Restaurando caceras, recuperando ecosistemas (y prácticas culturales)

Una de las aplicaciones de nuestro trabajo de investigación sobre la importancia de las prácticas y conocimientos tradicionales del uso del agua en la Sierra de Guadarrama es la recuperación de las caceras. Entendemos que la restauración de estas importantes conducciones es fundamental para la conservación de nuestros paisajes, declarados Parque Natural, Parque Nacional y también situados en su Área de Influencia Socioeconómica. Es vital la recuperación de sus funcionalidades para mejorar el estado de los ecosistemas circundantes, pero a su vez también es necesaria la vuelta a las prácticas culturales que permiten su mantenimiento. Nos referimos a las hacenderas.

Cacera de San Medel

Es evidente que la importancia económica de las caceras no es la misma que hace 30 años, o incluso menos, pero esa importancia ha derivado en ambiental (que siempre tuvieron, por otro lado). El mantenimiento de estos cauces, salvo contadas excepciones, ya no es para el riego de huertos o linares que jalonaban los alrededores de nuestros pueblos y que lamentablemente han sucumbido al ladrillo, pero sí para el riego de prados y dehesas para la ganadería extensiva y para mantener la biodiversidad que generan a su paso: fresnedas, robledales, charcas temporales… Es este último enfoque (aunque no es el único), el que ha de servir para defender estas centenarias conducciones.

Una de las labores que hemos realizado estos últimos años, es el de contactar con grupos de investigación o facultades universitarias para mostrarles la importancia de las caceras y difundir sus valores de todo tipo. Fruto de ello es la realización de actividades de recuperación de tramos de caceras, estudio de elementos asociados a ellas y la realización de salidas de campo para dar a conocer los manejos tradicionales del elemento agua en algunos de nuestros pueblos.

Explicando la restauración de las pozas de lino de La Aldehuela a alumnos de la UCM (Grado en Biología)

Durante la pasada semana, hemos realizado con alumnos de la Universidad Autónoma de Madrid, de las asignaturas de Sistemas Ambientales del Grado de Biología y de Restauración de Ecosistemas del Grado de Ciencias Ambientales, la recuperación de un tramo de la Cacera de San Medel, concretamente, del ramal del Cuarto que se dirige a las pozas de lino de La Aldehuela y posteriormente a los términos de Basardilla y Brieva.

El estado inicial de este tramo era desolador: los dientes estaban medio ocultos, el ramal totalmente acenagado y tan sólo se intuía el cauce. La primera labor fue la de reabrir de nuevo el canal, desbrozando y haciendo el canal. Posteriormente, se echó el agua para ver los niveles y dónde había que cavar más para que el agua corriera. Toda una lección práctica a los alumnos, que pudieron comprobar de primera mano el esfuerzo que debió realizarse para abrir en la Edad Media este canal. Ese primer día, los alumnos de Biología, cumplieron con creces el objetivo.

Y aquí os dejamos la reacción de los alumnos cuando se consiguió que el agua discurriera por todo el canal recién abierto.

Al día siguiente, el turno fue para los alumnos de Ciencias Ambientales. El reto era continuar el trabajo iniciado por sus compañeros el día anterior y, para ello, había que desbrozar un tramo de unos 50 metros totalmente cubierto por vegetación espinosa, árboles secos y caídos, que interrumpían el discurrir del agua, además de rehacer el canal para que el agua siguiera su curso. El trabajo fue agotador, pero dio sus frutos. Se consiguió recuperar ese tramo y otros doscientos metros.

Aún queda un tramo por recuperar, que pensamos debería quedar ya en mano de los pueblos y sus vecinos, lo más difícil está ya hecho. En estas actividades es muy importante la colaboración e interés de los Ayuntamientos, porque además son (o deberían ser) los más interesados en el mantenimiento y conservación de estas infraestructuras. En nuestro caso, siempre hemos tenido el apoyo y colaboración del Ayuntamiento de Torrecaballeros, que se ha volcado en la recuperación de hacenderas en los núcleos de población que componen el municipio. No queremos dejar de agradecer a Víctor Manuel Pardo Moreno, concejal de Medio Ambiente de Torrecaballeros, así como al Alcalde Rubén García de Andrés y al resto de corporación, su predisposición a acoger estas actividades y potenciarlas.

Tras la tarea, la comida ofrecida por el Ayuntamiento de Torrecaballeros

Las hacenderas generan en los participantes sentimiento de pertenencia e impulsan la conservación del entorno más cercano, siendo un ejemplo de Educación Ambiental de primer orden. Las personas que intervienen se convierten en los mejores embajadores de la recuperación de estos espacios. Por este motivo, la restauración de las pozas de lino de La Aldehuela seguirá este método participativo, con la convocatoria de dos hacenderas, una para hacer labores previas de extracción de la capa superficial del lecho de las mismas, donde se encuentra el banco de semillas, huevos y formas de resistencia de diversos invertebrados y otra para volver a extender esta capa una vez realizada la obra civil.

Estos proyectos de participación ciudadana son extrapolables a muchos otros pueblos, pues es mucho el trabajo por hacer en este ámbito y en otros de recuperación del patrimonio cultural y natural. Es cuestión de querer y apostar por ello… ejemplos de que se puede conseguir, los hay.

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