hectáreas) eran de prados de regadío. También se conserva el topónimo de las Pozas, hoy abandonadas y desdibujadas. Es el único pueblo de los pertenecientes a la Noble Junta de Cabezuelas que incorpora en su escudo la flor de lino.

Linares: El Ranal, el Cercado de las Pozas, la Rozuela, el Cañuelo, los Fresnos, el Valle, el Berrocal, bajada de Prado Socasa, Canto Blanco, detrás de los Cercados, Barrial de Prado Socasa, Cercado de la Hoz, Cerradillas, los Barreros, Pradillo del Valle, Prado Socasa, Huerto de Barros, Corral Grande, Huerta Grande, Huerta Chica, Puentecilla, Vereda de Tabanera, las Eras, La Huerta, el Calderón, Calle de la Iglesia, Rincón de los Fresnos, las Charcas y la Vereda del Otero.

Prados de regadío: Como en todos los pueblos, existían prados de regadío cercados y abiertos. Entre los primeros nos los encontramos en la Ladera de Enmedio, la Vetuela (¿?), Regajales, las Tejoneras, el Ajustadero, Savedra, Monago, los Álamos, Calle de la Iglesia, Prado O Casa y Fresneda. Los abiertos se ubicaban en el Camino de Segovia, Prado Pellón Grande, Prado Pellón Chico, Cerca del Pozo, Fresnera, la Rozuela, Aldigüelas, el Valle, Fuente del Valle, Corredores, el Calderón, la Angostadura, las Zarzas, los Navales, Calle de la Iglesia, la Cerquilla, la Dehesa, Prado de los Zaces, Prado del Fresno, la Encimada, el Berrocal, enmedio del Valle, la Encimada de Corredores, la Bajada de Corredores, enmedio de Corredores, la Bajada del Calderón, la Fuente de la Bajada de Calderón, la Encimada de Calderón, la Laguna de Calderón, Prados, la Rozuela y el camino de Espirdo.

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Pozas de lino en San Cristóbal

LA LASTRILLA

De las 2290 obradas del término municipal (916 hectáreas), en el Catastro de la Ensenada tan sólo se refieren como de regadío 42 obradas (casi 17 hectáreas), de dehesa boyal. Es decir, menos del 2%. En el Catastro no se hace referencia a los nombres de los parajes que se regaban pero, sin duda alguna, estaban en el lugar que ocupaba la pequeña aldea de Ojalvilla, que aparece en las ordenanzas de 1401. ¿Se cultivó lino en Ojalvilla-La Lastrilla?. Por diversas fuentes y por la toponimia sabemos que sí.

María Asenjo González, en el obligado libro de consulta “Segovia. La Ciudad y su Tierra a fines el medievo”, recoge la compra, el 13 de marzo de 1477, por parte de Alonso González de la Hoz de varias tierras y bienes en La Lastrilla, entre ellos dos fanegas de linar en Serracín, otras dos fanegas (sin determinar) y 1 fanega de linar por encima del Serracín. El mismo Alonso compra el 13 de enero de 1479 un linar con 4 fanegas de siembra en La Lastrilla donde dicen Ojoalvilla.

En el Catastro de la Ensenada perteneciente a San Cristóbal, se habla de ciertas tierras de secano que lindan con “las pozas de La Lastrilla”, topónimo que aún hoy sigue vigente en la zona cercana donde se cree estuvo el poblado de Ojalvilla y en las cercanías del caz.

Aunque hoy (año 2020) nos puede resultar complicado imaginar el riego en determinadas zonas, hasta hace no mucho tiempo se regaba y se puede todavía observar el recorrido de los distintos ramales. Francisco Javier Mosácula María, en el libro “Historia económica y social de La Lastrilla” enumera los boquerones de reparto del agua en el año 1962: Boquerón de los Picones, de Fuente Maestro, del Puente de Maderas, Rehondo, Cacera Madre y Sestil.

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Solar del despoblado de Ojalvilla

Queremos que esta entrada sirva para dar a conocer la enorme riqueza toponímica de estos pueblos (aunque la aquí enumerada sólo sea la de regadío) y la necesidad de seguir recopilando los conocimientos y saberes tradicionales de nuestros mayores. Recogemos una cita de  Oppenheimer: “Sólo tiene futuro aquel que investiga en el pasado, porque investigando en el pasado, se puede re-descubrir el futuro“.

Os recordamos que todo este trabajo de recopilación (escrita y oral) es posible gracias a los fondos que obtenemos con la venta del libro  Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama

Nos puedes ayudar a seguir investigando con su compra o compartiendo el trabajo en Redes Sociales o entre amigos.

 

Referencias:

Archivo Histórico Provincial. Libros del Catastro de la Ensenada: Sonsoto (E-242), Trescasas (E-242), Tabanera (E-183), Palazuelos (E-183), San Cristóbal de Segovia (E-183) y La Lastrilla (E-137).

Asenjo González, M. (1986). “Segovia. La ciudad y su Tierra a fines del Medievo”. Segovia

Mosácula María, F.J. (2008). “Historia económica y social de La Lastrilla”. Ayuntamiento de La Lastrilla. Segovia.

 

Nuevas noticias

En estos días de confinamiento, hemos decidido dar un paso adelante y meternos de lleno en la elaboración de una nueva publicación. Lo anunciamos en el siguiente vídeo que colgamos en nuestras redes sociales el pasado 22 de marzo (Día Internacional del agua):

 

Estos días estamos aprovechando a transcribir todas las horas de grabaciones y poner en orden la documentación que hemos estado recopilando los últimos meses en archivos, para poder meternos en harina lo antes posible pues, como decimos en el vídeo, la presentación pretendemos que sea el 10 de junio de 2021.

Por otro lado, recibimos también la noticia de la publicación del libro internacional “The History of Water management in the Iberian Peninsula”, en el que intervenimos con un capítulo dedicado a las caceras segovianas. Editado por la prestigiosa editorial científica suiza “Springer”, recoge muchos estudios que se están realizando en la Península Ibérica, quizás sea el primer compendio de distintos usos del agua que se ha realizado. Para nosotros significa un espaldarazo a todos estos años de dedicación a esta investigación realizada con fondos propios.

En este enlace os dejamos la información que se publicó en El Adelantado de Segovia:

https://www.eladelantado.com/segovia/las-caceras-segovianas-a-estudio/

 

De momento creemos que está solo en formato ebook en el siguiente enlace:

https://link.springer.com/book/10.1007%2F978-3-030-34061-2#toc

 

 

 

Por último, queremos agradecer a aquellas personas que tras haber leído el artículo, han decidido adquirir el libro “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” para que podamos seguir investigando una vez que terminen estos momentos. De momento estamos reservando los ejemplares para, cuando sea posible, enviarlos.

Os seguiremos contando cosas de vez en cuando. Ya sabéis que nos podéis seguir a través de nuestras redes sociales:

https://www.facebook.com/ecosdelaguaenlasierradeguadarrama/

https://www.facebook.com/escueladenaturalistas/

 

Lecturas para la cuarentena

Aprovechando estos días de cuarentena, en la que no podemos salir de casa para trabajar ni para otras tareas, os dejamos unos cuantos archivos con artículos nuestros que han salido en prensa o en diversas revistas.

Y como regalo especial, el libro sobre Revenga en formato pdf.

Esperamos que estas lecturas os hagan pasar el rato más llevadero.

Torrecaballeros (02-03-20)

Iberae nº 3

Los Pastores del Agua

nº 36 enraiza2 marzo 2019

Libro Revenga

 

 

 

Una buena otoñada

Terminábamos el pasado verano un poco tristes comentando la imposibilidad de poder seguir investigando por la falta de recursos económicos y nuestra intención de intentar conseguirlos de alguna manera mediante conferencias, charlas o la realización de actividades. Aunque no hayamos obtenido grandes recursos, sí que hemos dado los primeros pasos para ir diseñando algunas actividades para ir difundiendo parte de los conocimientos que nos han ido transmitiendo nuestros mayores y poder obtener financiación.

Desde el día 3 de octubre hasta el 6, estuvimos en la Universidad del Algarve participando como ponentes en el Seminario de Investigación Internacional “El Paisaje y el Agua en la Península Ibérica: una perspectiva histórica”.  Volvimos muy contentos con el resultado de nuestra intervención y difusión del trabajo que estamos realizando.

Hablando sobre las caceras en la Universidad del Algarve

A los pocos días tuvimos la suerte de conseguir el apoyo de profesores de 4 universidades (Autónoma de Madrid, Complutense, Granada y del Algarve) para firmarnos una carta en la que cada uno de ellos, libremente, exponen la importancia de este trabajo. El motivo era adjuntarles con una solicitud de compra del libro a diversas entidades y administraciones segovianas y regionales. Qué decir tiene que de algunas, transcurridos dos meses de su registro, no hemos recibido ni respuesta. De otras sabemos que están pasando de un departamento a otro. Quizás sea más fácil que nos toque la lotería…

El día 5 de noviembre participamos en las IV Jornadas de Turismo y Patrimonio Industrial, hablando de la cultura del lino, obteniendo unos buenos resultados en prensa, que os dejamos en los siguientes enlaces.

https://www.elnortedecastilla.es/segovia/posibilidad-recuperar-linares-20191106113626-nt.html

https://www.eladelantado.com/segovia/exito-de-las-iv-jornadas-de-turismo-y-patrimonio-industrial/

Artículo en El Adelantado de Segovia

Allí presentamos nuestro proyecto a futuro de creación de un museo del lino, que a día de hoy está ubicado en nuestra casa rural en un pequeño espacio. Además de estar en un espacio concreto, pretendemos que las herramientas y labores que hemos ido recopilando, puedan exponerse en los pueblos o lugares que lo deseen. Es decir, que puedan formar parte de una exposición itinerante.

Algunas de las herramientas y labores expuestas

Por otro lado, hemos continuado con las labores de recuperación de espacios comunes en Cabanillas, mediante la realización de hacenderas. En este tiempo, gracias a la colaboración vecinal y del Ayuntamiento de Torrecaballeros, despejamos un tramo de la cacera del pueblo en la que el agua se retenía y desbordaba por la cantidad de arbustos espinosos que hacían de tapón. También terminamos de recuperar el antiguo camino de piedra que se dirigía a la fuente del pueblo e iba a Trescasas. En este enlace os explicamos el proceso y tenéis unas cuantas fotos.

https://www.facebook.com/tenada.delmonte/posts/2668130483243706

En nuestra faceta más conocida y demandada, la de realización de itinerarios interpretativos guiados y talleres de divulgación de la naturaleza, hemos de decir que ha sido un otoño intenso. A los talleres que hemos realizado durante el verano con varias asociaciones y la Diputación de Segovia, este otoño hemos desarrollado otros cuatro, dedicados en este caso a la “Botánica Aplicada” en otros tantos pueblos gracias a Cruz Roja. En ellos, hemos charlado con las personas de los pueblos sobre algunas plantas de su entorno y sus usos tradicionales y hemos elaborado alguna receta tradicional. Además, hemos podido recopilar algunos datos de interés gracias a los recuerdos de algunos de los participantes.

En cuanto a las rutas, hemos llevado a cabo los cinco itinerarios de otoño del programa “Conoce la Tierra de Segovia y sus Sexmos”, de la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia con una excelente participación. El tiempo, los paisajes y todos los recursos naturales y culturales han estado de nuestro lado.

Por el Sexmo de San Lorenzo

Por el Sexmo de Posaderas

Otros grupos, a los que estamos muy agradecidos, nos han elegido para que les mostráramos nuestro entorno más cercano. Ha sido muy fácil trabajar con ellos.

Por último, este pasado sábado, pudimos disfrutar de la primera edición de la ruta “La dehesa y los linares de Cabanillas”, con la que hemos damos el pistoletazo a las actividades de difusión de los conocimientos que estamos recuperando. En un día precioso, los 17 participantes pudieron descubrir algunas de las cosas que nos han contado los mayores del pueblo, los parajes que hemos recuperado con hacenderas y las que en un futuro se van a restaurar y las herramientas de trabajo del lino. Agradecemos desde aquí su participación e interés.

Por el camino recuperado

En la dehesa de Cabanillas

¿Y para el año que viene? De momento que hay presentados varios proyectos para su estudio e incorporación en los presupuestos de varias entidades pero de los que no podemos dar más detalles. Abarcan desde la investigación patrimonial a las rutas, pasando por la elaboración de materiales divulgativos. Esperemos que alguno de ellos salga adelante. Ya os iremos informando…

Y, por supuesto, en la medida de lo posible, seguiremos planteando nuestras propias actividades para los más diversos públicos. A través de nuestra página web https://www.tenadadelmonte.es/ os podéis suscribir a la lista de correo para recibir las actividades e información sobre las mismas.

 

 

Trampando el boquerón

Escribimos esta entrada pocas horas después de terminar nuestras últimas entrevistas dedicadas a conocer los entresijos del manejo tradicional del agua en la vertiente segoviana de la Sierra de Guadarrama y muy cerca de cumplir los 3 años del “reinicio” de la recuperación de los saberes tradicionales vinculados al uso de este recurso natural. Es momento, por tanto, de hacer un balance de estos años visitando y revisitando pueblos, hablando con los mayores, consultando algún que otro archivo, dando charlas y conferencias, promoviendo hacenderas y participando en pequeños proyectos de recuperación de caceras o elementos vinculados a ellas.

En Matandrino

Aunque esta historia comenzó hace la friolera de 15 años con una beca de la Obra Social de Caja Segovia titulada “Caceras de la provincia de Segovia: un recorrido por la tradición”, en la que describimos los recorridos de 5 caceras y recogimos testimonios de personas que vivían y habían usado el agua de esas infraestructuras de origen (al menos) medieval, no ha sido hasta la publicación, a finales del 2015, de “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” cuando este proyecto ha dado un salto cualitativo y cuantitativo.

A lo largo del periodo “entrelibros” fueron varias las personas a las que entrevistamos, ya que se pusieron en contacto con nosotros para contarnos sus vivencias y conocimientos y, sobre todo, hablarnos del cultivo tradicional del lino, que nosotros habíamos dado por olvidado al creer que esa última generación que lo cultivó había desaparecido. Lógicamente, no fueron años de mucha intensidad recopilatoria, pero sí de gran calidad en cuanto a informaciones y pudimos ampliar conocimientos sobre otras dos caceras. Hubo un momento en el que se pudo haber realizado un extenso y pormenorizado estudio ambiental, cultural y etnográfico de muchas de las caceras presentes en el piedemonte de la vertiente segoviana, con el proyecto de cooperación interterritorial “Caminos de agua y biodiversidad: modelo de desarrollo rural sostenible”, en el que fuimos actores principales, pero la llegada de la crisis hizo que sólo se pudieran dar los primeros pasos haciendo el diseño de investigaciones. Fue, además, cuando tuvimos la suerte de conocer a los profesionales que estaban trabajando en la recuperación de las acequias de careo de Sierra Nevada, proyecto del que siempre hemos tenido una sana envidia.

Basándonos en el diseño de investigaciones, elaborado por nosotros, hemos ido realizando nuestros propios estudios, entre ellos, el de otra beca de medio ambiente de Caja Segovia en el año 2009 (y publicada en el 2010) titulada “Proyecto charcas: microrreservas de anfibios y su utilidad para la educación ambiental” y en la que se estudiaban las comunidades de anfibios de dos zonas de pozas de lino. En ese mismo año 2010 recibimos en nuestra casa un libro que nos marcó en cuanto a formato y contenido: el “Manual del acequiero“, editado por la Junta de Andalucía y elaborado por los magníficos profesionales que habían trabajado en el proyecto de recuperación de acequias de Sierra Nevada.

Tras años presentando infructuosamente el proyecto de recuperación de saberes tradicionales a varias entidades para su posible financiación, llegó el año 2014 y decidimos embarcarnos en la redacción y elaboración del libro. En aquel momento teníamos 30 horas de grabaciones de muy buena calidad informativa y descriptiva, un elevado número de documentos históricos e incluso inventarios de flora y fauna de 7 caceras. Y como no hubo posibilidad de que alguien financiara o quisiera hacer frente a la edición del libro, decidimos embarcarnos en la aventura editorial.

El 16 de agosto del 2015 llevamos el material a imprenta: el resumen de gran parte de lo recogido en las investigaciones de todos esos años, un montón de acuarelas y dibujos en distintas técnicas realizados por Mar (ya en avanzado estado de gestación del pequeño Mateo). Además, no teníamos ni lugar de presentación del libro. La casualidad hizo que conociéramos a Rubén García de Andrés, recién elegido alcalde de Torrecaballeros, quien recogió el guante y, sin apenas conocernos, apostó por ser el anfitrión de la puesta de largo de la publicación. Con muchos nervios, los ejemplares llegaron el día anterior a la presentación, por la tarde. Se hizo una buena tirada, de la que aún quedan unos cuantos ejemplares y con la que hemos sufragado los estudios posteriores.

Presentación Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama

Comenzó la gira de presentaciones, hasta el día de hoy 101, repitiendo en algunos pueblos. Hemos aprendido mucho de cara a futuras promociones, sabemos dónde hay interés y apoyo y podemos hacernos una idea de los lugares donde ir. Han sido algunos los sinsabores por el esfuerzo realizado y poco el resultado y muchos los buenos momentos y el cariño recibido.

Una de las entidades (además del Ayuntamiento de Torrecaballeros) que ha hecho un esfuerzo por apoyar con la compra de libros este proyecto ha sido la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia, con su entonces vicepresidente Nicolás Herranz, la presidenta de la Comisión de Cultura María Teresa Llorente y su gerente Luis Asenjo. Hicieron una importante inversión teniendo en cuenta su presupuesto, cosa que no podemos decir de otras instituciones que manejan mucho más.

Fue en septiembre de hace tres años cuando, abrumados por la gente que quería contarnos más cosas, iniciamos la presente fase de estudio. La comenzamos en Basardilla, pueblo que nos ha acogido con gran cariño en varias ocasiones y allí descubrimos algo que no nos habían contado (ni enseñado) hasta el momento: la piedra reloj que indicaba cuándo cambiaba el turno de riego entre los pueblos de Brieva, Adrada y Basardilla. Es un ejemplo único (de momento que sepamos) en la provincia de Segovia. Con Vicenta y Faustino conocimos más detalles de las tradiciones y costumbres en Basardilla. Ayer dimos por finalizada (y esperamos que sea sólo por el momento) esta fase. Los resultados han sido muy positivos, mucho más de lo que nos esperamos: De las 30 horas que teníamos grabadas hemos pasado a más de 120, es decir, más de 90 horas más en tres años. Todo esto a pesar de no poder hacer una campaña continua, porque hemos dependido de las ventas del libro directamente relacionadas con las presentaciones y charlas.

Hemos pasado de 22 a 57 poblaciones / usuarios muestreados y de 7 a 25 sistemas de regadío tradicional recogidos. Durante este tiempo se nos han ido varios informantes cuyos testimonios pudimos recoger y otros tantos a los que no hemos llegado a tiempo. En los siguientes mapas, vemos la situación de partida y la actual. En rojo, los pueblos donde tenemos información oral (y en muchos casos escrita) y en verde los pueblos donde habría sido interesante llegar y no hemos podido. En algunos casos, en pueblos donde hemos recogido testimonios, sería interesante realizar alguna entrevista más.

Pueblos muestreados hasta septiembre de 2016

 

Pueblos y usuarios muestreados (septiembre 2019)

Hemos llevado la cultura del agua de nuestra vertiente a muchos pueblos del otro lado de la Sierra de Guadarrama, donde hemos tenido el apoyo inestimable, desde el primer momento, del Observatorio para la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama y muchas de las asociaciones que lo componen.  También lo hemos llevado más allá de nuestras fronteras, a Lisboa, en un Workshop sobre manejos históricos del agua en Europa. De los resultados de ese encuentro, en breve saldrá a la luz un libro en inglés editado por la prestigiosa editorial Springer. Las caceras segovianas tendrán un capítulo y no podemos estar más orgullosos.

Un trabajo “colateral” a este ha sido el trabajo de recuperación del patrimonio inmaterial del pueblo de Revenga, gracias a la persistencia de su alcalde Alfonso Nevado, donde pudimos recoger los testimonios de algunos vecinos, entre ellos el del último guardacacera de la cacera del acueducto de Segovia, Pedro Nogales y conocer, entre otras cosas, la gestión del agua y del soto del pueblo. Esto dio como resultado la publicación: “Revenga: paisaje y paisanaje”, editado gracias a las subvenciones que tanto el Parque Natural como el Nacional, dan a las poblaciones incluidas dentro del área de influencia socioeconómica.

Durante este tiempo hemos comenzado a realizar actividades de recuperación de tramos de caceras mediante hacenderas, en un principio en nuestro pueblo, Cabanillas del Monte, con una participación creciente, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Torrecaballeros. Recientemente, con la colaboración de alumnos del Grado de Ciencias Ambientales de la Universidad Autónoma de Madrid, se ha realizado la limpieza de un tramo con bastantes pérdidas de la Cacera de San Medel en Torrecaballeros. Queremos continuar con esta labor de recuperación de caceras, bien a través de este tipo de acciones o de otros proyectos y es una de las líneas de trabajo futuro.

De limpieza con los alumnos de la UAM

Como hemos visto, el proyecto ha llamado la atención de Universidades y hemos tenido la visita de alumnos de la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid, acompañados de varios de nuestros profesores más queridos de la carrera. En los tres años que nos llevan visitando, hemos podido mostrar la riqueza que generan las caceras y hablarles de la cultura del lino.

Mención aparte merece el apoyo recibido por el profesor José María Martín Civantos, de la Universidad de Granada, que ha contado con nosotros para participar en varios proyectos europeos (y alguno nacional) que lamentablemente no han podido salir adelante. Sin duda, sus ánimos son muy importantes para nosotros.

Durante el año 2018 y en alguna fecha del año 2019, hemos llevado por muchos pueblos la exposición “Gotas de recuerdos, caceras históricas, origen de vida” para la que aportamos muchas de las fotografías y material y que fue promovida por el Aula de Cultura Hontanar, a quien tenemos que agradecer el esfuerzo realizado. Precisamente esta exposición viajará a Portugal, a la Universidad del Algarve, en octubre, donde daremos una conferencia sobre las Comunidades de Aguas segovianas. Hemos de dar las gracias también al profesor Desiderio Luis Sares Batista por su invitación e interés en este proyecto, pues nos visitó el verano pasado para conocer algunos de estos sistemas de regadío tradicional.

Cartel con algunas de las exposiciones realizadas en el verano de 2018

Hemos puesto a las caceras en el centro del debate político, o por lo menos en los programas electorales de los partidos políticos en varios de los pueblos beneficiarios. Hace unos años esto era impensable. Y precisamente hemos estado en la lucha por la defensa de los derechos de los vecinos de los pueblos por el uso ancestral de las aguas del río Cambrones y de la cacera de Navalcaz. Un tema que sigue pendiente de resolución. Durante el verano del 2018 donamos parte de nuestras ventas para la defensa jurídica de la Noble Junta de Cabezuelas. Esperamos que la cordura al final se imponga.

Hoy día tenemos información para hacer monografías de muchas de las caceras estudiadas, pero todavía queda mucho por hacer. Habría que reforzar entrevistas en algunos pueblos, en unos sería posible, pero en otros quizás estaría ya complicado por la desaparición de la gente mayor. Uno de los temas que nos quedarán en el tintero para mejores tiempos es la del estudio del cultivo de la otra planta textil de la provincia: el cáñamo, también muy relacionada con el agua. Tenemos ya localizadas algunas personas y localidades donde poder investigar, pero lamentablemente no nos va a ser posible por la falta de fondos. Seguramente, con una financiación más estable, se podría llegar a más de 200 horas, con lo que eso significa de recuperación y salvaguarda del patrimonio inmaterial local y provincial.

De entrevista en San Cristóbal de Segovia

Después de todo este esfuerzo, toca “trampar el boquerón”, es decir, tapar la entrada del agua en el linar o el prado y dejar que el agua pase al siguiente o siga su curso. Quizás si la implicación de algunas entidades hubiera sido mayor, todavía tendríamos la posibilidad de continuar. Ahora toca el ingente trabajo de transcribir todas estas conversaciones grabadas a lo largo de estos años, que nos llevará bastante tiempo e intentaremos seguir buscando financiación a través de conferencias y proyectos varios (además de las ventas de ejemplares del libro que aún quedan en stock).

Como veis no es, a priori, un adiós definitivo. Ojalá podamos comunicaros que continuamos con estas investigaciones, pero de momento no es posible. Lo único que podemos decir es que os estamos muy agradecidos a todos los que habéis contactado con nosotros para dar charlas o hacer las presentaciones, nos habéis ayudado a encontrar informantes, nos habéis pasado información y nos seguís desde el principio. Gran parte de este trabajo no habría sido posible sin vosotros. Nuevos retos, esperemos que relacionados con el agua, nos aguardan.

David y Mar

 

 

Recuperando las Raíces, nuestro nuevo proyecto

A lo largo de unas cuantas entradas hemos ido ofreciendo nuestra visión sobre la pérdida irremediable, si no se hace nada, de nuestro rico patrimonio inmaterial: conocimientos y saberes tradicionales, gestión del territorio y oficios en extinción.

En nuestras “incursiones” por los pueblos, hemos podido conversar con alcaldes y gentes que nos han comentado que todo eso se está perdiendo, que si fallecen las personas mayores del pueblo muchos no sabrían ni dónde tendrían tierras, ni sabrían cómo se llamaba tal paraje. En otros casos nos han reconocido que ya se ha perdido por no haberlo recuperado a tiempo, que  fueron dejando esa recopilación y que ya no se podrá recuperar.

Tras un tiempo de reflexión, hemos decidido lanzar esta propuesta, llamada “Recuperando las raíces” dirigida a Ayuntamientos y entidades, encaminada a la recuperación de saberes, conocimientos, gestión del territorio, industrias pasadas, oficios tradicionales… mediante la grabación en audio y vídeo de entrevistas a las personas que guardan en su memoria todo este saber. Estas grabaciones y su transcripción serían entregadas a los Ayuntamientos para la creación de un archivo digital sobre su pueblo.

Recuperando las raíces

Pensamos que el valor de lo que se puede obtener es incalculable, no podemos dejar que se pierdan siglos de conocimientos transmitidos de generación en generación, porque forman parte de esa herencia que nos han dejado nuestros antepasados. Y en muchas ocasiones, todo esto no aparece en los libros…

Aquí os dejamos el archivo con el proyecto. Os agradecemos profundamente que lo podáis difundir.

RECUPERANDO LAS RAICES

Toponimia vegetal y animal en Torrecaballeros, La Aldehuela y Cabanillas del Monte

La toponimia o nombre que las personas han dado a lo largo de la historia a los parajes donde han vivido y desarrollado actividades forma parte del acervo cultural de los pueblos. Son indicativos de la relación que se ha tenido con el entorno más cercano y nos da mucha información sobre la vegetación, la fauna y otros usos tradicionales o la explotación del territorio desde muy antiguo.

En esta entrada nos vamos a centrar en la toponimia de origen vegetal y animal en Torrecaballeros, La Aldehuela y Cabanillas del Monte, lo que se denominan fitotoponimia y zootoponimia, respectivamente. No pretende ser más que una pincelada de la toponimia local, pues son muchos más los nombres recogidos. Para su elaboración hemos revisado el Catastro del Marqués de la Ensenada del concejo de Torrecaballeros y sus barrios de mediados del siglo XVIII, alguna de las entrevistas que hicimos para el libro “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” y algún protocolo de las desamortizaciones del siglo XIX. Hay que decir que en el siglo XVIII lo que hoy es el Caserío de la Torre, el salido de Cabanillas (de la carretera hacia la Cañada) y la finca del Rancho de la Marquesa pertenecían a la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia y fueron desmortizadas y pasaron a propiedad privada en el siglo XIX, por lo que el 98 % de los topónimos recogidos no se sitúan en esta parte del término municipal.

Mapa del término municipal de 1906

En cuanto a la toponimia de origen vegetal, son tres las especies que dominan. Por número, la que más veces aparece es el lino, con el topónimo de linar y las zonas que se dedicaban a su tratamiento, las pozas. El lino (Linum ussitatisimum) es una planta textil que se regaba en este término con la Cacera de San Medel y que fue fundamental en la economía de los pueblos de la Sierra de Guadarrama. Así, nos encontramos con los siguientes topónimos: Linarones, Linar de los Cantos, Linar del Calero, Linares de Carravilla, Linar de la Cruz, Linar de la Obrada, Linar de Sancho y Linar del Espino. Para el tratamiento de esta planta se necesitaba tenerla en remojo durante unas semanas, por lo que en casi todos los pueblo se excavaron unas pozas para realizar este proceso. Así, tenemos las pozas de Torrecaballeros en el lugar donde hoy se encuentra el parque del mismo nombre y las pozas de la Aldehuela, que todavía se conservan, en el paraje de Castilmirón.

Las otras dos especies vegetales en importancia son las zarzas (Rubus sp) y los álamos negros (Ulmus minor). En cuanto a la primera, tenemos recogidos los nombres de Zarza Quemada, Fuente de la Zarza, Zarza de la Higuera, Zarza de las Mentiras y Camino de los Zarzales. En cuanto al segundo, árbol muy utilizado para elaborar multitud de herramientas y hoy desaparecido por la grafiosis, hemos recopilado el Álamo de la Matilla, Cerca de los Álamos, el Álamo, La Alameda y La Olmerina.

Hojas de álamo negro (Ulmus minor), especie representativa del término municipal

Otra especie vegetal aparece en dos ocasiones (tres si contamos el Linar del Espino). Se trata de Los Espinos y Los Espinillos, que pueden hacer referencia al Crataegus monogyna (espino albar) o bien a Prunus spinosus (endrino). Seguramente sea éste último el que dio lugar al nombre de estos parajes.

Los frutales están representados por dos parajes denominados El Manzano (Manzano encimero y Manzano bajero) que se refieren a Malus domestica, El Maellejo, que seguramente indique la presencia del maíllo o manzano silvestre (Malus sylvestris), la Cerca de los Ciruelos (de Prunus domestica) y El Moral (Morus nigra, seguramente).

El resto de topónimos vegetales son muy variados, haciendo referencia a diferentes especies: la Cerca de los Fresnos (Fraxinus angustifolia), Los Saúcos (Sambucus nigra), El Cornejo (Cornus sanguinea), El Tomillar (puede hacer referencia a Thymus vulgaris o Thymus mastichina), El Trebolar (Trifolium sp), El Garbanzal (Cicer arietinum), El Cardenchal y El Escardenchal (de la cardencha, Dipsacus fullonum), El Carrasco (que hace referencia a una encina, Quercus ilex ssp ballota), Las Retamillas (posiblemente Genista florida o incluso Cytisus scoparius), Siete Robles (Quercus pyrenaica) y Mata Redonda (posiblemente un pequeño rodal de robles). Un topónimo que posiblemente sea también de origen vegetal sea La Gardavera, corrupción de La Bardaguera, especie de sauce (Salix sp).

Sáuco (Sambucus nigra), que dio nombre a un paraje en Cabanillas

En un término por donde cruza la Cañada Real Soriana Occidental, ha sido centro de esquileo y, supuestamente, importante en la actividad ganadera, destaca la escasez de topónimos de origen animal. Así, tenemos Los Valles del Asno, El Colmenar, El Prado de la Oveja, El Gallinero, Cerca Borriquera y Tierra del Toro como indicativos de especies utilizadas como animales domésticos. El listado de topónimos de origen animal se cierra con Las Zorreruelas (lugar con abundancia de zorros, Vulpes vulpes), Las Topineras (con abundancia de topos, Talpa occidentalis) y el Charco de la Cigüeña (Ciconia ciconia), animal muy frecuente en los pueblos de la zona por la abundancia de caceras y prados encharcados.

Esta entrada y trabajo se elabora gracias a los trabajos de recuperación de saberes tradicionales que llevamos a cabo sin ningún tipo de financiación. Si te ha parecido interesante y quieres que podamos seguir estudiando y elaborando más entradas como estas, puedes colaborar adquiriendo alguno de nuestros productos en el siguiente enlace: https://www.tenadadelmonte.es/editorial/

 

Hacendera en Cabanillas 26/01/2019

Sábado 26 de enero de 2019. Aunque la mañana comienza fría, un sol radiante saluda a los participantes en la primera hacendera del año que, con la inestimable colaboración del Ayuntamiento de Torrecaballeros, convocan los vecinos de Cabanillas. Hacendera… bonita palabra que escuchamos de los mayores de muchos de los pueblos a los que entrevistamos para nuestro estudio. Se trata de los trabajos que se hacían en los pueblos para el bien común: limpieza de caceras, arreglo de caminos, limpieza de espacios, arreglos de las paredes de las dehesas y propiedades comunales…

Hoy toca la limpieza de la cacera que desde la Sierra llega hasta el pueblo, taponada por cardos y el crecimiento excesivo de zarzas y rosales silvestres que con sus ramas y tallos secos ayudan a la creación de obstáculos y, por tanto, a que se ralentice el discurrir del agua y no llegue a determinados lugares. Se aprovechará también a renovar una pequeña presa que permite la llegada del agua de la cacera en un cruce perpendicular a un arroyo. El objetivo es que el agua vuelva a discurrir por aquellas zonas del pueblo que se han ido recuperando a lo largo de estos años y que estaban medio perdidas por la falta de mantenimiento, que se puedan seguir prados y, que en definitiva el agua cumpla con su función vivificadora allá por donde discurra.

Comenzando la hacendera

Durante toda la mañana las ocho personas (entre ellas nuestra hija de 7 años) estuvimos trabajando sin parar podando zarzas, quitando cardos, limpiando de limo el fondo de la cacera y arreglando roturas del cauce. Es impresionante lo que puede hacer la acumulación de cardos en un cauce. Tras la tarea, el cauce ha quedado limpio y en caso de copiosas lluvias no se formarán tapones que puedan producir pequeñas inundaciones o problemas.

Y como buena hacendera, tiene que terminar con una comida de hermandad, un buen cocido para recuperar fuerzas que degustamos en la Casa Barrio, el local vecinal.

Tras el trabajo, una buena comida

¿Y para qué sirven estas hacenderas? Pues para algunos, estos trabajos no sirven para nada, que ya trabajan toda la semana para luego tener que trabajar en cosas que ni les viene ni les va. Y que ya están los Ayuntamientos para encargarse de todas estas cosas, que ya pagan impuestos…

Sin embargo, creemos que estas actividades deberían ser recuperadas en nuestras localidades, es una forma de “hacer pueblo”, de generar comunidad (que al fin y al cabo eso es un pueblo), cuando se recupera o restaura algo con tus propias manos, se genera una responsabilidad de conservación, es decir, se valora mucho más. Tres o cuatro mañanas al año pueden dar mucho de sí para recuperar espacios que forman parte del patrimonio cultural, emocional o recreativo del pueblo. Pensamos que los Ayuntamientos deberían ser los catalizadores de estas iniciativas, que además de ser de bajo coste, suponen un beneficio para el propio pueblo.

Desde que comenzamos nuestro estudio hace ya catorce años y medio, uno de los objetivos (además del de conocer el funcionamiento y cultura de las caceras), ha sido el de recuperar estos espacios y el de generar una actitud de respeto hacia estos cauces. Por lo tanto, creemos que poco a poco vamos consiguiendo algunas cosas. Los Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama, pasito a pasito, van dando frutos…

Aquí os dejamos unas cuantas fotos de la hacendera de ayer (amablemente cedidas por Rubén García de Andrés) y algún vídeo en el que veréis lo que ocurre cuando se elimina un tapón de cardos.

Y para los que digan que estas actividades no sirven para nada o se quieran animar para la próxima, os dejamos unas imágenes del antes y el después de la hacendera que hicimos el pasado mes de septiembre.

 

Hacendera de septiembre

Hacendera de septiembre (2)

Estado actual tras la hacendera de septiembre

Estado actual tras la hacendera de septiembre (2)

A por el 2019

Como bien sabéis algunos de vosotros, el último trimestre del 2017 y casi la mitad del 2018 no fueron muy positivos. Una lesión que hizo que pasara por quirófano ralentizó y paró algunos de los proyectos e ideas que nos rondaban (y aún nos rondan). La segunda mitad de año ha sido algo más normal y diríamos que provechosa para desarrollar algunas actividades que llevábamos tiempo queriendo organizar.

La gira de verano de la exposición “Gotas de recuerdos: caceras históricas, origen de vida” patrocinada por el Aula de Cultura Hontanar y que, en principio iba a visitar 11 localidades, al final se desbordó y fueron 17 las que acogieron esta muestra de la cultura del agua de nuestra provincia. Nos ha permitido conseguir algunos fondos para seguir investigando, aunque no la cantidad que hubiéramos deseado para intensificar el estudio.

Cartel de la exposición en Torre Val de San pedro

Durante la segunda mitad del año visitamos la vertiente madrileña para ir en dos ocasiones a Galapagar, de la mano del Club Clístenes, compañeros del Observatorio para la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama. La primera ocasión fue para hablar del proyecto de recuperación de saberes vinculados al agua y la segunda para hablar de la cultura del lino. Hemos de agradecer muchísimo el interés en nuestro trabajo y la difusión que realizaron tanto del libro como de la charla sobre el lino, que aparecieron en varios medios de comunicación serranos.

Durante el mes de noviembre tuvimos la enorme suerte de poder desarrollar un programa de actividades en Revenga relacionadas con el proyecto “Revenga: paisaje y territorio”. La actividad estrella fue la titulada “Paisaje emocional de Revenga”, en la que participaron casi 65 personas y en la que los protagonistas fueron las personas del pueblo que contaron sus vivencias y nos mostraron sus trabajos y algunas herramientas. Las otras actividades consistieron en una ruta interpretativa guiada por el entorno del pueblo y tres charlas, dos para público general y otra para los alumnos del CRA El Encinar de Revenga.

Actividad Paisaje Emocional de Revenga

También hemos tenido la oportunidad de participar en el proyecto de recuperación de las pozas de lino de Sotosalbos (financiado con ayudas europeas por la Asociación para el Desarrollo Rural de Segovia Sur) aportando algunas ideas, realizando los materiales para el panel divulgativo e impartiendo una conferencia sobre la importancia del cultivo del lino en la población, con los datos recogidos en nuestra investigación.

Y entre medias, hemos llevado a cabo distintas actividades interpretativas propias, del programa “Conocer para Conservar” y para otras entidades y centros educativos, además de alguna que otra conferencia.

Queremos agradecer, por tanto, a todos los que habéis confiado en nosotros, asistido a las conferencias y actividades y apoyado nuestros proyectos.

Tenemos muchas esperanzas puestas en este próximo año 2019. Serán ya 14 años desde que decidimos comenzar nuestro proyecto de vida en el medio rural, intentando revalorizar el patrimonio natural y cultural de nuestra provincia, a través de las más diversas actividades. Y estamos orgullosos de lo que hemos hecho y conseguido, con nuestros errores y aciertos.

Actividad educativa “El despertar de la primavera”

En el 2019 cerraremos el proyecto de Revenga, financiado por los Parques Nacional y Natural de la Sierra de Guadarrama, con una actividad el día de la limpieza de las Caceras de Arriba y con la presentación del libro con el resultado de las investigaciones realizadas en archivos , visitas a los días de hacenderas y entrevistas a algunas personas mayores del pueblo.

Continuaremos con nuestras investigaciones sobre la cultura del agua y del lino en la vertiente segoviana del Guadarrama, porque creemos que es algo que no podemos dejar que se pierda a pesar de que algunas veces, por la falta de apoyo, nos den ganas de abandonar.  Y continuaremos difundiéndolo con la exposición que llevaremos en abril a la Facultad de Ciencias Biológicas de la Complutense y muy probablemente a la Universidad del Algarve en Portugal, con sendas conferencias, a otros puntos de la provincia y la Comunidad de Madrid y con algunas salidas de campo con las caceras como protagonistas y que ya tenemos concertadas para el 2019.

Intentaremos aprovechar al máximo los fondos recaudados en este año, que nos van a permitir entrevistar a 13 de las más de 40 personas que tenemos en el listado.Hasta el mes de marzo nuestra intención es entrevistar a diversos informantes en los pueblos de Tabanera del Monte, Palazuelos, Bernuy de Porreros, Arcones, Ortigosa del Monte, La Salceda, Caballar, Gallegos, Prádena y El Guijar.

Nos quedan, para el futuro, las siguientes localidades: Valle de San Pedro, Torre Val de San Pedro, Santiuste de Pedraza, San Cristóbal de Segovia, La Cuesta, Turégano, Carrascal, Sigueruelo, La Higuera, Espirdo, Casla, barrio de San Lorenzo de Segovia, Sotosalbos, Valdeprados, Valle de Tabladillo, La Aldehuela, Santo Tomé del Puerto-La Rades, Pelayos, Brieva, Tizneros, Hontoria,  La Losa y Pinarnegrillo, a los que hay que añadir alguna población de la vertiente madrileña. Como veis, queda mucha tela que cortar. Para que os hagáis una idea, se necesitarían vender 300 ejemplares del libro para hacer frente a toda esta investigación en estos pueblos (sin contar con los que se añadan), así que cualquier esfuerzo para poder llegar a esa cifra es poco.

Exposición y conferencia en Caballar (foto de Julio Robledo Huerta)

De momento, para intentar seguir obteniendo fondos,  hemos decidido incluir en nuestra tienda on line, además del libro “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” y el “Pack Guadarrama”, los últimos ejemplares disponibles de los otros dos libros relacionados con la cultura del agua que hemos publicado: “Caceras de la provincia de Segovia, un recorrido por la tradición”, el germen de este proyecto, y “Proyecto Charcas: microrreservas de anfibios y su utilidad para la educación ambiental”. Del primero quedan tan sólo 5 ejemplares y del segundo 10. Así que tenéis dónde elegir…  Si creéis que le puede interesar a alguien estaremos muy agradecidos si lo difundís. El enlace es https://www.tenadadelmonte.es/editorial/

En primavera se publicará el libro sobre manejos históricos del agua en la Península Ibérica, editada por la prestigiosa editorial Springer, en el que se incluye nuestro capítulo sobre las Comunidades de Aguas en la Sierra de Guadarrama. Para nosotros es un espaldarazo al trabajo que llevamos realizando durante todos estos años. Y antes, seguramente, se publicará un artículo sobre una parte de nuestros estudios en una revista de cultura tradicional.

Seguimos abiertos a asistir a aquellos lugares donde interese el proyecto de recuperación de saberes y del patrimonio cultural y natural y colaborar con asociaciones y colectivos de un lado y otro de la Sierra de Guadarrama.

Vamos a crear una actividad abierta a los grupos que quieran y a los huéspedes de nuestra casa rural https://www.xn--elmiradordelacigea-30b2t.es/, la ruta temática “Los linares y la dehesa de Cabanillas”, en la que hablaremos de los usos tradicionales y rincones de nuestro pueblo, terminando con una demostración de las distintas herramientas que se utilizaban para trabajar esta planta textil. Además, cumpliremos uno de nuestros deseos, que es el de sembrar de nuevo el lino. Con las semillas que hemos conseguido, haremos en nuestro huerto (que era además un antiguo linar) un cultivo experimental para dar a conocer esta importante planta.

Algunas herramientas de trabajar el lino

Tenemos ya prácticamente cerrado un programa de rutas interpretativas con una entidad y también un proyecto de elaboración de materiales de difusión del patrimonio natural y cultural de un municipio. En breve tendréis más noticias.

Dentro de nuestros programas de actividades, vamos a lanzar una nueva serie de itinerarios, que se van a denominar “Paisaje y paisanaje”, en los que intentaremos poner en valor los paisajes culturales de la provincia y visitar lugares de interés poco conocidos y alejados de las rutas turísticas habituales.

Las huertas de Caballar, paisaje cultural

Y, por último, pretendemos iniciar (aunque tal vez no lleguemos a publicarlos este próximo año) dos nuevos proyectos editoriales. Uno de ellos tendrá colaboración especial… ya os iremos dando detalles.

Como veis, esperamos que sea un año movido. Pero está claro, sin vuestro interés y participación, esto no sería posible. Muchas gracias.

David y Mar

 

 

El cultivo del lino en la Sierra de Guadarrama: una cultura casi olvidada.

El cultivo del lino en la Sierra de Guadarrama es una parte de la cultura tradicional  desconocida para la mayoría de los habitantes actuales de muchos de nuestros pueblos. Sin embargo, fue uno de los grandes motores de la economía local durante muchos siglos. En algunos pueblos de la vertiente segoviana se mantuvo su cultivo hasta casi los años 60 del pasado siglo XX y aún hay personas que lo han llegado a cultivar. De hecho, en la mayor parte de los pueblos, a un lado y otro de la Sierra de Guadarrama, se conservan los topónimos de linares, en los que posteriormente se cultivaron patatas y legumbres.

Nosotros hemos tenido la enorme suerte de poder hablar y conversar con las últimas personas que guardan aún en su memoria el proceso de tratamiento de la fibra, nos han enseñado las herramientas, nos han explicado su cultivo y nos han enseñado multitud de labores hechas con esta fibra textil.

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Todo este conocimiento es el que vamos a transmitir en las charlas que vamos a dar durante este otoño, en principio, en tres lugares de ambas vertientes que nos han solicitado esta conferencia.

La primera parada va a ser en Galapagar, donde visitaremos de nuevo a los amigos del Club Clístenes, el próximo viernes 5 de octubre, a las 19:00 h. Allí, como en el resto de lugares que visitaremos, los asistentes podrán ver y tocar las distintas herramientas que llevaremos y que hemos ido recopilando, algunas de ellas donadas por nuestros informantes y diversas labores como costales o restos de sábanas. De forma muy didáctica se explica todo el proceso de cultivo y tratamiento de la fibra hasta llegar al producto final. Así que os animamos a asistir a las personas que estáis cerca si os interesa el tema.

LINO

Ya en el mes de noviembre y diciembre están cerradas dos conferencias más, en este caso en la vertiente segoviana, de cuyas fechas os daremos cuenta en este blog. Si alguien quiere contratar esta conferencia, podéis poneros en contacto con nosotros en el correo info@tenadadelmonte.es