Y esta primavera… el agua se salió de madre

Hace unos días hablando con una responsable política salió a colación la reducción de los apoyos en los estudios sobre Segovia tras la desaparición de la Obra Social de Caja Segovia. Recordamos cómo antes de la crisis existían multitud de convocatorias para realizar estudios de muy diversas temáticas: Becas de Investigación, Becas de Medio Ambiente… Casi todos los segovianos tenemos en nuestras casas una amplia colección de publicaciones editadas por la Obra Social. Además, se realizaban multitud de programas educativos para escolares por muchos puntos de la provincia, los famosos “Itinerarios con Encanto”, que nosotros tuvimos la suerte de ejecutar durante varios años con bastante éxito.

Hoy se echa mucho de menos aquella efervescencia de actividades: exposiciones, ciclos de conferencias, excursiones, tertulias, presentaciones de libros… La “competencia” se quedó con muchos de sus clientes pero no con aquella filosofía de promover el estudio del terruño apoyando a los investigadores locales y la dinamización cultural del medio rural. Una lástima…

Alguno de esos estudios que fueron premiados, (en este caso va a cumplir este mes de junio 14 años), sigue vivo hoy día y con total vigencia. Comenzó, en principio, con la pretensión de poner en valor los recorridos e importante función medioambiental de cinco caceras de la provincia de Segovia. En ella esbozábamos también la interesante cultura asociada al agua en nuestros pueblos serranos. Su título: “Caceras de la provincia de Segovia: un recorrido por la tradición”.

Diez años separan estas dos informaciones

Tras la publicación de aquel libro, muchas personas se pusieron en contacto con nosotros para que fuéramos a visitarles y contarnos muchas cosas alrededor del agua en sus pueblos. Poco a poco, muy poco a poco, en los momentos en los que nuestro trabajo nos permitía, fuimos investigando y haciendo entrevistas a la última generación que vio estos sistemas en pleno funcionamiento, descubrimos el cultivo del lino de la mano de las últimas personas que lo cultivaron en la provincia, nos enseñaron herramientas y recopilamos muchísima información documental histórica acerca de usos y costumbres del agua, agricultura y ganadería. Llegó también un proyecto de Cooperación Interterritorial “Caminos de Agua y Biodiversidad: modelo de Desarrollo Sostenible del Medio Rural” financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, que se quedó en el primer año por falta de financiación posterior (la famosa “desaceleración económica”) y una nueva beca de Caja Segovia con el título “Proyecto Charcas: microrreservas de anfibios y su utilidad para la educación ambiental”, centrada en el estudio de las especies de anfibios que se reproducen en las antiguas pozas de lino.

La economía cayó en picado, pero no por ello nos desanimamos ni dejamos de investigar y buscar maneras de continuar. Fueron varias las administraciones y entidades donde buscamos financiación y en ninguna tuvieron a bien apoyar el proyecto.  ¿Dónde termina la persistencia y empieza la cabezonería? No lo sabemos, pero decidimos que si nadie quería apoyarlo, tendríamos que ser nosotros los que lo sacaríamos adelante. Y fuimos ahorrando poco a poco para poder editar un libro, hecho a nuestro gusto para, una vez amortizado, poder conseguir fondos para seguir investigando. Así, en diciembre del 2015, salió a la luz “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama”. La verdad es que no teníamos lugar donde presentarlo y fue Rubén García de Andrés, alcalde de Torrecaballeros, el que se ofreció a que fuera en el pueblo donde se hiciera oficial esta edición.

Creamos nuestra página de facebook “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” (de la que muchos sois seguidores) en la que no sólo hablamos de presentaciones o  de cómo va nuestro proyecto, si no también difundimos los valores de la cultura tradicional del agua y de denuncia o preocupación por los intentos de acabar con las caceras segovianas.

Y desde entonces (a día de hoy) han sido 67 las presentaciones que hemos realizado. Gracias a lo que hemos obtenido vendiendo libros, hemos podido hacer otras 21 entrevistas en audio (y ahora también en vídeo) y tenemos esperando a 23 personas para ser entrevistadas. Es un trabajo urgente el poder obtener sus testimonios, porque esa generación está desapareciendo rápidamente. Cuando vuelves a un pueblo en el que has tenido informantes para presentar el libro y esperas encontrarte con ellos para saludarles y te dicen que han fallecido, entra un gran pesar. Esta segunda fase la llamamos “Recuperando la memoria del agua”

En este tiempo se ha pasado a la acción, promoviendo y coordinando distintas hacenderas en Cabanillas y en Torrecaballeros. Tan interesante es rescatar los conocimientos, como recuperar las infraestructuras.

Hacendera en Cabanillas

Un punto importante en estos años ha sido tomar contacto con la Universidad de Granada y el profesor José María Martín Civantos, coordinador del proyecto MEMOLA que se ha encargado, entre otras cosas, de la recuperación de varias acequias en Sierra Nevada y con el que estamos intentamos colaborar en temas similares en la Sierra de Guadarrama. Para nosotros es un gran apoyo para seguir investigando por los ánimos que nos da y las ideas que nos aporta. Otro hito es que se hayan fijado en este trabajo nuestros profesores del Departamento de Ecología de la Facultad de Biología de la Complutense para tratarlo en algunas asignaturas y además realizar prácticas de campo con los alumnos.

Prácticas de campo con alumnos de biológicas en la Cacera del Cambrones

Este estudio también se ha internacionalizado con la asistencia a un Congreso Internacional sobre Usos Históricos del agua en Lisboa y del que se está elaborando una publicación en inglés. El enfoque dado al estudio sobre caceras segovianas llamó mucho la atención y se están estableciendo contactos y alianzas con alguna que otra universidad portuguesa.

También hemos pasado a la vertiente sur de Guadarrama, con el apoyo que hemos tenido siempre del Observatorio para la Conservación del Patrimonio de la Sierra de Guadarrama  y otras entidades que han visto el interés de este estudio.

Y este invierno y recién iniciada primavera, al igual que nuestros cauces, el proyecto se “ha salido de madre”, es decir, se ha desbordado. Las reivindicaciones que hemos realizado en papel y en nuestras charlas se han trasladado a la opinión pública debido a decisiones que delatan la nula concienciación, intereses creados y falta de sensibilidad de aquellos que tienen el deber de hacer que el agua sea para todos y que se respeten los usos tradicionales que han generado paisajes, ecosistemas y que son, además, ejemplos fehacientes de una cultura muy arraigada que ha ido en beneficio del medio ambiente. Estas decisiones nos han hecho tomar partido para evitar la desaparición de estas importantes muestras de patrimonio cultural material e inmaterial.

Cacera del Cambrones

A la vez, hemos comenzado, gracias al Aula de Cultura Hontanar, la creación de una muestra fotográfica de los valores ambientales, culturales e históricos de las caceras. Una exposición fotográfica cuya primera parada ha sido, cómo no, Torrecaballeros. Esta exposición está abierta a todos aquellos colectivos o Ayuntamientos que lo soliciten y estamos ya cerrando fechas con algunos Ayuntamientos interesados.

Exposición en Torrecaballeros

Y no dejamos de investigar ni de recibir peticiones para “ser investigados”. Lo urgente de la tarea, por lo dicho antes, de la desaparición a marchas forzadas de la última generación que utilizó a pleno rendimiento estas caceras y la falta de presupuesto (nadie se hace rico, salvo excepciones, escribiendo libros) ha hecho que hayamos iniciado en la vertiente madrileña un proyecto colaborativo de investigación de la cultura del agua. En la vertiente segoviana intentaremos cumplir con las peticiones  que tenemos (23 hasta el momento). Arcones, La Higuera, Tizneros, Valle de San Pedro, Navafría, La Salceda, Carrascal de La Cuesta, Ortigosa, Palazuelos, o Bernuy, son algunos de los lugares  de nuestra geografía donde tenemos previsto llegar en algún momento de este año para recoger testimonios.

Este proyecto colaborativo pretende que sean las personas que viven en los pueblos de la vertiente madrileña los que puedan colaborar de una forma activa en el estudio haciendo entrevistas a las personas mayores dentro de las posibilidades de cada uno. Nosotros coordinaremos y asesoraremos en las dudas que pudieran surgir y recopilaremos la información que se vaya mandando (archivos de audio,vídeo, fotográfico,documental…) y hacer en unos meses una reunión para ver y compartir experiencias. A la gente interesada le mandaremos el modelo de entrevista que tenemos elaborada (y que se puede adecuar a las características de cada pueblo) y luego según vayan obteniendo información y haciendo entrevistas se nos van enviando. Que sea la propia gente de las poblaciones la que recopile la información hará que no se pierda y también funcionará de vínculo afectivo con el medio y cultura local. De momento ya tenemos algunas personas que van a realizar esta labor en algunos puntos de la vertiente sur del Guadarrama.

Cacera en el Soto de Revenga

Este trabajo, si se mira entre líneas, no sólo intenta recuperar los conocimientos culturales tradicionales de nuestros mayores, también sirve para conocer cómo se gestionaba el territorio y cómo deberíamos gestionarlo si queremos conservarlo, más aún si gran parte del territorio está incluido en varias figuras de protección ambiental de índole europea, nacional y autonómica. La pérdida de estos usos supone la pérdida de paisajes y especies de flora y fauna.

Mientras tanto, en la medida de lo posible, seguiremos recorriendo la geografía serrana (y no serrana) hablando de caceras y cultura tradicional del agua. Son algunas conferencias ya las que hemos dado y algunas más que nos quedan en distintos foros. Una ardua tarea que creemos va teniendo sus frutos y que los seguirá teniendo. Nos queda mucha cuerda.

En Galíndez

Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama

El próximo día 19 de diciembre, a las 19:00 h, presentaremos en  el salón del Ayuntamiento de Torrecaballeros el libro “Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama”, el resultado de 10 años de investigación sobre el uso tradicional del agua en la vertiente segoviana del Sistema Central.

Se trata de la primera publicación de nuestro sello editorial, incluido dentro de la colección “Conocer para Conservar”, con la que queremos promover el respeto por el medio ambiente, la cultura y el patrimonio de nuestra provincia.

portada Ecos del Agua

Hace 10 años publicamos “Caceras de la provincia de Segovia: Un recorrido por la tradición”. Aquel libro puso de manifiesto la necesidad de ahondar más en el tema y, a lo largo de todos estos años, poco a poco, a ratos, hemos ido recopilando más información testimonial y documental, a veces por impulso propio y otras por peticiones de particulares que han participado con entrevistas.

El resultado ha sido un volumen importante de información que ocupa varias carpetas y muchos archivos digitales. No sólo hemos ampliado la información sobre las Caceras y Comunidades de Aguas que se incluían en aquel libro, sino que también hemos obtenido documentación y noticias sobre la Cacera del Ceguilla y sobre las fuentes de Caballar.

 

 

caldera de los caruchos

“Ecos del agua en la Sierra de Guadarrama” pretende seguir poniendo en valor estas vitales vías de agua, que han perdido sus importantes funciones en aras de un progreso a veces mal entendido y cuya recuperación debería ser prioritaria por parte, tanto de los vecinos de los pueblos, como por parte de las Administraciones competentes, más aún teniendo en cuenta que los territorios por donde discurren forman parte en su mayoría del Parque Nacional y Natural Sierra de Guadarrama.

A lo largo de 15 capítulos, se recorren los distintos aspectos estudiados: el origen, los lugares de reunión y la organización interna de las Juntas de Agua, los “guardianes” del agua, los trabajos comunales, la organización de los riegos, otros usos del agua, el cultivo del lino, la toponimia o la naturaleza que las rodea.

 

limpieza

Todo ello aderezado con las ilustraciones a acuarela, tinta y lápiz de Mar Pinillos y con un acabado de calidad, del que estamos muy contentos, con tapa dura, cosido a mano y con un papel de gramaje 145. El libro tiene un precio de 25 euros y la venta, en principio, será directa, en las distintas presentaciones que hagamos y a través de nuestro correo electrónico info@tenadadelmonte.es.

Es un proyecto que sigue abierto, pues nuestra intención es seguir estudiando y recopilando más información, no sólo de estas caceras, sino de las existentes a lo largo de la vertiente segoviana de la Sierra de Guadarrama por lo que, en la medida de nuestras posibilidades continuaremos esta labor de recuperación de la memoria del agua. Estaremos encantados de recibir información de particulares, Ayuntamientos u otras entidades que estén interesados en aportar sus conocimientos y documentación en esta labor.

De hecho, este trabajo no habría sido posible sin el concurso de todas aquellas personas que nos abrieron las puertas de sus recuerdos y sabiduría. Algunas, lamentablemente, ya no están con nosotros. Esto nos hace pensar en la urgencia de seguir recopilando información de una generación que se nos está yendo, que aún conoció la época en la que se observaban a rajatabla las ordenanzas y se trabajaba a la vieja usanza.

sapo corredor

Las caceras deben ser catalogadas, protegidas, conservadas y potenciadas. No son “sólo” restos casi milenarios o muestras de la cultura de nuestra tierra, de cooperación por el bien común, nacidas de la necesidad de regadío y supervivencia, sino también corredores ecológicos y generadoras de paisaje y de biodiversidad.

Esperamos que, si llega a vuestras manos esta publicación, hecha desde el cariño y respeto, disfrutéis al menos, tanto como lo hemos hecho nosotros, aprendiendo sobre la rica cultura y tradición de nuestros pueblos.

Os dejamos el vídeo de presentación del libro:

https://youtu.be/vBHVSkojEBg