El patrimonio inmaterial ligado a los usos tradicionales, en peligro crítico de desaparición

“Según la Convención de 2003 para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial -también llamado patrimonio viviente-, es la raíz de nuestra diversidad cultural y su mantenimiento es una garantía para la continuación de la creatividad. Se define de esta manera:

Patrimonio cultural inmaterial significa las prácticas, representaciones, expresiones, conocimientos y habilidades – así como los instrumentos, los objetos y artefactos, los espacios culturales asociados con los mismo que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconocen como parte de su legado cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, transmitido de generación a generación, es constantemente recreado por comunidades y grupos en respuesta a su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, y les proporciona un sentido de identidad y continuidad, promoviendo de este modo el respeto por la diversidad cultural y la creatividad humana.”

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En Caballar, con Dionisio y Máximo, hortelanos.

Desde hace unos cuantos años, una de nuestras actividades (remuneradas o no, por el simple hecho de que disfrutamos haciéndolo) es la de recopilar de las personas mayores de nuestros pueblos el conocimiento que tienen relacionado con el uso de los recursos naturales. Eso incluye no sólo el agua (tema en el que como sabéis estamos muy metidos), si no también etnobotánica, ganadería, pastos, usos forestales y oficios. En muchos casos hablamos con las últimas personas que han trabajado, han usado o gestionado el territorio de una manera que no varió en siglos y cuyo conocimiento ha pasado de forma oral de generación en generación. Sucede en ocasiones que ese conocimiento no ha pasado a la siguiente generación debido a que los hijos y nietos no han seguido la tradición y han emigrado o se han dedicado a otras cosas y en las entrevistas que hacemos nos piden escuchar lo que nos cuentan sus mayores.

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Conversando con Francisco Pascual, de Revenga, antiguo gabarrero

Lamentablemente, no podemos llegar a todos los sitios y sabemos que quizás hemos perdido para siempre la información almacenada en la mente de aquellos que han fallecido y que teníamos en la lista. Tampoco podemos volver a preguntar a algunas personas ya entrevistadas que también han desaparecido y no hay nadie más en sus pueblos a los que preguntar, porque o ya no lo han vivido, han venido de fuera… o simplemente no hay más gente.

No hace falta irse a lugares remotos para descubrir cosas, “contactar” con los últimos indígenas o pobladores de un determinado lugar que guardan la esencia de una cultura en desaparición. A escasos kilómetros de Segovia puedes descubrir costumbres congeladas en el tiempo, a la última generación que ha cultivado el lino (que ha durado 750 años), a alguien que ha trabajado los viejos telares que antes existían en casi todos los pueblos, que todavía sigue practicando el arte de injertar tradicionalmente los frutales, que guarda en un mapa mental todos los rincones y topónimos del pueblo o que usa determinada planta para curar dolencias. O qué decir de los tesoros que se guardan en los viejos pajares, detenidos a veces en los años 50 ó 60 del pasado siglo XX, como si estuvieran esperando la vuelta a aquellos tiempos, antes que la emigración y la “modernización del campo” dieran la puntilla a la vieja pero más rica agricultura.

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Gavilla de lino en un pajar en Berrocal de La Cuesta

Podríamos hacer un artículo sólo con las anécdotas que tenemos en nuestra búsqueda de personas que nos pudieran contar cosas y conceder entrevistas, pero por lo general todas han colaborado de muy buena gana y con muy buena disposición. Son casi 80 las horas de grabaciones que tenemos realizadas, muchas de las últimas también en vídeo. Es un placer escuchar y aprender de los testimonios de estos últimos representantes de una cultura en desaparición.

¿Y para qué sirve todo esto en un mundo en el que lo digital, lo virtual o lo rentable son los postulados dominantes? En primer lugar, es cultura, es el conjunto de conocimientos que nos han hecho llegar hasta donde hemos llegado. En segundo lugar, son conocimientos válidos, ya que nos pueden servir para conocer cómo se gestionaba el territorio, en su mayor parte hoy protegido y saber cómo se ha de gestionar para que no pierda los valores naturales y culturales. No existen “apps” para gestionar el agua de una cacera, o los riegos a manta en las huertas, o injertar frutales para dar mejor producto o recoger determinadas plantas para tal o cual dolencia o hacer hachas en forja antigua… En tercer lugar, la recopilación de estos saberes pueden ser utilizados (de hecho los utilizamos) para dar valor al territorio a través de rutas temáticas aprovechando sus recursos naturales y culturales y difundiéndolos entre la población. Cada vez es mayor el número de personas cansada de las rutas turísticas habituales y demanda otro tipo de relación con el paisaje y lugares visitados.

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En la fragua con Mauro García, fabricando un hacha gabarrera

Entre los proyectos de futuro se haya la difusión de toda esta información recopilada, puesto que no es patrimonio de aquel de quien lo recoge, si no de todos. En esa línea han ido, por ejemplo, las conferencias que hemos estado impartiendo en los pueblos que han acogido la exposición “Gotas de recuerdos: caceras históricas, origen de vida”, con muy buena acogida, devolviendo a la gente de las localidades lo que sus mayores nos transmitieron o muchas de las entradas en este blog. Todo lo que conseguimos vendiendo el libro “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” o en las charlas donde nos pagan, va íntegro a la recopilación de todos estos conocimientos y así poder seguir divulgándolos.

El plazo para poder recuperar el máximo posible de estos saberes se agota a pasos agigantados. Lo sabemos porque lo sufrimos en carne propia y se necesitaría un esfuerzo intenso al menos de dos o tres años con dedicación exclusiva. Sin embargo, esta parte del patrimonio inmaterial, no tan “vistoso” como las danzas, bailes tradicionales, ceremonias religiosas o festivas no llama la atención de ninguna institución dedicada a la recuperación y puesta en valor del patrimonio segoviano. No tenemos la suerte que tienen los profesionales o estudiosos en esos ámbitos. Es CULTURA TRADICIONAL en mayúsculas y debería ser tenida en cuenta.  Pero mientras tanto, seguiremos trabajando, no hay tiempo que perder.

 

NOTA: Una muy honrosa excepción es la del Ayuntamiento de la Entidad Local Menor de Revenga, que decidió utilizar las subvenciones de los Parques Natural y Nacional Sierra de Guadarrama para recuperar la memoria de los mayores de pueblo, para posteriormente difundirla entre la población: gabarreros, hacheros, guardacaceras, herreros… serán algunos de los protagonistas del libro que se editará al año que viene. Precisamente esa línea y no otras, debería ser la que inspirara los proyectos que se llevaran a cabo en las poblaciones de estos espacios naturales. Agradecemos la confianza que han puesto en nuestro trabajo.

 

 

 

Gotas de recuerdos: Caceras históricas, origen de vida

Durante este verano, vamos a recorrer diversos pueblos de la geografía segoviana con una exposición de fotografía titulada “Gotas de recuerdos: Caceras históricas, origen de vida”. Promovida por el Aula de Cultura Hontanar, se trata de diversos paneles en los que, entre las diversas fotografías de varios autores, se mezcla el vocabulario y otros apuntes de las caceras que se hemos estudiado hasta el momento. La puesta de largo tuvo lugar en las Jornadas del Día Mundial del Agua celebradas en la Universidad de Valladolid y el Hotel San Antonio el Real de Segovia del 22 al 24 de marzo pasados y posteriormente pasó por el Centro Cultural de Torrecaballeros.

Detalle exposición en Torrecaballeros

Con esta exposición se quiere reivindicar los importantes valores culturales, históricos y medioambientales de las caceras y promover su mantenimiento, conservación y potenciación como elementos patrimoniales de primer orden.

Además de la citada exposición, se dará una conferencia sobre la cacera que abastece y riega cada uno de los pueblos anfitriones. Puede ser una actividad muy interesante ya que pretendemos que los más mayores de los pueblos participen también con sus conocimientos y vivencias alrededor del agua.

Caldera del Mojón Blanco

Tanto la exposición como la conferencia son gratuitas y se intentará obtener fondos para las investigaciones relacionadas con la cultura del agua a través de la venta del libro “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” del que somos autores. En la medida de nuestras posibilidades intentaremos seguir investigando y haciendo entrevistas a nuestros mayores.

Las fechas cerradas de la exposición y conferencia por el momento son las siguientes:

  • 19 al 22 de julio: Trescasas. La conferencia sobre la Cacera del Cambrones será el 19 de julio a las 19:30 h.
  • 26 al 29 de julio: Torreval. La conferencia será el sábado 28 a las 18:30 h en el Salón de actos del Ayuntamiento.
  • 30 de julio al 2 de agosto: Navafría. La conferencia será el jueves 2 de agosto a las 20:00 h en el Ayuntamiento.
  • 3 al 6 de agosto: Revenga. La conferencia tendrá lugar el viernes 3 de agosto a las 20:30 h en el Salón de actos del Ayuntamiento.
  • 7 al 9 de agosto: Torreiglesias. El 9 de agosto a las 19:30 h en el Ayuntamiento será la conferencia sobre la Cacera del río Viejo.
  • 10 al 12 de agosto: Galíndez. El 10 de agosto se inaugurará la exposición con la conferencia “Las caceras de Aldealengua” a las 20:00 h en la sede de la Asociación Galigalíndez.
  • 13 al 16 de agosto: Basardilla. El 16 de agosto a las 20:00 h hablaremos de la Cacera de San Medel y Basardilla. Será en el Centro Cultural de la localidad.
  • 17 al 20 de agosto: Collado Hermoso. El 17 de agosto, a las 19:00 h, en el Salón del Ayuntamiento, se inaugurará la exposición con la conferencia “Collado Hermoso y la Cacera del río Viejo”.
  • 21 al 24 de agosto: Caballar. El 21 de agosto, a las 19:30 h, en La Panera (Ayuntamiento de Caballar) la conferencia “Caballar: agua, huertas y cultura” inaugurará la exposición.
  • 24-26 de agosto: Prádena.
  • 29 de agosto al 2 de septiembre: Prádena del Rincón. El domingo 2 de septiembre, a las 11:00 h en el Centro Cultural se clausurará la exposición con la presentación de nuestro proyecto de recuperación de saberes tradicionales vinculados al agua.
  • 7 al 9 de septiembre: Tabanera del Monte. El viernes 7, a las 20:00 h, se inaugura la exposición con la charla dedicada a la Cacera del Cambrones en el Centro Cultural. La exposición se podrá visitar además el sábado 8 y el domingo 9 de 12:00 a 14:00 h.
  • 14 al 16 de septiembre: La Lastrilla. El viernes 14 a las 20:00 h, en el Centro Cultural 3 de Abril, daremos una conferencia sobre la Cacera del Cambrones. El día 15, sábado, a las 10:00 h, desde Los Regajales, se iniciará una ruta por la Cacera de La Lastrilla.
  • 19 de octubre al 2 de noviembre: Real Casa de la Moneda de Segovia (locales de la IE University). El 19 de octubre se inaugurará con un par de conferencias, una de ellas titulada “El agua y Segovia”. Se dará el pistoletazo de salida al Curso del Aula de Cultura Hontanar.

Cacera Gallegos-Martincano

 

La exposición tiene intención de seguir creciendo y continuar visitando más localidades, a un lado y otro de la Sierra de Guadarrama, por lo que estamos abiertos a nuevas incorporaciones. Para cualquier duda o consulta podéis escribir a info@tenadadelmonte.es

 

 

Y esta primavera… el agua se salió de madre

Hace unos días hablando con una responsable política salió a colación la reducción de los apoyos en los estudios sobre Segovia tras la desaparición de la Obra Social de Caja Segovia. Recordamos cómo antes de la crisis existían multitud de convocatorias para realizar estudios de muy diversas temáticas: Becas de Investigación, Becas de Medio Ambiente… Casi todos los segovianos tenemos en nuestras casas una amplia colección de publicaciones editadas por la Obra Social. Además, se realizaban multitud de programas educativos para escolares por muchos puntos de la provincia, los famosos “Itinerarios con Encanto”, que nosotros tuvimos la suerte de ejecutar durante varios años con bastante éxito.

Hoy se echa mucho de menos aquella efervescencia de actividades: exposiciones, ciclos de conferencias, excursiones, tertulias, presentaciones de libros… La “competencia” se quedó con muchos de sus clientes pero no con aquella filosofía de promover el estudio del terruño apoyando a los investigadores locales y la dinamización cultural del medio rural. Una lástima…

Alguno de esos estudios que fueron premiados, (en este caso va a cumplir este mes de junio 14 años), sigue vivo hoy día y con total vigencia. Comenzó, en principio, con la pretensión de poner en valor los recorridos e importante función medioambiental de cinco caceras de la provincia de Segovia. En ella esbozábamos también la interesante cultura asociada al agua en nuestros pueblos serranos. Su título: “Caceras de la provincia de Segovia: un recorrido por la tradición”.

Diez años separan estas dos informaciones

Tras la publicación de aquel libro, muchas personas se pusieron en contacto con nosotros para que fuéramos a visitarles y contarnos muchas cosas alrededor del agua en sus pueblos. Poco a poco, muy poco a poco, en los momentos en los que nuestro trabajo nos permitía, fuimos investigando y haciendo entrevistas a la última generación que vio estos sistemas en pleno funcionamiento, descubrimos el cultivo del lino de la mano de las últimas personas que lo cultivaron en la provincia, nos enseñaron herramientas y recopilamos muchísima información documental histórica acerca de usos y costumbres del agua, agricultura y ganadería. Llegó también un proyecto de Cooperación Interterritorial “Caminos de Agua y Biodiversidad: modelo de Desarrollo Sostenible del Medio Rural” financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, que se quedó en el primer año por falta de financiación posterior (la famosa “desaceleración económica”) y una nueva beca de Caja Segovia con el título “Proyecto Charcas: microrreservas de anfibios y su utilidad para la educación ambiental”, centrada en el estudio de las especies de anfibios que se reproducen en las antiguas pozas de lino.

La economía cayó en picado, pero no por ello nos desanimamos ni dejamos de investigar y buscar maneras de continuar. Fueron varias las administraciones y entidades donde buscamos financiación y en ninguna tuvieron a bien apoyar el proyecto.  ¿Dónde termina la persistencia y empieza la cabezonería? No lo sabemos, pero decidimos que si nadie quería apoyarlo, tendríamos que ser nosotros los que lo sacaríamos adelante. Y fuimos ahorrando poco a poco para poder editar un libro, hecho a nuestro gusto para, una vez amortizado, poder conseguir fondos para seguir investigando. Así, en diciembre del 2015, salió a la luz “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama”. La verdad es que no teníamos lugar donde presentarlo y fue Rubén García de Andrés, alcalde de Torrecaballeros, el que se ofreció a que fuera en el pueblo donde se hiciera oficial esta edición.

Creamos nuestra página de facebook “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” (de la que muchos sois seguidores) en la que no sólo hablamos de presentaciones o  de cómo va nuestro proyecto, si no también difundimos los valores de la cultura tradicional del agua y de denuncia o preocupación por los intentos de acabar con las caceras segovianas.

Y desde entonces (a día de hoy) han sido 67 las presentaciones que hemos realizado. Gracias a lo que hemos obtenido vendiendo libros, hemos podido hacer otras 21 entrevistas en audio (y ahora también en vídeo) y tenemos esperando a 23 personas para ser entrevistadas. Es un trabajo urgente el poder obtener sus testimonios, porque esa generación está desapareciendo rápidamente. Cuando vuelves a un pueblo en el que has tenido informantes para presentar el libro y esperas encontrarte con ellos para saludarles y te dicen que han fallecido, entra un gran pesar. Esta segunda fase la llamamos “Recuperando la memoria del agua”

En este tiempo se ha pasado a la acción, promoviendo y coordinando distintas hacenderas en Cabanillas y en Torrecaballeros. Tan interesante es rescatar los conocimientos, como recuperar las infraestructuras.

Hacendera en Cabanillas

Un punto importante en estos años ha sido tomar contacto con la Universidad de Granada y el profesor José María Martín Civantos, coordinador del proyecto MEMOLA que se ha encargado, entre otras cosas, de la recuperación de varias acequias en Sierra Nevada y con el que estamos intentamos colaborar en temas similares en la Sierra de Guadarrama. Para nosotros es un gran apoyo para seguir investigando por los ánimos que nos da y las ideas que nos aporta. Otro hito es que se hayan fijado en este trabajo nuestros profesores del Departamento de Ecología de la Facultad de Biología de la Complutense para tratarlo en algunas asignaturas y además realizar prácticas de campo con los alumnos.

Prácticas de campo con alumnos de biológicas en la Cacera del Cambrones

Este estudio también se ha internacionalizado con la asistencia a un Congreso Internacional sobre Usos Históricos del agua en Lisboa y del que se está elaborando una publicación en inglés. El enfoque dado al estudio sobre caceras segovianas llamó mucho la atención y se están estableciendo contactos y alianzas con alguna que otra universidad portuguesa.

También hemos pasado a la vertiente sur de Guadarrama, con el apoyo que hemos tenido siempre del Observatorio para la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama  y otras entidades que han visto el interés de este estudio.

Y este invierno y recién iniciada primavera, al igual que nuestros cauces, el proyecto se “ha salido de madre”, es decir, se ha desbordado. Las reivindicaciones que hemos realizado en papel y en nuestras charlas se han trasladado a la opinión pública debido a decisiones que delatan la nula concienciación, intereses creados y falta de sensibilidad de aquellos que tienen el deber de hacer que el agua sea para todos y que se respeten los usos tradicionales que han generado paisajes, ecosistemas y que son, además, ejemplos fehacientes de una cultura muy arraigada que ha ido en beneficio del medio ambiente. Estas decisiones nos han hecho tomar partido para evitar la desaparición de estas importantes muestras de patrimonio cultural material e inmaterial.

Cacera del Cambrones

A la vez, hemos comenzado, gracias al Aula de Cultura Hontanar, la creación de una muestra fotográfica de los valores ambientales, culturales e históricos de las caceras. Una exposición fotográfica cuya primera parada ha sido, cómo no, Torrecaballeros. Esta exposición está abierta a todos aquellos colectivos o Ayuntamientos que lo soliciten y estamos ya cerrando fechas con algunos Ayuntamientos interesados.

Exposición en Torrecaballeros

Y no dejamos de investigar ni de recibir peticiones para “ser investigados”. Lo urgente de la tarea, por lo dicho antes, de la desaparición a marchas forzadas de la última generación que utilizó a pleno rendimiento estas caceras y la falta de presupuesto (nadie se hace rico, salvo excepciones, escribiendo libros) ha hecho que hayamos iniciado en la vertiente madrileña un proyecto colaborativo de investigación de la cultura del agua. En la vertiente segoviana intentaremos cumplir con las peticiones  que tenemos (23 hasta el momento). Arcones, La Higuera, Tizneros, Valle de San Pedro, Navafría, La Salceda, Carrascal de La Cuesta, Ortigosa, Palazuelos, o Bernuy, son algunos de los lugares  de nuestra geografía donde tenemos previsto llegar en algún momento de este año para recoger testimonios.

Este proyecto colaborativo pretende que sean las personas que viven en los pueblos de la vertiente madrileña los que puedan colaborar de una forma activa en el estudio haciendo entrevistas a las personas mayores dentro de las posibilidades de cada uno. Nosotros coordinaremos y asesoraremos en las dudas que pudieran surgir y recopilaremos la información que se vaya mandando (archivos de audio,vídeo, fotográfico,documental…) y hacer en unos meses una reunión para ver y compartir experiencias. A la gente interesada le mandaremos el modelo de entrevista que tenemos elaborada (y que se puede adecuar a las características de cada pueblo) y luego según vayan obteniendo información y haciendo entrevistas se nos van enviando. Que sea la propia gente de las poblaciones la que recopile la información hará que no se pierda y también funcionará de vínculo afectivo con el medio y cultura local. De momento ya tenemos algunas personas que van a realizar esta labor en algunos puntos de la vertiente sur del Guadarrama.

Cacera en el Soto de Revenga

Este trabajo, si se mira entre líneas, no sólo intenta recuperar los conocimientos culturales tradicionales de nuestros mayores, también sirve para conocer cómo se gestionaba el territorio y cómo deberíamos gestionarlo si queremos conservarlo, más aún si gran parte del territorio está incluido en varias figuras de protección ambiental de índole europea, nacional y autonómica. La pérdida de estos usos supone la pérdida de paisajes y especies de flora y fauna.

Mientras tanto, en la medida de lo posible, seguiremos recorriendo la geografía serrana (y no serrana) hablando de caceras y cultura tradicional del agua. Son algunas conferencias ya las que hemos dado y algunas más que nos quedan en distintos foros. Una ardua tarea que creemos va teniendo sus frutos y que los seguirá teniendo. Nos queda mucha cuerda.

En Galíndez

Coros de ranita de San Antonio (Hyla molleri)

Ayer por la noche (21 de abril) disfrutamos de una maravillosa ruta descubriendo algunos de los anfibios que se reproducen en las pozas de lino de Losana de Pirón y aprovechamos para conocer a otros de los habitantes de las mismas.

Macho de ranita de San Antonio

Aquí os dejamos un audio con los coros de los machos de ranita de San Antonio. Subid el volumen…

 

Nuestra próxima actividad será el próximo domingo 29 en Cabanillas, con un didáctico taller de charcas. Más información en info@tenadadelmonte.es

“Conocer para Conservar”. Actividades de primavera 2018

Como cada año, lanzamos nuestras propuestas de actividades “Conocer para Conservar”. En esta ocasión, presentamos las de primavera. Esta temporada va a ser un poco más corta, obligados también por otros compromisos de los que ya os iremos informando cuando los tengamos cerrados.

Aprovechando la abundancia de lluvias, hemos preparado un programa en el que el elemento agua va a ser el protagonista, con dos talleres didácticos para todos los públicos y dos rutas interpretativas que discurrirán en dos parajes en los que este elemento es fundamental.

Las actividades tienen un precio de 5 euros para menores de 12 años y 10 euros para mayores de 12 años y adultos.

Comenzaremos el sábado 21 de abril con una salida nocturna para conocer el mundo de los anfibios, esos animales que llevan una “doble vida”, entre el agua y el medio terrestre, el grupo animal más amenazado a nivel global por el cambio climático y los cambios en los usos del suelo.

El domingo 29 de abril descubriremos toda la vida que bulle en las charcas temporales, en las que conoceremos organismos más antiguos que los dinosaurios, larvas de insectos que han inspirado a monstruos de cine y veremos cómo viven, se alimentan o reproducen.

Ranita de San Antonio

La siguiente actividad, el domingo 13 de mayo,  será una ruta interpretativa por el maravilloso soto de Revenga, donde los usos tradicionales vinculados al agua son los que han generado un ecosistema de una riqueza ambiental digna de toda protección.

Por último, el domingo 27 de mayo nos trasladaremos a Arcones, a conocer las famosas hundas y un ecosistema singular como es el enebral, además de bellos parajes con multitud de especies de flora y fauna.

Para más información e inscripciones, podéis poneros en contacto con nosotros a través del correo info@tenadadelmonte.es . Como siempre, a aquellos que estáis suscritos a nuestros correos, os enviaremos uno indicando la apertura y cierre de los plazos de inscripción.

 

Piedras (y lugares) con historia II

En otra entrada, titulada “Piedras con historia” hablábamos de los lugares de reunión de tres Comunidades de Aguas. En esta ocasión, tratamos de otras piedras y lugares que han sido importantes en la cultura inmaterial del agua.

Comenzamos con un par de piedras y promontorios rocosos cuyo nombre llama la atención. Se trata de la “Piedra de la Borrachera” en Basardilla y las “Peñas Borracheras” en Revenga. Ambas forman parte de la faceta festiva que al fin y al cabo era la limpieza de la cacera.

Quienes hayan leído nuestro libro “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama”, sabrán que el día de la limpieza del caz de Basardilla se denominaba “el día de la borrachera”, por lo que ocurría tras la limpieza. Los hombres bajaban limpiando la cacera hasta que llegaban a la citada piedra. Allí les esperaba el alguacil con la merienda de cada uno y con una buena cantidad de vino por cabeza a cuenta del Ayuntamiento, como contraprestación al trabajo realizado. No hay que decir, por tanto, de dónde le viene el nombre a dicha piedra. Digamos que la fiesta se animaba y, por tanto, ya no se trabajaba por la tarde.

Piedra de la Borrachera

Con el nombre de Peñas Borracheras se conoce a un pequeño promontorio rocoso situado en el Soto de Revenga. El día de la limpieza de las “caceras de abajo”, es decir, las caceras situadas por debajo del pueblo y que riegan el soto, se hacían distintos grupos para ir limpiando los tres ramales principales y en esas piedras finalizaban la tarea. El alguacil del pueblo les esperaba con el vino y terminaban igual de animados que los de Basardilla.

Peñas Borracheras

No salimos de Revenga para hablar del lugar donde se celebraba la comida-merienda del día de las “caceras de arriba), es decir, la limpieza del canal madre desde la toma en el río Acebeda hasta el pueblo. Los grupos terminaban reuniéndose en el lugar denominado “Los Comederos”, una pequeña pradera situada en las cercanías del río Acebeda. Tal vez el nombre del lugar venga de esa tradición. Ese día también había vino y buen humor.

Asociado también a estos días de trabajo (y fiesta) que eran las jornadas de limpieza comunal de la cacera de los pueblos, está un majestuoso roble en la dehesa de Collado Hermoso. Se trata del “Árbol de las Regaderas”. El 25 de junio, tras la limpieza del caz, los vecinos participantes y sus familias celebraban la fiesta del agua, merendando todos juntos bajo ese árbol y otros tantos de gran porte. Después, incluso había baile. Tras años de abandono de esta tradición, la asociación del pueblo ha señalizado el árbol y ha comenzado a recuperar la reunión bajo este testigo mudo de siglos de risas y fiestas en honor al agua.

Árbol de las Regaderas

Otros tres árboles, hoy desaparecidos, dan nombre a otros puntos de reunión en la Cacera del río Viejo. Se trata de los lugares denominados “El Peral”“Los Robles” y “El Robledón”, que daban nombre a otras tantas Juntas del Agua. El  lugar de Los Robles estaba situado en término de Pelayos y era donde se juntaban los pueblos de Tierra de Segovia de la Cacera del río Viejo, (la llamada Junta del Roble).  El Peral, lugar donde se reunían Torreiglesias, Carrascal, La Cuesta y sus barrios, Tenzuela, Santo Domingo y Losana estaba en término de Berrocal (la Junta del Peral). En unas ordenanzas entre Torreiglesias y Carrascal se habla de la Junta del Robledón, que posteriormente pasó a llamarse Junta del Terrero situado en término de Carrascal y donde se reunían los vecinos de ambos pueblos para tratar los temas referentes al agua.

Otra piedra interesante y que estamos pendientes de poder localizar (aunque sabemos el área donde estaba ubicada) es la Cruz de Collado, en Galíndez, en la que había grabada una cruz. Esta piedra separaba la zona de linares de la de prados y aparece en las ordenanzas del siglo XVI. Lamentablemente, la persona que nos podría haber indicado su ubicación exacta falleció hace unos tres años y cuando le entrevistamos no pudimos acercarnos a verla.

La última piedra de la que hablaremos en esta entrada es el Mojón Blanco (citada en ordenanzas del siglo XV) y que, además de ser uno de los mojones que limitaban los términos municipales de Sotosalbos y La Cuesta, daba nombre a una de las zonas de reparto de la Cacera del río Viejo: la Caldera del Mojón Blanco. Ésta separaba las aguas que le correspondían a Santo Domingo de Pirón de las de Tenzuela, Las Navas y Losana. El nombre le viene dado porque es un filón de cuarzo y destaca del resto de las rocas del entorno. Aún hoy es posible verla junto a la cacera, en el lugar donde ha estado desde tiempos inmemoriales.

Mojón Blanco

 

Apuntes de etnobotánica segoviana: El zumaque (Rhus coriaria)

Volvemos a esta sección con un arbusto que fue muy importante en la industria tintórea y de curtidos de nuestra provincia: el zumaque (Rhus coriaria).

Este arbusto, de unos 3 metros de altura, en la actualidad es muy escaso en la provincia, quedando de los antiguos cultivos, algunos individuos aislados o formando pequeñas agrupaciones en la zona de Orejana, Valleruela, Rades de Pedraza y Coca. En alguna de nuestras rutas guiadas hemos podido admirar alguno de estos ejemplares.

zumaque (Rhus coriaria)

Los tallos y ramas son gruesos y de tacto suave, ya que están recubiertos de un fino vello. Las hojas son compuestas, de cuatro a siete pares de foliolos, más uno impar en el extremo. Son lanceoladas y dentadas irregularmente y vellosas en el envés. Los frutos son menores que un guisante y crecen en racimos apretados.

hojas y frutos de zumaque al inicio de la otoñada

Parece ser que fue introducido en Europa por los árabes cuando conquistaron Sicilia y era muy valorado tanto el de esta isla como el de tierra de Toledo.

En otoño, las hojas toman un color rojo fuego que hace que estos arbustos sean fáciles de identificar en el campo.

hojas y frutos en plena otoñada

A finales de noviembre se recogían las ramas jóvenes, las hojas y los frutos y, una vez secas al sol, se machacaban con un rodillo, se trillaban en las eras, se aventaban, se cribaban y se reducían a polvo, que era lo que se vendía a tenerías y a las industrias del tinte.

Se utilizaba para teñir de negro. Se echaba el agua hirviendo y se metía la ropa durante una o dos horas, se sacaba y se enfriaba. Después se hervía, usando como mordiente,caparrosa.

El proceso de curtido aparece descrito en el interesante libro “Catálogo de los usos tradicionales de los recursos naturales de la provincia de Segovia” de Lorenzo, G; Barbero, C & Sánchez M. A, editado por Caja Segovia en 1997. Para este proceso las pieles, una vez limpias y preparadas, se metían en un noque lleno de zumaque durante 24 horas. Una vez secas, se llenaban de zumaque y se cosían y se apilaban para que el líquido las curtiera bien en profundidad. Veinticuatro horas después, las pieles se descosían, se aclaraban y se estiraban sobre un tablero de nogal, pasando después a las cuerdas de secadero.

Un buen ejemplar de zumaque

Este zumaque se usaba en las tenerías del valle del Clamores en Segovia, las de Cuéllar y muchas otras villas de la provincia. El cultivo de este arbusto ha quedado en la toponimia de algunas localidades, como “El zumacal” en Rades de Pedraza o “Las Zumaqueras” en La Lastrilla.